El tiempo cambia las cosas pero, el amor, si es real, permanece.
No hay nada que a Lucy Dallas le guste más que los veranos en Mendocino. Subirse a los árboles, contemplar los atardeceres desde los acantilados y preparar obras de teatro con sus hermanos.
Allí, el tiempo es elástico y el mañana no existe. Allí, la realidad es perfecta. Hasta que un día las cosas cambian. La pérdida azota a la familia y la ausencia lo detiene todo y cubre el paisaje de un color distinto.
Entonces, llega Noah y la vida comienza a girar de nuevo. Noah, el único capaz de traspasar las barreras de los Dallas, poner su mundo al revés y hacerse un hueco en sus corazones.
Andrea Longarela reside actualmente en su ciudad natal tras haber vivido en Salamanca, donde se licenció en Psicología. Durante un tiempo buscó su camino mientras escribía en sus ratos libres. Al final decidió atreverse a compartir sus obras, lo que rápidamente la llevó a hacerse un hueco entre las autoras románticas nacionales. Amor se escribe con H y otras maneras de decirte que te quiero (Esencia, 2018) fue la obra con la que dio el salto definitivo al mundo editorial. Siguieron a esta April, Adam y la trayectoria de los planetas (Crossbooks, 2019). En 2020 publicó su bilogía «Historia de Daniela» (Booket, 2020), y en 2021, Tú y yo en el corazón de Brooklyn (Esencia), Siete citas para Valentina (Booket) y Te espero en el fin del mundo (Crossbooks, 2021). En 2022 publica El faro de los amores dormidos (Crossbooks, 2022).
Además de escribir, le apasiona el cine, poner banda sonora a los momentos, el chocolate y, por supuesto, leer. No obstante, su mayor pasión es perder el tiempo imaginando que vive otras vidas, historias a las que ahora les da forma y voz.
Ayyy, hay libros que son muy difíciles de describir. Libros a los que no sabes ponerles “peros” porque, sin tener muy claro cómo lo ha conseguido la autora, te atrapan de principio a fin. Una historia... o quizá debería decir varias historias, que te hacen vivir junto a sus personajes. De esos personajes que, poco a poco, se convierten en compañeros de viaje y de los que te da pena despedirte cuando llegas a la última página. Si te gustan las novelas románticas y juveniles, creo que no deberías dejar pasar esta lectura. A mí me ha encantado. Mi enhorabuena a la autora. ¡Bravo! Mi opinión en YouTube sin spoilers: https://youtu.be/9ggdioDYKZo
Hay libros que en cuanto empiezo ya sé que me van a encantar. Y este ha sido uno de ellos. Lo empecé con muchas ganas porque Andrea Longarela me encanta y me ha parecido increíble sentir como me atrapada y me metía de lleno en la familia Dallas.
Dividido en capítulos cortos, con la perspectiva de todos los miembros de la familia, más Noah, conocí a estos personajes que me hicieron sentir muchas cosas. Y lo que más me gustó de ellos (sin contar aquí a Lucy y Noah) es que no estuve de acuerdo en muchos momentos con ellos y tomaron decisiones que me mosquearon, pero aún así terminé rendida a ellos porque tanto los padres de Lucy como Sam y Tris, sus hermanos, me parecieron muy reales. Pero mis personajes favoritos sin duda fueron Lucy y Noah. Sí, también hicieron cosas que no compartí pero me robaron el corazón desde la primera página y me mantuvieron pegada a su historia hasta el final. Ambos son de esos personajes que me costará olvidar.
No es ningún secreto que me encanta la forma de escribir de la autora. A lo largo de las poco más de 500 páginas me hizo sonreír, mosquearme, emocionarme y sobre todo sentir, algo que venía echando de menos en los últimos libros leídos.
El final también me gustó mucho. Es cierto que me suelen gustar más pausados, pero en este caso este abarcó tanto que era necesario hacerlo así y me dejó con una sonrisa pero también con un nudo en la garganta. Sin duda es de esos libros a los que volveré en cuanto pueda.
