Erietta es una novela de ritmo pausado, de las que te invitan a bajar la velocidad y dejarte llevar. No es una historia de grandes acontecimientos, sino de conversaciones, paseos, recuerdos y pequeños gestos. Y todo ello escrito con una prosa delicada, luminosa y muy bonita.
Aunque parte de una ruptura sentimental, me ha gustado porque no se queda solo ahí. Habla de la memoria y de la relación que mantenemos con los lugares que han sido importantes para nosotros. De hecho, una de las ideas que más me ha interesado es la de reconquistar un lugar que parecía pertenecer al pasado. En lugar de huir de los escenarios ligados a una relación terminada, la novela plantea la posibilidad de volver a ellos, crear nuevos recuerdos y descubrir que también nos pertenecen a nosotros. Que una historia se acabe no significa que tengamos que renunciar a todo lo que formó parte de ella.
También reflexiona sobre la amistad y sobre cómo los vínculos cambian con el paso del tiempo. Sobre las pequeñas comunidades que construimos alrededor de nuestras relaciones, la familia, los cuidados, la dependencia, la soledad y las distintas formas de acompañarnos unos a otros.
Me ha encantado especialmente la relación entre Fiona, Erietta y Aggeliki. Tres mujeres de generaciones muy distintas que terminan ofreciéndose perspectivas diferentes sobre la vida, el tiempo, las pérdidas y los afectos. La novela muestra con mucha sensibilidad cómo los encuentros inesperados pueden ayudarnos a mirar nuestra propia vida de otra manera.
Es un libro lleno de humanidad, observación y ternura. Una lectura serena y profundamente mediterránea que habla del paso del tiempo, de la memoria y de la posibilidad de volver a habitar lugares, recuerdos e incluso versiones de nosotros mismos que creíamos perdidos. ⭐️⭐️⭐️⭐️(3,75/5) Editado por
4.5 Un buen descubrimiento que he tenido con esta escritora . Un libro que está muy bien escrito . Para mi fue una delicia. Comparto frases:
“ También con las personas que creíamos muy amigas . Poco a poco se van envolviendo en una reserva que al principio no notamos y que ellos mismos desmentirían, hasta que un día nos damos cuenta de que nuestra amistad sólo formaba parte del paisaje.”
“ A menudo nos obtinamos en echar de menos cosas que ya no queremos.”
“ Las elecciones de la juventud son tan caprichosas; en el fondo tan crueles…”
“Es la desdicha mantenida durante años la que nos afea.”
“A lo largo de la vida sucede tantas cosas .., y casi nunca las que esperábamos. Pero aquello que deseamos ardientemente de muy jóvenes acaba cumpliéndose en la edad tardía .”
¿ Qué hacemos todos sino tratar de poblar la oquedad que sentimos en nuestro interior y de encajar las piezas de aquello en lo que nos hemos convertido?
“Hay q mantener cierta distancia con lo q sucede en el mundo.Las noticias del momento nos dan la falsa impresión de formar parte de ellas.Cuando dejan de ser nuevas, se revelan como lo q son:grandes acontecimientos q nunca tuvieron nada q ver con lo que sucedía en nuestras vidas”
“ No hay mejor antídoto contra la nostalgia que volver a las situaciones que la provocan.”
“ En la vejez he aprendido a dominar el sentimiento de abandono cuando las personas a las que esperaba no llegaban en el momento que a mí me parecía oportuno.”
“Así es la memoria: en ella, los lugares que amamos permanecen como siempre fueron, y evocamos el canto de los que los poblaban para hacernos compañía. Mientras sientas la belleza del mundo, siempre tendrás una respuesta .”
“Qué hermosa es la poesía cuando te habla de cosas que aún no han llegado y que pueden cumplirse todavía; ese hormigueo doloroso en las puntas de los dedos y en el alma nueva que no sabe de lo que aún no ha conocido.”
“En verano es cuando más te das cuenta de que sobra gente en la tierra.”
“Nuestra especie es la única que tiene la audacia de hacer esa distinción: tiempo prestado y tiempo que nos pertenece.”
“No hay mayor arte que el de tomar la vida como viene.”
“ Lo cierto es que rara vez nos acordamos de lo que decimos. Son las palabras de otros las que se nos quedan grabadas.”
“No podemos comprender el sufrimiento de otros. Hacemos como si lo entendiéramos, pero no es cierto, y en el caso de una persona enferma, es imposible.”
“Nos pasamos la vida tratando de ser amables con personas que no nos quieren; en cambio, desatendemos a aquellas que anhelan nuestra compañía, que nos necesitan.”
“Todos morimos dos veces: cuando dejamos esta tierra y cuando nuestro recuerdo se extingue en la última persona que nos conoció.”
“ La fotografía, para mí, era una forma de captar lo que escapaba al ojo desnudo; lo contrario del afán sistemático del turista de llevarse aquello por lo que había pagado.”
“Los hijos son lo único capaz de romperte el corazón todos los días .”
