Ariadna cree llevar una vida ordenada, hecha de certezas y rutinas. Pero todo cambia cuando Ignacio irrumpe con una pregunta inesperada y un enigma familiar que arrastra secretos del pasado. Reservado, encantador y difícil de descifrar, Ignacio la invita a seguir una serie de pistas olvidadas que revelan un vínculo oculto entre sus familias. Lo que comienza como una investigación se transforma en un recorrido íntimo donde los recuerdos ajenos despiertan emociones propias. Entre palabras que fluyen sin esfuerzo, silencios compartidos y una atracción imposible de ignorar, Ariadna intenta convencerse de que la amistad es el único territorio seguro. Sin embargo, hay decisiones que no pueden postergarse y verdades que, una vez reveladas, ya no permiten volver atrás. Porque cuando el destino insiste, resistirse puede ser la mayor de las ilusiones.
En esta historia conocemos a Ariadna, una mujer atrapada en una vida rutinaria, marcada por las deudas, una gran desilusión amorosa que dejó secuelas y un trabajo aburrido. Pero todo cambia tras el funeral de su abuelo, donde aparece Ignacio, un hombre diplomático en busca de un nuevo sueño, cuyo abuelo había sido amigo del suyo. Él trae consigo un enigma ligado al pasado de ambos y juntos comenzarán a investigar para descubrir la verdad, aunque sus familias no estén interesadas en apoyarlos.
Entre indagaciones y papeleo, se va formando una linda amistad entre los protagonistas, en la que poco a poco comienzan a surgir otros sentimientos, mientras se acompañan en la búsqueda de sus verdaderas pasiones, por más que a simple vista no tengan nada en común.
Sin duda, el romance, la intriga, el drama familiar y el autodescubrimiento llenan estas páginas. La autora construye personajes con vidas adultas normales, no extraordinarias, atravesadas por situaciones con las que es fácil identificarse y por experiencias que los frenan a la hora de avanzar. Aun así, desarrollan un vínculo creíble, sin apuros, y eso me gustó porque nada se sintió forzado.
Por un lado, admito que Ariadna me ponía algo nerviosa en ocasiones por ser tan impaciente e impulsiva, aunque también era divertida y podía entender sus frustraciones. Por otro lado, mi favorito fue Ignacio, por su amabilidad y su respeto. Si bien al principio le costaba decir todo lo que pensaba, fue evolucionando y en todo momento se mostró como un muy buen compañero.
En resumen, me encantó leer otra novela de la autora, en la que una vez más me encariñé con sus personajes y siempre hay mucho más que romance en sus tramas. Además de las descripciones precisas y los datos sobre lugares de Argentina que me hace querer saber más sobre los mismos.
Amé PROFUNDAMENTE esta historia. Ariadna e Ignacio son dos personajes maravillosos que nos llevan por un viaje interno y externo donde las pistas irán armando un rompecabezas hecho de presente y pasado. Con una pluma magistral, la autora desnuda miedos, secretos, zonas de confort y aprendizajes. Me sentí muy identificada con los dos protagonistas. Cada uno, por momentos, espejaba mis propios demonios. Brindo por estas historias con personajes adultos que hacen repensar el amor, la amitad, las decisiones de vida y la manera en que nos vinculamos con los demás. Super recomendable!
Una novela fresca y entretenida que se lee de una sentada. Me encanta la amistad de los protagonistas que evoluciona y adoro el misterio que tienen que descubrir, creo que lo que planteo Mariela en este punto es muy bueno porque rompe lo tradicional. Ariadna es un personaje con el que conecte mucho y me re gustó porque la super entiendo. Lean este libro, nada más.