Este es un libro que desde que se anunció supe que necesitaba leerlo cuanto antes. Y es que ya la propia premisa pintaba interesante, profunda y muy emocional. Pero que encima se desarrollase de la forma que lo hizo, que la autora consiguiera abordar unos temas tan profundos dándole esa viveza e intensidad me tuvo en una nube todo el tiempo. La verdad es que no sé cómo lo ha hecho, pero ha conseguido escribir uno más de mis libros favoritos de ella y llenarme el corazón con ello hasta el final. Para mí es otro de sus libros redondos donde no tengo ningún pero que añadir.
La trama es compleja, humana, sincera y muy real. Es de esos libros que tú sabes que no te van a dejar indiferentes y que van a abordar momentos únicos que se grabarán para siempre en ti, que resonarán en tu pecho para jamás abandonarte. Hay un halo de misterio según te lo cuentan todo, sabiendo que algo se rompe a lo largo de la historia y eso, sumado a los miles de puntos de vista y a la cantidad de tramas abiertas de los personajes te mantiene sumergida entre sus páginas hasta el final. El romance ha sido sorprendente, quizá porque al ser un slow burn he podido disfrutarlo más, conectar mejor con ambos conociéndose hasta hilar sus caminos y sentir ese algo que quizá siempre estuvo ahí aunque tuviese un matiz diferente al comienzo.
Los personajes me han sorprendido muchísimo y es que la verdad no me esperaba que este libro contendría tanta relevancia para incluso los más secundarios. Es una historia con muchos puntos de vista, así que si os gustan las novelas como "Malibú renace", este en concreto os va a encantar también. Lucy ha sido mi protegida y es que odié cómo se sentía en toda la novela, porque para mí siempre fue la más especial de todos. Noah también me sorprendió para bien, lo que al principio pensaba que sería el típico chico malo con su fondo bueno, al final solo resultó ser todo lo contrario. He adorado todo lo que le representaba. Samuel y Tris también me han gustado, aunque he tenido mis más y mis menos con ellos al igual que con el resto de los secundarios y sus miles de capas egoístas.
La pluma de la autora es siempre un hogar para mí. Independientemente de que la historia me guste o no, no sé cómo se las ingenia para que cada una de sus novelas consiga estremecerme el pecho y hacerme sentir algo diferente en cada uno de ellos. Siempre consigue que las emociones que plasma en el papel se te queden grabadas para siempre, que quieras saber más y no seas capaz de soltar el libro hasta descubrirlo. Y hoy aquí, en esta novela, he descubierto a esa Andrea Longarela que me hizo suspirar en sus novelas más emocionales, más viscerales y humanas. Cada día tengo más claro que es una de mis autoras confort y que siempre que saque un libro nuevo voy a ir corriendo a leerlo sin pensarlo dos veces.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Lucy, nuestra protagonista femenina y la principal de todas que lo narra todo. Ella es una chica que siempre ha vivido en las sombras de su familia, siendo la chica que pasa desapercibida allá donde vaya porque el resto de sus hermanos lograban opacarlo todo para ella. Y es que Lucy solo ha destacado por su amor por escalar árboles, hacer obras de teatro y escribir, hasta que un día la muerte asola la casa de su familia con la pérdida del hermano pequeño y Lucy trata de encontrarlo en los árboles con los que habla ahora que él ya no puede. Así es como conoce a Noah, el mejor amigo de su hermano mayor y también el único chico que despierta una especie de chasquido en su pecho que no sabe de dónde viene exactamente. Noah llega como una tempestad que empieza a cambiarlo todo y aunque Lucy siempre ha creído ser invisible para la mayoría, con él, de repente, se siente como si fuera mucho más. ¿Y si Noah es mucho más de lo que creía? ¿Y si lo que él representa la ayuda a salir de esa crisálida en la que lleva tantos años dormida? Al igual que le pasa a Tris, que se siente atraída por Noah, o a Samuel, que quiere asegurarse de que su primer amigo no salga corriendo.
