Una buena antología de relatos que nunca defrauda. Humor, monstruos y originalidad en un compendio muy bien seleccionado y en una edición cuidada, y además benéfico. No puedo no recomendarlo.
Leer una antología en la que participas es una experiencia extraña, porque conoces tu propio relato, pero no sabes todavía qué libro va a formar junto al resto. Ahora que he terminado Cabezología. Segundo curso, ya puedo decir que estoy muy contenta de compartir páginas con estos diez monstruos.
La antología reúne historias fantásticas, cósmicas y terroríficas que se acercan a lo monstruoso desde lugares muy distintos. Hay criaturas debajo de la cama, cobayas resucitadas mediante internet, banshees, selkies, detectives felinas, relaciones familiares complicadas y personajes humanos que demuestran que no siempre hace falta tener garras para ser el verdadero monstruo.
Entre los relatos que más me han gustado están «El último juego de Lord Edward Ringwood», por la mitología celta, la relación entre hermanas y todo el mundo que deja entrever; «El ser más monstruoso», por desmontar a su Regina George particular sin una pizca de glamour; y «Viviendo en tu piel», porque a mí me pones found family, selkies y la búsqueda de un lugar seguro y ya me tienes ganada.
También me lo he pasado especialmente bien con la Gata Christie de «Cáctus en el último viaje del Paquétémeter», la voz narrativa de «Alioth» y el regusto a historia de amor de «La maldita y el cuervo».
Entre todos ellos aparece también mi relato, «Control de plagas», un retelling de La metamorfosis sobre familias horribles, trabajo y vivienda.
No puedo fingir que esta sea una reseña completamente imparcial porque, literalmente, estoy dentro del libro, pero sí puedo decir que es una antología variada, divertida y monstruosa, con propuestas muy distintas y varias historias que se me han quedado rondando después de terminarlas.
Además, la edición digital puede leerse gratis y los beneficios de la edición en papel se destinan a Niños Contra el Cáncer.