Gabriel Cruz y Zachary Wright son rivales en el mundial de Fórmula Uno, pero su animadversión va mucho más allá de luchar por ser el más rápido en un circuito.
Sin embargo, las cosas no siempre fueron así entre ellos.
Hubo un tiempo en el que fueron amigos, buenos amigos, pero la ambición y el rencor lo trastocaron todo y ahora los dos mejores pilotos del mundial no tienen ningún reparo en mostrar cuánto se odian.
El desembarco de Luis Declan en el mundo de motor con Titanium, una nueva escudería, lo pondrá todo patas arriba porque, en su afán por hacerse con el título de Constructores, no dudará en crear el mejor equipo posible, aunque eso suponga fichar a dos personas que apenas son capaces de estar bajo el mismo techo sin gritarse.
¿Conseguirán Gabriel y Zachary dejar a un lado su enemistad para hacer lo mejor por su escudería? ¿Podrán superar sus diferencias y recordar por qué una vez fueron amigos?
Begoña F. Baílez nació en Alcoy (Alicante) y es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en varios medios digitales e impresos de ámbito nacional escribiendo sobre música, literatura, series o viajes. Le encanta leer novela romántica, histórica y policíaca. Ha participado en la antología Vagón 13 (Akane Editorial). Es autora de la bilogía En las pistas (Secreto en las pistas y Reencuentro en las pistas), Más allá de la ficción, Diario de una periodista y Horneando la Navidad con Ediciones Kiwi.
3'5🌟 Como buena fan de los sports romance, tenía que leer esta historia y más si estaba ambientada en el mundo de la F1 y su historia era un enemies to lovers. Ha sido una lectura que me ha gustado por la evolución de los protagonistas y por los temas que se abarcan a lo largo de la novela.
Pero, también es verdad que en ciertos momentos se me hizo pesada ya que en muchos momentos se repiten escenas desde otro punto de vista, y es que la novela está contada en tercera persona por ambos protagonistas. Y otra cosa que ha logrado que no disfrutara de la lectura y es muchos casos tuviera que releer ciertas partes, y es que se cambia de escena en un mismo capítulo y no se ve ningún transición. Y con esto he sentido más de una vez confusa.
Creo que es una novela con un gran abanico de cosas buenas a pesar de esos detalles, y con unos protagonista y secundarios que le dan un gran valor a la novela.
Finalizada la lectura de 'Rivales perfectos' de Begoña F. Baílez @begofbailez a la que puntúo con 9/10.
Un sport romance rival to lovers de segunda oportunidad, donde una proximidad forzada hará aparecer sentimientos entre miedos y atracción.
Zachary es campeón de fórmula uno, su ex mejor amigo es buen piloto, pero siempre lo tuvo fácil y el mejor coche. Le odia por dejarle hecho trizas, y por su padre-representante, un ser despreciable, les desea lo peor. Encima ha fichado por Titanium, la escudería con mejor coche de la temporada que viene. Pero Gabriel se guarda un as, van a ser compañeros, lo hace porque ese coche es su oportunidad para ganar. Aunque suponga no liarla y trabajar juntos, a saber qué puede salir de ahí.
Gaby es un competidor nato, se ha ganado cada metro en el asfalto con su sudor y se siente el mejor piloto, nadie más podría sacar partido a esos coches que él, pero para ganar necesita mejorar y la oportunidad le llega teniendo que ser compañero de su ex mejor amigo y quién le rompió el corazón y sus sueños en un instante. Pero tras esa coraza existe un chico con sueños y un corazón gigante, con una familia que lo adora y unos amigos que no le han fallado jamás, y les ayudará hasta el fin. Sólo le falta alguien con quien amar sin miedo ni vergüenza.
Zach sólo tiene a su padre, que también le representa como piloto, un ser despreciable que no ve nada bueno en los demás, ni en su propio hijo, pero no quiere estar solo. Muchos años sufriendo una realidad paralela que acabas creyéndote porque es lo único que escuchas. Su rollo y mejor amiga Dani es quien le sostiene. Esconde miedo a ser quién es y hasta de mostrar un atisbo de humanidad para que nadie pueda confirmarle que lo que dice su padre es cierto.
Dos estrellas que ya no pueden odiarse por ser compañeros, por lo que compartieron, por lo que callaron, por cómo son juntos, porque ellos saben entenderse pese a todo.
Personajes como Dani, mejor amiga de Zach y Feñi, la hermana de Gaby, aunque toda su familia podría nombrarse, y Declan, el padre que debió tener.
