«La esencia está en los detalles. En lo que no se dice. En lo que queda flotando después de una conversación. En eso que nadie se toma el trabajo de recordar porque parece insignificante. Está en cómo alguien hace una pausa antes de responder, en la forma en que te miran cuando creen que no los estás viendo, en las palabras que eligen y en las que dejan afuera. La vida, o al menos la vida que a mí me importa, está hecha de eso».
Paula viaja con su novio Bruno a Park City para trabajar en una de las pistas de esquí más icónicas del mundo. Es diciembre de 2012 y ella llega unos días antes. En ese intervalo, conoce a su nuevo compañero de trabajo, Lucio, con quien traba una amistad íntima y profunda. Con el correr de las semanas, ese vínculo la irá confundiendo cada vez más, no solo por los sentimientos que le despierta sino por la nueva Paula que está surgiendo cuando está con él. ¿Qué pasaría si admitiera lo que siente? ¿Qué hacer cuando se está perdiendo el control?
No me gustó nada. Es muy previsible lo que va a pasar. Y cuando pasa, es una mierda! Me enojé. Ni te encariñas con los personajes, que podrías porque es una historia muy real (pero ordinariamente aburrida). Algo para valorar: disfruté volver a leer algo argentino.
Este libro me gustó mucho más de lo que esperaba y, aunque hubo cosas que no me convencieron, terminó generándome un montón de sentimientos. Y creo que eso también es algo que valoro muchísimo cuando leo: que una historia me haga encariñarme con los personajes, cuestionar sus decisiones, enojarme y quedarme pensando en ellos incluso después de terminarla.
Paula me gustó como protagonista. Es una chica bastante organizada, acostumbrada a tener todo planificado y a querer hacer siempre las cosas bien, que de repente empieza a descubrir que quizás no tiene tan claro qué quiere para su vida. Y me gustó mucho ese planteo, porque no siempre tenemos que saber qué queremos hacer con nuestro futuro, dónde queremos vivir o con quién queremos estar. A veces cambiamos, conocemos personas nuevas, descubrimos otras versiones de nosotros mismos y empezamos a cuestionar decisiones que antes parecían definitivas.
Me gustó especialmente cómo Paula empieza a ganar independencia y a descubrir que es mucho más capaz de lo que cree. También cómo sus amigas la acompañan sin juzgarla, recordándole que no tiene que tener todas las respuestas inmediatamente. Que uno puede tener dudas, equivocarse, enamorarse de nuevo o descubrir que lo que quería años atrás ya no es necesariamente lo que quiere ahora.
Y después está Lucio. Ay, Lucio. 🤍
Me encantó cómo se construye su relación con Paula, especialmente porque no se basa en grandes declaraciones románticas, sino en pequeños gestos. Esos detalles que parecen insignificantes, pero que demuestran cuánto presta atención una persona a la otra. Recordar cómo le gusta algo, compartir unos auriculares, acompañarla en silencio, hacerla reír o animarla a intentar algo que nunca se había atrevido a hacer. Me gustó muchísimo esa complicidad que desarrollan y cómo empiezan a conocerse sin siquiera darse cuenta de lo importantes que se están volviendo el uno para el otro.
Con Bruno tuve sentimientos más contradictorios. No me pareció un mal novio ni una mala persona, pero sí sentí que su relación con Paula estaba demasiado marcada por la costumbre y por una sobreprotección que, aunque probablemente naciera del cariño, terminaba limitándola. También me habría gustado conocer mucho más sobre ellos como pareja, porque sentí que faltó desarrollo para comprender completamente qué los mantenía juntos y qué había cambiado entre ellos.
Otra cosa que me gustó es que la historia no intenta presentar los sentimientos como algo perfecto o completamente racional. Uno puede querer a alguien y sentirse atraído por otra persona. Puede estar en una relación de años y empezar a cuestionarse si realmente quiere seguir el mismo camino. Y eso no significa necesariamente que haya alguien malo en la historia. Me gustó que se plantearan esas contradicciones sin necesidad de convertir a uno de los personajes en un villano.
Lo que no me terminó de convencer fue el formato del libro, porque está narrado por completo mediante correos electrónicos. Entiendo que tiene sentido para la historia y para la personalidad de Paula, pero por momentos me resultó un poco repetitivo. Tanto mail, mail y mail… yo solamente pensaba en cuánto espacio iba a ocupar todo eso en Gmail!!!!!
Y EL FINAL. POR FAVOR, EL FINAL. No voy a contar nada porque no quiero arruinarle la experiencia a nadie, pero necesito decir que me dejó desesperada. Entiendo lo que quiso hacer la autora y puedo valorar un final que no sea exactamente el que yo esperaba, pero sentí que necesitaba muchísimo más. Un epílogo, un capítulo extra, una continuación, ALGO. Me quedé con demasiadas preguntas y con unas ganas enormes de saber qué sucede con estos personajes.
Igualmente, creo que parte de lo interesante de leer también es eso. No todos los libros tienen que terminar como queremos, y que una historia nos genere bronca, tristeza o frustración no significa que sea mala. A veces justamente demuestra cuánto nos involucramos con los personajes y cuánto nos importaba lo que les sucediera.
