En esta historia acompañaremos a Don Florencio en el descubrimiento de la profesión que quería ejercer. Tras un año en donde estuvo viajando en compañía de su perrita Musa y reflexionando sobre lo que quería hacer en su vida, descubrió que el amor a los libros y las enseñanzas y vivencias que las lecturas que hizo desde pequeño le dejaron, encontró su verdadera vocación.
Sin embargo, para llegar a conseguirlo tuvo que pasar momentos muy bonitos, pero también superar varios obstáculos. Aunque fueron momentos difíciles, el apoyo y el cariño de las personas que lo rodeaban fueron de gran importancia para él.
Me encantó encontrar referencias a varias grandes obras de la literatura en estas páginas y, sobre todo, la forma en que Gaby nos mueve el corazón, con la maravillosa narrativa que le caracteriza y con hermosas ilustraciones que adornan la historia.
Algo hermoso es que esta historia está inspirada en Don Francisco Torres, padrino de Gaby Riveros en la vida real, quien ejerció una gran influencia en ella para forjar la exitosa carrera literaria que ha construido.
Realmente hay que agradecer al sello Alfaguara Infantil, que nos traiga la reedición de esta maravillosa historia publicada, por primera vez, en el año 2009.
Una de mis frases favoritas: “Mi padrino supo entonces que las cosas que leemos y vemos en los libros se guardan en nuestra mente, en nuestro corazón, como semillitas calladas que a veces germinan en diferentes momentos de la vida.”