Un final feliz, porque ellos se merecen ser y serlo felices y ser un faro para muchas personas que ven en ellos un posible
Por unha banda, o conflicto máis grave que se nos presenta no primeiro tramo, o cal lle da un peso enorme no que apoiar a historia, resólvese en apenas 4 páxinas. Faltoume máis reticencia, máis rebelión, máis... algo, tendo en conta a relación de Zach, un dos protas, con este conflicto. Gabriel, o outro prota, ten os seus momentos onde se volve un rapaz tan insoportable que me custaba ler sobre el. Todas as escenas +18 están terriblemente escritas; diálogos apresurados, descripcións vagas, insuficientes e rápidas. Non hai realismo, só présa, présa por chegar ao final dunha escena que podía, directamente, nin existir. Nesto si que admito estar un pouco -biased- porque eu non son moito de tolerar estas escenas e sáltoas sen remordimiento ningún, aínda que eiquí fago un paréntese e digo que me deu a sensación de que un 35-45% do libro foron escenas deste carácter. Comprendo perfectamente que un, cando escribe, moldea a realidade según conveña e hai momentos nos que, por mor da trama, métense "casualidades ou conveniencias". Pero este libro está plagado de conveniencias: sendo a máis notable, a conversa entre o director de Titanium e ambos protas. Foi toda unha conversa enormísima que saltei (con toda a pouca vergoña do mundo) porque todo era "casualmente" coma aos protas Lles veu mellor.
Aquí xa me meto un pouco máis co tema de quen editou esto. Non teño nin idea de se foi a propia escritora ou alguén externo, pero esto foi un suplicio lelo. Begoña escribe ben, pero engade comas en todas partes. Toda a historia lése atropellada porque hai paróns cada dous por tres por comas innecesarias. A maiores, os capítulos facíamse confusos porque os saltos de tempo non están distinguidos o suficiente.
Fóra desta larga lista da compra negativa, non creo que sexa unha mala historia, tampouco unha increíble, pero si que se deixa ler e, a pesar da súa lonxitude, en 3 días tíñaa acabada (e acabar esto tan rápido dunha sentada, algo ten que dicir).
Rivales perfectos: una lastima que la novela no lo sea.
Para los que somos seguidores de la Fórmula 1, es de agradecer que las referencias técnicas sean impecables. A diferencia de otros romances deportivos, aquí no hay errores; se nota un conocimiento real del deporte y una documentación solida y eso se disfruta.
Sin embargo, a la novela le sobra fácilmente la mitad de las páginas. El ritmo decae drásticamente una vez que se establece la relación. El libro se atasca en un bucle de acciones cotidianas y reiteración una y otra vez de las mismas quejas políticas y administrativas (contra la FIA, países árabes, el gobierno de "naranjito"...) que no aportan a la trama. Además, hay una excesiva redundancia: todo lo que ocurre se vuelve a comentar después con los "confesores" de turno, ralentizando el avance de la historia.
Cuando la acción entra en el dormitorio, la narrativa se vuelve caótica. Las escenas eróticas se sienten como un batiburrillo de movimientos atropellados y sin mucha coherencia. La logística de los cuerpos es tan confusa que hace falta un manual de Twister para entender la posición de los personajes.
El mayor fallo reside en su arquitectura narrativa. Se utiliza un doble punto de vista en tercera persona que resulta totalmente redundante. Esto provoca que se repitan escenas completas de manera consecutiva sin aportar información nueva o matices que justifiquen el cambio de capítulo. A esto se suma una ausencia constante de transiciones: el lector salta entre acciones y localizaciones sin previo aviso, lo que hace muy confuso situar a los personajes en el espacio y seguir el hilo de lo que está ocurriendo.
Una historia bonita lastrada por los clichés de siempre (padre villano y madre muerta) y una alarmante falta de tijera en la edición. Si eres fan de la F1, las referencias te mantendrán ahí, pero prepárate para una lectura que se hace cuesta arriba por su falta de fluidez.
La historia entre Gabriel y Zachary cuenta un romance entre rivales en un deporte donde ser gay o bisexual no está bien visto, la Fórmula 1. Gabriel y Zachary ahora son enemigos, pero durante años fueron mejores amigos y el primer enamoramiento del otro, pero se distanciaron tras su primer beso porque el padre de Zachary es un homófobo controlador. Cuando se convierten en compañeros de escudería, tienen que interactuar por obligación y esto remueve cosas del pasado. Tienen que hablar de lo que pasó e intentan reconstruir su amistad, pero enseguida otros sentimientos entran a formar parte de la ecuación.
La trama me ha encantado y he cogido mucho cariño a los protagonistas. La única pega que le pongo es en cuanto a la escritura: había escenas como inacabadas, saltando de una a otra sin transición y eso me confundía en algunos momentos, hasta teniendo que volver atrás y releer. Esta sensación va mejorando según avanza el libro. Aún así, lo he disfrutado mucho y lo recomiendo.