"Φοβού τις αρμονίες, και εάν η ανάγκη είναι μεγάλη, σχεδίασε για τον εαυτό σου τρεις φορές στο άγονο έδαφος, με άμμο και αλάτι και αίμα, μια Επιθανάτια Χάρη..."
Ο Ρίτσαρντ Ραλ, κύριος του Ξίφους της Αλήθειας, αντιμετώπισε μια απειλή την οποία ούτε ο ίδιος δε θα μπορούσε να νικήσει -την ολέθρια επιδημία που έφερε μαζί του το Ματωμένο Φεγγάρι και ελευθέρωσε ο τρελός Αυτοκράτορας Τζάγκανγκ. Μόνο ταξιδεύοντας στο Ναό των Ανέμων κατάφερε να ανατρέψει τα σχέδια του Τζάγκανγκ και να σώσει όχι μόνο τη ζωή της αγαπημένης του Κάχλαν, αλλά και ολόκληρο το Νέο Κόσμο. Αλλά όταν η Κάχλαν επικαλέστηκε με τη σειρά της τις μαγικές Αρμονίες για να σώσει τον Ρίτσαρντ, ελευθέρωσε άθελά της μια μάστιγα πολύ χειρότερη απ’ ό,τι θα μπορούσε να φανταστεί ακόμα και ο ίδιος ο Τζάγκανγκ. Και για την Κάχλαν και τον Ρίτσαρντ δεν υπάρχει πιο επικίνδυνος κόσμος από έναν κόσμο δίχως μαγεία, όπου οι Αρμονίες είναι ελεύθερες...
Terry Lee Goodkind was an American writer. He was known for the epic fantasy series The Sword of Truth as well as the contemporary suspense novel The Law of Nines (2009), which has ties to his fantasy series. The Sword of Truth series sold 25 million copies worldwide and was translated into more than 20 languages. Additionally, it was adapted into a television series called Legend of the Seeker, which premiered on November 1, 2008, and ran for two seasons, ending in May 2010. Goodkind was a proponent of Ayn Rand's philosophical approach of Objectivism, and made references to Rand's ideas and novels in his works.
El que menos me ha gustado hasta ahora, introducción de personajes con los que no logro empatizar ni me interesan lo más mínimo. Parece que estoy leyendo el relleno de un guión mientras el autor no sabe que escribir.
Resumen: sobran paginas y si me hubiese saltado algunos capítulos tanto mejor.
En esta novena entrega de La Espada de la Verdad, la Tierra Central y el Viejo Mundo sufren el azote de Los Repiques, seres antiquísimos liberados inadvertidamente por Kahlan al intentar salvar a Richard en el Templo de los Vientos. Estas criaturas, que se alimentan de magia para ganar poder, buscan también el alma que les fue prometida en su llegada al Nuevo Mundo. Mientras Zedd y Ann fracasan en sus intentos por contener la amenaza, Richard se ve arrastrado a nuevos dilemas: el reencuentro con Du Chaillu, su esposa olvidada, y la misión de persuadir al pueblo de Anderith para que se una a D’Hara contra el inminente ataque del emperador Jagang. Sin embargo, Anderith no entiende que su libertad está en juego, lo que plantea un conflicto tan político como espiritual. Fiel a su destino de Buscador y Mago Guerrero, Richard se enfrenta una vez más a fuerzas que le superan, confiando únicamente en su instinto y determinación. Pero el precio que deberá pagar esta vez será tan alto que pondrá en entredicho la solidez de su mundo. Goodkind nos abre aquí la puerta a nuevas culturas del Nuevo Mundo, reflejando cómo la lucha de poderes —ya sea en la fantasía o en la realidad— es una constante de la humanidad. El autor insiste, a través de Richard, en un mensaje central: la verdadera elección siempre es la libertad, aunque muchos prefieran la comodidad de que otros decidan por ellos.
La verdad es que esta primera parte del libro me ha resultado cansina.
A Kahlan el matrimonio le sienta como un tiro y se vuelve tonta de remate, cosa que me ha tocado mucho las narices. Se supone que es una mujer fuerte y lista y ahora parece que no es capaz de sumar dos y dos sin la ayuda de Richard. Por culpa de ello, la trama de ambos ha dado más vueltas que una noria para acabar haciendo lo que todos sabíamos que harían.
Lo único que le da alegría a este libro son las nuevas historias en uno de los países de la Tierra Central. Historias desgraciadas, pero al menos son un soplo de aire fresco.
He vuelto a encontrarle erratas, cosa que me revienta las tripas porque encima de que Timun Mas dice que ha partido los libros en dos para que así salgan más rentables (y un huevo), no se molestan ni en corregir bien los libros (que valen 20 pelotes casi todos, una maldita burrada).
En resumen, el comienzo del libro está bien pero tampoco me ha entusiasmado...