Suelen decir que las palabras se las lleva el viento, pero en este caso, las palabras tendrán la intención de ser, ellas mismas, una corriente de aire que revuelven y desperdigan.
Cosas del viento reúne reflexiones sobre aquello que dura poco tiempo, las cosas intangibles, el rumor, los susurros… Una especie de cuaderno de campo que recoge un ¿estudio, relato, ensayo? sobre el viento como entidad y como acompañante. Un texto que celebra lo evanescente, que hace que las historias circulen sin dueño y en continua transformación, para proponer al viento como otra presencia que desborda lo conceptual.
Tienes en tus manos un artefacto bastante inusual que, con ese formato vertical, sugerirá una lectura distinta y atrevida, para nadar en un azul lleno de trazos aéreos.
Qué bonito este cuaderno de apuntes/libro/ensayo sobre leyendas, mitología, cuentos y relatos científicos en torno al viento. Es un soplo de aire fresco.
No es importante quien lo haya escrito, pero quiero jugar a especular: me pegan Valeria Mata o Jazmina Barrera como autoras de Cosas del viento.
En las páginas interiores el fondo es cuadriculado como en un cuaderno, y algunos textos están movidos como si el viento hubiera soplado dentro del libro, fragmentando el discurso. Aunque ya nos avisa en uno de los epígrafes con una cita de la argentina Sonia Scarabelli: «Como una voz que se fragmenta y ya no se parece a nada». Este libro es eso, justo: una colección de vientos, un compendio de otras voces dispersadas, ahora todas juntas en el texto.
«Quien perdiga cocina una perdiz, prepara su carne en una cazuela y le pone grasa para que esté más apretada, más compacta. Perdigar hace que el guiso se conserve durante años. Entonces quien perdiga, contiene. Mantiene los trozos juntos. Quizá sea mejor desperdigar. Complacerse mirando a las perdices en vuelo». Si la acción de perdigar implica una contención, desperdigar supondrá un desbordamiento: los fragmentos fluirán y se mezclarán a su antojo.
El viento es el protagonista de este libro, el que desperdiga los textos y el que los reúne. El título es sencillo, al pie. Como una antología del viento, de los vientos: el Vāyu hindú, el Shu egipcio, el Ehécatl mexica, los vientos de siempre y los nuevos vientos (si es que pueden distinguirse), los rumores que van y vienen, las voces escurridizas, los buenos y los malos aires…
(Extracto del "Paseo a Pérgamo", entero en apostasia.online)
Un libro plagado de numerosas reflexiones en torno al viento y con divagaciones en torno a numerosas figuras de la mitología latinoamericana, aunque también hace incursión en otras tradiciones como la china. He disfrutado mucho su lectura, aunque no sería capaz de encajonarlo en ninguna categoría, pero, ¿por qué hacerlo?
Una especie de cuaderno de campo, libro de relatos, notas con información interesante… textos sobre el viento en muchas de sus formas. Ha sido precioso ir descubriendo poco a poco todas estas maneras del aire, este elemento en todas sus variantes. Parte lírica y parte informativa. Una maravilla en un formato muy diferente. Barrett está haciendo cosas tan divertidas y tan originales. Top top.
El viento es más que solo viento, necesita cosas y tiene temperamentos. Ocupa cuerpos y los propios cuerpos generan viento. Mini libro/fanzine que habla de mitos y tradiciones de pueblos mesoamericanos relacionados con el viento. Curioso