What do you think?
Rate this book


88 pages, Paperback
First published January 1, 1949
MINOS: Créeme, no lo hago con alegría. Los sacerdotes leyeron su amenaza sobre láminas de bronce corroídas por un líquido sagrado. Cnossos no se regocija con vuestra muerte. Pero él reclama su tributo cíclico, reclama siete vírgenes y siete de vosotros. Es preciso.
TESEO: Y los exige atenienses, por supuesto.
MINOS: Lo sabes como yo. Hubieras hecho lo mismo en mi lugar. Egeo tiembla cuando los vientos empiezan a alzarse desde las aguas, y el plazo se cierra inevitable. Y luego la ceremonia, el pavor de Atenas.
TESEO: Todo lo pagarás en su día.
MINOS: Sí, y no porque a ti te importe; deberás hacerlo con el mismo secreto hastío que pongo en reclamar mis presas. Está mi pueblo, que me elogia por tener en mis manos al monstruo. Y el Egipto, donde repiten las maravillas del laberinto. Imagínate, matarlo de hambre. Se diría en seguida: "No era tan temible, apenas le faltó el tributo dejaron de oírse sus mugidos triunfales, los altos gritos que a mediodía brotaban del recinto como bocinas de fiesta." No es al cabeza de toro que entrego los atenienses; hay aquí un demonio que necesita alimento.
MINOS: En el fondo lo matarás por lo mismo que temo yo matarlo. Sólo los medios cambian, alguna vez te tocará saberlo.
TESEO: Nos parecemos menos de lo que supuse.
MINOS: El tiempo te probará otra cosa.
(...)
MINOS: Mátalo, y guarda su muerte como una piedra en la mano. Entonces te daré a Ariana.
TESEO: ¿Callar su muerte? ¿Pero tú crees que Teseo puede volver a Atenas sin que lo sobrevuele la noticia de otro monstruo vencido?
MINOS: Volverás con Ariana y con el corazón en paz. Piensa; con Ariana, y con el corazón en paz.
TESEO: Libres de monstruos las islas; porque éste es el último.
MINOS: Y los pueblos siempre temerosos. Los atenienses inclinándose con el tributo anual. Luego yo te lo perdonaría. Siempre están los africanos para alimentar el prestigio del monstruo.
TESEO: Ya ningún monstruo vivo.
MINOS: Sólidos, nuestros tronos.
TESEO: Ningún monstruo vivo. Solamente los hombres.
MINOS: Los hombres, sostén de los tronos.
TESEO: Y tú me darías a Ariana.
MINOS: Mira si nos parecemos.