Leí “Girando en Simetría” justo después de acabar “El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas” de Darío Vilas, que me dejó noqueado.
“Girando en Simetría” es un conjunto de relatos ideal para sumergirse en sus lodos y ampliar la imagen desenfocada de esa isla maldita de la mano de los cuatro autores que firman, de forma conjunta, este volumen: José Luis Cantos, Ignacio Cid Hermoso, Rafa Rubio y el propio Vilas. Será un pequeño detalle, pero me gustó no saber quién era el autor de cada relato y simplemente dejarme absorber por el contenido de cada historia.
Aun siendo relatos dispares el nexo de unión continúa siendo claro: hay que escapar de Simetría, ¿es posible escapar de Simetría?, nadie escapa (y menos indemne) de Simetría. Simetría te modifica, te cincela a hachazos hasta reducirte a un apéndice, a un instrumento de su propia voluntad colectiva, oscura, perversa y caníbal.
Me ha sorprendido apreciar una dualidad entre los relatos: los que se alinean como más viscerales (los que más me gustaron) y los que tienen un carácter más introspectivo. Sí, entre el dolor, la sangre y el salvajismo de la narración hay mucha mirada interior, ansias de redención, espejismos de amor y esperanzas destrozadas, aunque ganen, por goleada, las almas corruptas hasta la medula dispuestas a todo por satisfacer sus instintos.
Otra sorpresa agradable: hay espacio para el microrrelato, entendiendo este, con una extensión de poco más de un par de páginas.
Se agradece el espacio para un amplio espectro del horror, desde el monstruo atávico hasta la monstruosidad degenerada de los habitantes de Simetría. En medio, homenajes a maestros del Pulp y un relato de un transhumanismo delicioso con prostitutas criadas en vainas y tipos que tiene la polla como el Magnum 44 de Harry el sucio.
Sí que estoy de acuerdo en que, tal como leí en un blog del que ahora no recuerdo el nombre, hay algún relato que no parece haber sido creado específicamente para Simetría, más bien como si ya estuviera escrito y se hubiera hecho encajar para el libro, pero, en general estos no desmerecen el conjunto.
Y la conclusión: acertado conjunto de relatos, crudos, crueles, tristes y desesperanzados como el corazón de Simetría.
El siguiente paso: hacerme con “Telaraña” de José Luis Cantos (publicado también por Tyrannosaurus Books.