Cuando la guapísima au pairse presenta en la puerta de su mansión, la joven señora Ashcroft está confundida. Algo no encaja. El pibón de ojos ambarinos y piernas largas que tiene delante no es la joven discreta que había pedido a la agencia.
La montaña de músculos ejecutiva que supone Kenerick Ashcroft, es tan intimidante que nuestra au pair lo apoda el Señor Oscuro, ¡pero menudos ojazos azules que tiene! Además de eso también tiene reglas, y si las incumples habrá un castigo.
Pero lo que esta au pair no sabe es que una vez entras en la peculiar mansión Ashcroft… NO SALDRÁS JAMÁS.
¿Qué ocurre cuanto juntas un thriller y un dark romance? Estás a punto de comprobarlo.
Como todos los libros que he leído de Naomi, este me ha durado un suspiro. En mi caso, menos de 24 horas, y eso que tiene unas 500 páginas. Su pluma es ligera, muy ágil y tremendamente adictiva, de esas que hacen que sea imposible dejar de pasar páginas.
Este libro me ha volado completamente la cabeza. Llega un momento en el que no entiendes absolutamente nada. Te preguntas constantemente qué está pasando, quién está con quién, qué es qué, quién dice la verdad, quién miente y quién está moviendo los hilos. Yo estaba completamente perdida, haciendo teorías cada dos por tres y cambiándolas en la página siguiente.
No es hasta bien entrado el 70 % cuando empiezan a encajar muchas piezas. Aun así, quedan muchísimas preguntas sin responder, algo lógico teniendo en cuenta que este es solo el primer libro de una trilogía y termina con un final tan abierto que te deja con auténtica necesidad del siguiente.
Aunque tiene toques de dark romance, para mí el peso de la historia recae en el thriller. La tensión, el misterio y el constante juego entre los personajes hacen que nunca sepas de qué lado está cada uno. Todos parecen ocultar algo y nadie es exactamente quien parece ser.
Además, Naomi va dejando pequeños detalles y pistas a lo largo de toda la historia. Algunas encuentran respuesta en este libro, pero otras claramente están sembradas para los siguientes. Es uno de esos libros que probablemente disfrutes aún más en una relectura porque muchas cosas cobran sentido después.
Yo lo he leído en digital, pero he visto la edición física y la maquetación es una auténtica maravilla.
Si disfrutaste de La ruina del verdugo, creo que este libro también te va a enganchar. Es un thriller absorbente, con un toque de dark romance, que juega constantemente con el lector y consigue mantener la intriga hasta la última página.
Naomi lo ha vuelto a hacer. Ahora solo queda esperar al segundo libro… aunque, sinceramente, septiembre me queda demasiado lejos.
Este libro es una auténtica locura, nada es lo que parece, te mantiene enganchado y especulando teorías que se van desmoronando una a una hasta que al final descubres la verdad. Es un thriller Dark Romance que se mete en tu cabeza, con unos plot twist brutales, personajes de moralidad gris y donde todo encaja a la perfección en la trama. En esta primera parte de la trilogía tiene más peso el thriller que el Dark Romance aunque la autora ha conseguido encajar ambos géneros de forma impecable. El final es alucinante y nada más terminar la última página ya estaba deseando continuar con el siguiente.
Hay libros que entretienen, y luego están los que consiguen meterse en tu cabeza. Ha entrado en casa ha sido de esos que no te dejan desconectar ni un segundo.
He pasado toda la lectura haciendo teorías, cambiando de opinión constantemente y cuestionando todo lo que creía haber entendido. Cuando pensaba que ya tenía una respuesta, Naomi conseguía darle la vuelta a la historia y volver a dejarme completamente descolocada. Ha jugado con mi mente de una manera magistral, y lo disfrutas precisamente porque nunca sabes si vas por el camino correcto.
