El incendio de una estación de metro de Madrid en los años ochenta saca a la luz los restos de un cuerpo calcinado cuya identidad es un enigma para la policía. Los inspectores Batista y Esquivel investigarán el rastro de Federico Sambide, bibliófilo y falsificador, cuyo paradero es desconocido para el todo el mundo. Una novela negra que atrapa a medida que sumerge al lector en un Madrid oscuro e insólito.
Adolfo García Ortega nació en Valladolid en mayo de 1958. Escritor, traductor y articulista, también ha sido director de la editorial Seix Barral entre 2000 y 2007 y es, desde entonces, Adjunto a la Dirección del Área Editorial del Grupo Planeta.
Su obra literaria, respaldada por la crítica y galardonada con diversos premios, abarca la poesía, el ensayo y la narrativa de ficción. Entre sus novelas más célebres destacan El comprador de aniversarios (Premio Dulce Chacón 2003), Autómata (Premio de la Crítica de Castilla y León 2006) y Una tumba en el aire (Premio Málaga de Novela 2019). Su estilo narrativo se caracteriza por una honda reflexión moral, la memoria histórica y la exploración psicológica de los personajes.
Además de su producción narrativa y de sus poemarios (reunidos en volúmenes como Animal impuro), García Ortega cuenta con una consolidada trayectoria como traductor. Ha vertido al castellano más de cuarenta obras desde el francés y el catalán, acercando al público hispanohablante a autores fundamentales de la literatura y el pensamiento universal como Roland Barthes, André Breton y Blaise Cendrars.
No sabía que me podía llegar a gustar tanto la intriga policial hasta que leí Lobo hace varios años atrás. Desde entonces lo dejé enfriar porque en aquel momento lo consumí tan rápido y de tal manera que después de leerlo me pasé semanas pensando en los casos dentro del libro y en si habían o no tenido un final. Amé cada detalle, lo minuciosos que son los personajes, y el hecho de que, como yo haría en sus lugares, no descansaban hasta hallar las respuestas pertinentes a sus múltiples preguntas. Este es el primer libro que leí de este género y siento que dejó una buena imagen sobre él, abrió las puertas a este nuevo mundo para mí. Lo único que tengo en contra, es que aún hoy habiéndolo releído no termino de comprender si en realidad el caso está o no resuelto. Sin embargo lo recomiendo. Puedes sumergirme en él de tal manera que te atrapa, te captura por completo y no puedes despegarte de él.
En una crónica entre policial y fantástica se nos explican los curiosos hallazgos que llevaron a (cadi) esclarecer una serie de brutales asesinatos en los alrededores del parque del Retiro en Madrid y cómo la obsesiva investigación policial consiguió atar los cabos sueltos ¿o no pudo?
Strange little book, billed as a mystery, but with definite ambitions towards the literary. In 5 chapters the reader is taken on a somewhat discombobulating journey that starts with a fire in a Madrid metro station in 1981 and an unidentified corpse. The detective somehow becomes convinced that a certain Federico Sambide is the man. That leads to a long letter written by another detective, who investigated a set of murders of prostitutes around the Retiro park in 1959-1960. That leads to a diary written by a certain Juan, who becomes obsessed with a young prostitute. That leads back to the detective still obsessing over those 1959 murders. That leads back to the detective still trying to find the identity of the carbonized corpse from 1981.
I went along for the journey. Especially in the chapter about the diary, I needed to check the dictionary a couple of times, because it got... pretty strange, and I wanted to confirm that what I thought I had read was indeed what the text meant. Yup, my Spanish was up to the task and it really became a bit outlandish.
This book did not offer the traditional pleasures of a detective novel, where the reader can follow the clues to a logical end. But it had its own strengths and I kept on reading. This edition's cover perfectly matched the rather eerie contents.
Novela policiaca que demuestra la naturaleza humana, la suspicacia y falsa nobleza de las personas, que en muchos casos esa bondad y amabilidad es una simple fachada de algo más siniestro.