“Ignoramos casi todo lo que ocurre en el interior de las personas, pero hay que procurar no rellenar esos huecos con interpretaciones, casi siempre tontas, casi siempre equivocadas.”
“Es extraño cómo las faltas de otros pueden hacernos sentir que algo en nosotros es la causa .”
Cada edad tiene su momento. Y cada momento lleva la marca de la edad en que lo vives. Las circunstancias se van enredando, eso, en este caso, no cambia, pero lo que sí cambia es lo que eres capaz de hacer desde donde estás. En esta novela volver tiene que ver con eso. Con la edad que te toca vivir y lo que todavía crees posible en ella. Con quedarse anclada en un sitio, una isla, un matrimonio, una versión de ti misma, y lo que puede ocurrir cuando alguien abre una puerta, aunque sea pequeña. La simbología de las puertas abiertas y cerradas es potente. Tres protagonistas. Tres edades. Tres sabidurías que se unen en un escenario común: una casa, un paisaje y muchos recuerdos. Un lugar donde las heridas descansan. Muchos silencios que son los que cuentan esta historia. Hay que saber leerlos para entender el camino.
Porque cuando Fiona se separa hace lo que hacemos cuando no sabemos qué hacer, volver a un sitio que ya conocía de antes. Una isla griega. Los mismos escenarios, pero con otra mirada. Allí encuentra a Erietta y a Aggeliki. Una mujer sabia y una niña. Tres mujeres en distintos puntos de la vida. Lo que vemos continuamente es esa isla. ¡Que lugar! Todo lo demás se va filtrando entre silencios e historias. Este es claramente mi tipo de historia. Las que me conectan y me permiten seguir escribiendo. Hay libros que ya conoces antes de acabarlos. Que los vas leyendo y ya eres un capítulo más. Erietta es de esos. Esas conversaciones en una terraza, esos lugares donde siempre vuelves, todo lo que recibes porque tú también estás dando. Mi forma de ver la vida escrita por otra persona. Qué bello cuando puedes quedarte a vivir dentro de un libro como parte de él. Se que volveré a él porque necesito seguir buceando en esta historia. @desdemiterraza_
Es una novela de verano. Una novela tierna, hermosa y reconfortante. De cómo podemos volver a ese lugar que nos dio tanto y revisitarlo. Y también de las personas que nos abren ventanas a otros lugares.
He leido Erietta de Clara Pastor. Editorial Acantilado. 2026. 240 pags.
Una mujer , Fiona, que vuelve al lugar donde fue feliz para ahuyentar los fantasmas del pasado y la libertad de tomar una decisión que le costó. Aunque es solitaria, conoce a algunas personas peculiares, autóctonos y veraneantes.
Entre ellos está Erietta y su nieta Aggeliki. Erietta es muy especial. El triángulo de conversaciones, silencios, escucha y miradas es lo que centra el libro. El estilo es claro y pausado. Parece como si no pasara acción exterior en la novela pero la vida interior de las protagonistas es muy buena. Erietta tiene unas frases de gran sabiduría, como por ejemplo “Nos pasamos la vida tratando de ser amables con personas que no nos quieren; en cambio desatendemos a aquellas que anhelan nuestra compañía, que nos necesitan.” El último tercio llama la atención porque utiliza las cartas para continuar la comunicación, un medio que abunda en el tiempo detenido, en la calma y claridad de ideas que trasmite la novela. Habla de la amistad y de estar abiertos a la casualidad de los encuentros. Dedicado a los que buscan un verano experimental
No me gusta poner malas críticas, pero llegué con muchas expectativas y no acabé de entrar ni de conectar del todo.
Los paisajes, la descripción de la naturaleza y los pájaros me gustaron mucho.
Las historias de las protagonistas no me acabaron de convencer, de hecho hubo una parte que no vi venir porque algunos personajes me confundían bastante.
No me convenció el tono y las sentencias cargadas de sabiduría de las protagonistas, me resultaba poco creíble que una persona normal (no un monje budista) dijera cosas así, pero al mismo tiempo es verdad que les coges cariño.
Me ha gustado tantísimo este libro. Clara Pastor ha escrito una novela luminosa sobre la empatía y la mirada hacia el otro. Su prosa brilla por una calidez pausada, natural y llena de sensibilidad. Es una lectura transformadora que te enseña a saborear lo cotidiano.
"Mientras sientas la belleza del mundo, las cosas que te rodean, siempre tendrás una respuesta."
Preciosa la descripción del paisaje. Buenos personajes, mujeres de todas las edades. Algo en la historia no me dejó entrar del todo, quizá las dudas y la dispersión de Fiona, la protagonista, hacen que el relato se deshilaché un poco.
Un llibre escrit amb una pluma intimista i una sensibilitat increïble. En moments he connectat molt i en alguns altres no tant, però m’emporto unes quantes cites màgiques que estaran molt temps amb mi i una bella història a la qual podré tornar. I tres personatges meravellosos i extraordinaris: Aggeliki, Fiona i Erietta. Potser tres moments d’una mateixa persona, potser tres models oposats.