Si hay algo que quiero destacar por encima de todo es la construcción de los personajes. Están increíblemente bien trabajados. Cada uno tiene una personalidad muy marcada, una voz propia y una evolución completamente coherente con la historia. Nunca he tenido la sensación de estar leyendo personajes que se parezcan entre sí; al contrario, todos transmiten algo diferente y eso hace que cada cambio, cada decisión y cada descubrimiento tengan muchísimo más impacto. Conseguir que cada voz narrativa tenga identidad propia no es nada fácil, y Naomi lo hace con una naturalidad admirable.
Otro de los grandes aciertos de la novela es cómo está construida. Absolutamente todo tiene un porqué. Cada pequeño detalle, cada conversación, cada objeto y cada gesto terminan encontrando su lugar. Es una historia que recompensa al lector atento, porque las pistas siempre han estado ahí, solo que la autora juega con ellas de una forma brillante para que nunca dejes de dudar. Página tras página me encontraba elaborando nuevas teorías y, apenas unas hojas después, tenía que desmontarlas para empezar de nuevo. Justo cuando pensaba que por fin había entendido lo que estaba ocurriendo, Naomi volvía a sorprenderme y cambiaba por completo mi perspectiva. Y eso me ha fascinado.
Además, hay momentos que me han dejado completamente sin palabras. Escenas con una atmósfera tan inquietante y perturbadora que llegaban a ponerme los pelos de punta y a darme repelús. No por el miedo en sí, sino por la tensión y la forma tan visual en la que están narradas. Naomi consigue que no solo imagines lo que estás leyendo, sino que prácticamente puedas sentirlo y vivirlo junto a los personajes, empatizar y entender por qué una persona puede acabar siendo tan perturbada...
Su pluma vuelve a ser uno de los aspectos que más he disfrutado. Es ágil, muy ligera, tremendamente visual y con una capacidad increíble para sumergirte en la historia. Todo fluye con naturalidad, las escenas se suceden sin que puedas dejar de leer y consigue despertar constantemente emociones en el lector. Además, vuelve a regalarnos esas escenas spicy tan características de la autora, con ese toque de originalidad que hace que siempre aporten algo a la historia.
Aunque encontramos elementos de dark romance, para mí el verdadero protagonista de esta novela es el thriller psicológico y todo el misterio que Naomi construye a su alrededor. La forma en la que juega con la mente del lector, la dosificación de la información, los giros y la sensación constante de no saber en quién confiar, consiguiendo que desconfíes absolutamente de todos y de todo, hacen que sea una lectura tremendamente adictiva.
Y ese final... Solo puedo decir que necesitaba el siguiente libro en cuanto terminé la última página. Es de esos finales que te dejan mirando el libro y pensando: «No puedes terminar aquí». Aunque esta primera parte responde a muchas preguntas, Naomi deja abiertas algunas incógnitas. Hay misterios que permanecen ahí, despertando la necesidad de descubrir qué esconden. Una historia construida con muchísimo mimo, donde muchas de las piezas acaban encajando y que demuestra el enorme trabajo que hay detrás de cada capítulo.
Entrad en esa casa... si os atrevéis. Yo, desde luego, no lo dudaría. 😈
No sabía muy bien qué esperar de este libro y la verdad es que me ha enganchado desde el principio. Si os gustan los dark romance con un toque de thriller, creo que esta historia puede ser para vosotros.
Lo que más me ha gustado ha sido esa sensación constante de querer descubrir qué iba a pasar. Entre los secretos, la tensión y el misterio, es una de esas lecturas que hace que quieras seguir pasando páginas.
La química entre los protagonistas me ha tenido completamente enganchada, y el ambiente que crea la autora hace que te metas de lleno en la historia.
Y ese final... 👀 Solo puedo decir que estoy deseando leer el segundo.
Este libro lo da todo, thriller con misterio y dark romance con motero enmascarado grrr, HE AMADO, me ha durado un día con eso os digo todo, que construcción de personajes WOW y no te esperas los plot-twist para nada además consigue que en ciertos momentos te de rabia e impotencia, sentía hasta presión en el pecho en ciertos momentos, que TOP, recomendadísimo si me preguntan 🤌🏻✨🖤