En la base aérea se gestaba una guerra, pero no todos estaban preparados para ella: un soldado desertaba y un piloto desviaba su avión para evitar un bombardeo. Sin embargo, la guerra era inminente y rozaba la cuadra donde vivía Lara. Allí había once casas y cuatro nombres: Héctor; Catalina, la loca de los gatos; Pablo, el okupa y Amanda. Al tiempo, llegó un quinto que, con un caballete y un par de pinceles, hizo dibujos de cada casa y los guardó en una carpeta oscura. Pero un día, los aviones sí sobrevolaron la cuadra de Lara acunando bombas, y ya nada volvió a ser como antes.
Reseña: "𝐕𝐨𝐥𝐚𝐫 𝐧𝐨 𝐯𝐚𝐥í𝐚 𝐥𝐚 𝐩𝐞𝐧𝐚, 𝐦𝐚. 𝐌𝐞 𝐯𝐨𝐲 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐚𝐯𝐢𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐨 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐞𝐫 𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝. 𝐐𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞𝐩𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐠𝐨 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨. 𝐍𝐨 𝐬𝐞 𝐬𝐢 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐲 𝐯𝐢𝐯𝐨.". Lo que me costo leer este libro. 🥴 y eso que es cortito. Me tuve que obligar a terminarlo, porque no lo encontraba interesante. Creo mi mayor conflicto fue con la escritura de la autora. No pude conectar para nada. Pasaba de personajes a personajes y volvía la lectura confusa. Tuve que volver varias veces para atrás para entender de que hablan. No me gusto, hubiera querido que conozcamos un poco más de cada personaje. Lo sentí todo muy abrupto. La única historia que me atrapo un poco fue la del piloto.