Dios no vive en Buenos Aires es un libro escrito por María Emilia Buffo, pero que, por momentos, siento que fue vivido por mí. Al punto en el que identificarme con cada página fue una experiencia tan dolorosa como maravillosa.
Como una ajena que terminó convirtiéndose en dueña de Buenos Aires y pasó sus noches entre sombríos bares de San Telmo, escuchando a hombres con guitarras desafinadas y poesía mal entonada, no pude evitar identificarme con una chica que llega con la maleta llena de sueños y termina volcando toda su devoción en un hombre que no hace más que destruirla.
Creo que todas hemos estado ahí alguna vez: con el corazón roto y el alma perdida por egoístas que nos encandilan bajo la premisa de hacernos creer en algo más poderoso que ellos mismos.
Dios no vive en Buenos Aires es corto, pero se queda contigo. Tiene citas y prosas hermosas y, a su vez, es uno de los mejores debuts que he leído en mucho tiempo.
Agradezco enormemente a Barenhaus por haberme enviado este libro, al que le di cinco estrellas, y a María Emilia por haberlo escrito.
Una carta de amor a Buenos Aires y una oda a los hombres que nos destruyen y, a veces, nos matan.
Hipnotico, transmite una atmosfera muy intensa. Los dialogos no fluyen mucho, igualmente no son lo principal de la novela. A mi gusto le falta un poco de edición, hay muchas repeticiones que en un libro tan corto se vuelven redundantes.
En definitiva, un buen comienzo para una escritora emergente. Leería más