Libro que ha llegado como un balde de agua fría. Cuando creamos que ser feministas sea la autoidentificación y el brillo, la fiesta irreflexiva de los patrones binarios, el sueño eterno del amor, de un amor masculino que no es capaz de decir que las elecciones libre de las mujeres contemporáneas (incluído el matrimonio) están mediadas por la opresión propia y de otras con narrativas históricas claras: romper el vidrio de emergencia, prender las alarmas, leer este libro y darle gracias a Margarita por recordarnos que el AFUERA es una apuesta política para imaginarnos sin acudir a los relatos de aquellos de los que nunca seremos pares.
"La libertad se necesita en plenitud para poder pensar, crear y ser persona. El desafío en este momento es empezar a pensarnos como un cuerpo sexuado libre, y ponerle a nuestra libertad símbolos y valores, saliéndonos de la dinámica del dominio, en la que sólo es posible una libertad condicionada por guerreros. El sistema enseña el dominio, no la libertad. Qué es ser hombre en esta cultura, no lo podemos ni siquiera imaginar, así como ellos no imaginan qué es ser mujer. Por eso, ¿de qué libertad estamos hablando, si estamos acopladas a un sistema cultural que está hablado y simbolizado por un cuerpo varón dominante?"-"Cada día soy menos activista, ya no siento la necesidad de organizar nada ni a nadie, pues mi desafío fundamental es organizar mi pensamiento, leer y repensar las teorías que nos han legado otras mujeres, pensar… diseñar mis talleres… aprender con las mujeres y estar, finalmente, AFUERA."
Julia, como quiero que seas feliz te recomiendo que leas este libro. Todas somos Julia. Qué hermosa lectura. Apuntemos al afuera como propuesta política, imaginemos, construyamos desde nosotras y para nosotras. Hay que constituirnos como seres pensantes, no solo sintientes; descentremos el amor romántico e idealista de nuestra esencia de mujeres, apuntemos a otros sistemas amatorios, desde la libertad y sin dominación.
La primera parte, un especie de ensayo en voz alta, me pareció maravilloso. Una verdadera apertura a repensar el feminismo desde el concepto del AFUERA. Me recuerda al llamado de Virginia Woolf en Tres Guineas, un llamado a sospechar del desfile de los hombre condecorados, que finalmente hacen la guerra. La segunda parte, me gustó menos.