“La Copa de Naciones” ha sido una lectura apasionante de principio a fin. En esta tercera entrega, la historia gana intensidad gracias a las competiciones, los nuevos retos y la presión a la que tienen que enfrentarse los protagonistas.
Me ha encantado ver cómo Olivia sigue creciendo tanto como amazona como persona. La autora consigue transmitir muy bien la emoción de las pruebas, la importancia del trabajo en equipo y el vínculo tan especial que existe entre jinete y caballo.
Uno de los puntos fuertes del libro es que mantiene el ritmo en todo momento, combinando momentos de tensión, amistad y aprendizaje que hacen que la lectura sea muy dinámica. Además, el entorno ecuestre está tan bien integrado que resulta fácil imaginarse dentro de la Academia Rider.
Una novela ideal para quienes disfrutan de las historias de caballos y competición, pero también para quienes buscan personajes que evolucionan y aprenden a superar obstáculos. He disfrutado muchísimo esta tercera entrega y ya estoy deseando descubrir qué les espera a los protagonistas en el siguiente libro.