Lucy es un personaje que me ha tenido enamorada desde el minuto uno. No solo creo que es el mejor de todos los de la historia, sino que también creo que tiene una de las evoluciones más bonitas y especiales de la historia. Lucy siempre se ha sentido invisible en cierta forma, al lado de sus dos hermanos mayores, con la ausencia de su hermano pequeño y la ignorancia de sus padres, nunca ha sabido encontrar su propio lugar especial en medio de tanto poco espacio. Siempre ha pasado desapercibida, no ha sentido que destaque en nada, porque todos hacían todo y más. Lo único que la mantenía viva eran sus historias y Noah, ese chico misterioso que llegó para hacerla sentir algo indescriptible. Los sentimientos de Lucy hacia Noah me tenían con el corazón encogido, porque os prometo que ella era luz, bondad y ternura y me daba una tristeza inmensa que él no la viese debido a que la consideraba una niña pequeña a su lado. Ver como ella tenía miedo de desaparecer de sus ojos, que se quedase solo atento a Tris o Samuel y la olvidase a ella un día o la considerase un simple punto negro en medio de tantos otros colores más llamativos. Para mí, Lucy es la que tiene la mejor evolución de todas, con ese final que se merecía desde el principio y un enorme corazón. Lo único que me da pena es no haber podido ver más de su yo del presente, siendo mayor, verla en más momentos y etapas de su vida, seguir creciendo y demostrando a todos que nunca fue una oruga, sino una formidable mariposa.
Por otro lado tenemos a varios personajes que están en un punto más externo, pues son narrados por Lucy en tercera persona. Aun así me apetece pararme a hablaros brevemente de algunos de ellos, al menos de los más importantes de esta historia y que forman parte de todo lo que vive Lucy, de lo que sucede en la novela y que conforma ese desarrollo vertiginoso que no he podido dejar de leer hasta acabarlo. Así que os hablaré brevemente de cada uno de ellos y de lo que me han hecho sentir en general.
Noah, el interés amoroso de la protagonista, es un personaje que me ha encantado y es que creo que todo el transfondo que esconde detrás es de esos que te calan hondo desde el minuto uno. Me ha dado mucha pena toda su trayectoria, ver como se aferraba a ese hogar que había encontrado en la familia Dallas, en el deseo de estar más tiempo con ellos y el miedo a dejarse llevar y que un día ellos desaparecieran y lo olvidasen para siempre. Algo que me ha encantado de él es su trayectoria como persona, alguien que no ha tenido mucho, que ha sobrevivido con lo mínimo y que siempre ha tenido unos valores preciosos. Una persona que enseñó a toda esa familia aquello que lo hacía sentir lleno, que no hace falta un gran apellido, mucho dinero y reconocimiento para encontrar ese camino hacia la libertad y la felicidad. Y otra cosa que he amado es su historia con Lucy, desde el principio se ve ese cariño de él a ella y como con los años el sentimiento va cambiando a algo más. Y para mí ha sido un slow burn precioso que me llevo para siempre en el pecho, feliz de haber podido ver un desenlace feliz para él después de todo.
Tris, la hermana mayor de Lucy, es un personaje que la verdad no he terminado de conectar con ella. Os prometo que lo he intentado, pero es que me ha parecido egoísta en muchos ámbitos y no he podido apreciarla como me habría gustado. Sí, su historia me pareció curiosa y me mantuvo enganchada, pero es que a veces me daba la sensación de que solo miraba por ella y nada más. Aunque iba de "hermana que solo quiere proteger a su hermana pequeña" a mí me daba la sensación de que solo buscaba sentirse mejor ella misma y hacer lo que a ella le parecía bien. Nunca se molestó en averiguar qué necesitaba su hermana, nunca sentí que se parase a escucharla o a verla de verdad más allá de lo que le interesaba. Y aunque bien es cierto que tiene momentos bonitos con ella y el resto, siempre me pareció muy egoísta en todo lo referente a Noah, aun sabiendo que con ello estaba haciendo daño a Lucy.