Por eso le doy 4,25 estrellas. Me gustó mucho el crecimiento de Paula, me encantó Lucio y disfruté muchísimo de esa relación construida a partir de pequeños detalles y momentos cotidianos. No fue una lectura perfecta y claramente habría preferido otro tipo de cierre, pero me hizo sentir un montón de cosas.
Algo de esta historia me hizo sentir en una romcom de los 2000. Capaz es su formato: una novela escrita puramente en mails, o el hecho de pensar en pasar un verano —o invierno— entero con amigos.
Paula, la protagonista de esta historia, se va por segunda vez de Work n Travel con su novio y amigos a Estados Unidos. En esta novela vamos a conocer con lujo de detalles sus días. Lo interesante no solo está en qué hace sino en cómo Paula retrata los detalles de sus días; en cómo esos detalles son espejo de su personalidad, de sus sentimientos.
Paula siente mucho, pero dice poco en voz alta. Traduce esas emociones en mails que se manda a sí misma donde vuelca todo lo que su cabeza sigue procesando después de que haya sucedido. Creo que todas alguna vez fuimos Paula, y por eso, quise abrazarla y avivarla en igual medida mientras leía.
Mientras leía la primera novela de Sofía Wagner me reí, me preocupé por los personajes como si fuesen mis amigos. En definitiva, por un rato viví con ellos en Spark City. Y eso creo que hace a un buen libro; sentir que te acompaña.
Me atrevo a decir que el final fue lo mejor, escapa a todas las estructuras del género. Y eso es lo que más me gustó, sorprenderme hasta en la última página.
En este libro vas a encontrar muchas preguntas, entre ellas: ¿se puede amar a más de una persona? ¿Existe la amistad entre el hombre y la mujer? ¿Somos seres de rutinas? Y mi preferida: ¿los finales son felices o eso solo sucede en la ficción?
Disfruté de cada página de este libro. Me dieron ganas de ser parte de ese grupo de amigos, al menos por un rato ♥️❄️
La tapa ya me había encantado y con la historia termine de confirmar de que es un libro precioso. Si bien hubieron partes en el que el libro se me hizo un poco repetitivo, comprendí que era para meterme más de lleno en los pensamientos, sentimientos y rutina de la protagonista. La historia plasmo de forma 100% real lo que sucede en un work and travel; las emociones están a flor de piel, los pensamientos difusos y todos los vínculos se viven con una intensidad indescriptible. Los personajes tienen personalidades “normales” lo que hace que fuesen reales, sinceros, humanos. Empatice con la protagonista todo el tiempo, en sus dudas, en sus sentimientos y sus decisiones. Una historia que sin dudas recomiendo! Sigo pensando si una segunda parte es necesaria o no, porque si bien el final me gustó, no sé si estoy lista para que esto de un giro y termine dando un “final Disney” que de cierta forma rompería con lo real y humano que se sintió durante todo el libro.
“Hay estrellas que nunca vas a ver si no salís a buscarlas”
Qué linda sorpresa este libro.
Superó ampliamente mis expectativas. Se sintió como uno pensado, en base a experiencias vividas y no tanto a la máquina comercial que tanto se ve hoy en día.
Sus personajes reales y complejos (nada de estereotipos aburridos) invitan a una lectura voraz. Su trama simple pero atrapante no es apta para snobs de la lectura, se siente como una auténtica rom-com de los 90 que tanto se hace extrañar.
Un libro original y completo, aunque sin dudas deja al lector con expectativas a un segundo título.
Una hermosa historia a pura nostalgia para quienes crecimos en los 90/2000. Hay algo de romcom en esta historia y a la vez, me encontré recordando mis veintis y algunos momentos y sentimientos que hoy se ven tan lejanos y en ese momento se sentían tan intensos. La historia es bella, está muy bien escrita. Es ideal para quienes gustan de este tipo de romcom adolescentes, o para jóvenes que estén buscando una lectura amable, que sin ser extrema los mantenga atrapados de principio a fin.
Hermoso. Increíble que sea el primero de la autora y espero que decida escribir muchos más. Me encantó, me atrapó muchísimo hasta la última página. La forma en que está narrado es hermoso, tiene detalles únicos. Realmente ya estoy esperando el próximo. Lo super recomiendo!
De lectura rápida, fácil y como vivir una película romántica en sus páginas. Unas frases espectaculares que me dejó resaltadas como la protagonista en su libro y una sensación de que esto no termina acá, sino que es comienzo para una segunda parte de una nueva historia. Me encanto!
Hermoso romance juvenil ❤️ Se lee rapidísimo y me gustó que esté narrado a través de mails que la protagonista se envía a ella misma y a sus seres queridos. Soy pro ilustraciones en los libros, y las de este, aunque no son muchas, me encantaron. Le dan un toque visual que disfruté mucho.
"Estoy tratando de acostumbrarme a convivir con las preguntas, sin querer resolverlas en el momento. A entender que algunas respuestas van a llegar con el tiempo... y que otras, quizás, no lleguen nunca."
hermoso y muy tierno, fue una caricia a alma leerlo 🫰🩷
Terminé Mientras dure el invierno y no puedo creer que sea el primer libro de la autora.
Como soy contemporánea a ella, reviví un montón de momentos y sensaciones de mi época de estudiante. El formato de mails me pareció súper llevadero y no podía dejar de leer para saber qué iba a pasar con Paula.