Samuel, el hermano mayor de Lucy, es un personaje que he tenido mis más y mis menos con él. Por un lado me daba pena su situación, el miedo que sentía y que se cerrase constantemente por miedo a decepcionar a su familia, a no ser lo que los demás esperaban de él. Me dolía verle encogerse en sí mismo, huir de las circunstancias y de los enfrentamientos, pero aferrarse al único amigo que tenía y que sabía todo de él. Pero también me enfadé mucho con él, con su cobardía y esa constante sensación suya de huir de todo. Aunque me ha parecido humano y eso me ha gustado mucho, me ha puesto de los nervios que en los momentos cruciales para ayudar a quienes tanto quería agachase la cabeza y no hiciera nada.
Frederick y Susan, los padres de Lucy, Tris y Samuel, son unos personajes que me han caído bastante mal, lo siento por ello. Él me ha parecido un egoísta, un ser despreciable y orgulloso que no dudó en mirar únicamente por sus propios intereses hasta el punto de no ver más allá, ni siquiera del deseo de sus hijos. Ella más de lo mismo, pero siendo el doble de egoísta al dejarse llevar por sus deseos y luego perjudicar al resto del universo cuando intentó huir de sus decisiones. Aunque al final hay esa pequeña redención de los dos, para mí hay cosas que no tienen justificación y me parecieron unas personas bastante manipulables y con una mente demasiado cerrada y egoísta, a tal punto que destruyeron en varios momentos la felicidad de sus hijos a cambio de sus intereses.
En resumen, "Todas las historias llevan tu nombre" es un libro que estaba deseando leer desde que supe que iba a publicarse este mes. La premisa ya de por sí era muy llamativa y yo, que soy una ansias viva, me lo empecé el mismo día que pude hacerme con él porque no me aguantaba más las ganas de empezarlo. Y qué os voy a decir que no sepáis ya de lo anteriormente dicho, porque es que se ha convertido en otro de mis favoritos de la autora con mucha diferencia. La trama es compleja, pero a la vez tan humana que es imposible no sentirse identificadx en cada cosa que viven los protagonistas. Hay tantos puntos de vista que eso solo hace más dinámica la historia, que te mantengas sumergida para ver lo que sucede a continuación y cómo finalizará esa historia llena de matices tan profundos. Además que contiene un pequeño halo de misterio que te hace incapaz de soltar el libro por la curiosidad de lo que vaya a pasar y cuál es la historia detrás de todo lo que ha pasado. El romance es lento, muy sutil y se va formando con los años a lo largo del libro, ya os digo que es un gran slow burn en su desarrollo y que todo se desarrolla casi en la recta final como tal. Los personajes me han tenido en una montaña rusa de emociones y es que me ha encantado que la autora haya sabido jugar con mis emociones y tenerme teorizando en cada página. Hay cosas que me veía venir y personajes que sentía que no me iban a gustar (no como desarrollo, sino por sus personalidades), pero en líneas generales me he sentido enganchada a todos. Lucy es un ser de luz, la he querido con todo mi corazón y mi deseo de protegerla era constante. Noah tampoco se ha quedado atrás, un puente vital en la vida de los Dallas que les enseña lo valioso que es la vida y la libertad y lo efímero que es las cosas materiales que siempre han regido sus vidas. Tris y Samuel, que ambos me han gustado y a la vez he tenido algún que otro pequeño problema con ellos. En general tienen desarrollos muy buenos, pero es que cometen ciertos errores que me han chocado mucho y me han exasperado en otras ocasiones. Y Frederick y Susan, que son los padres de Tris, Samuel y Lucy y que yo no he podido soportarlos. Me parecieron unos egoístas hipócritas que no me han convencido en nada. Y aunque en la novela se les intenta dar cierta redención, yo lo siento pero no he podido perdonarles ciertas conductas innecesarias que solo me demostraban que valoraban más su propio bienestar y sus deseos que el de sus propios hijos. La pluma de la autora es un abrazo constante al corazón. Da igual el libro que lea de ella o si la historia me gusta o no como tal, siempre va a conseguir removerme el corazón con sus escritos. Tiene una forma tan dulce de transmitir el amor, el dolor y las sensaciones bonitas que solo puedo deciros a todxs que le déis una oportunidad. Si os gustan esas historias reflexivas, profundas y viscerales que te dejen reflexionando y con el corazón tembloroso, Andrea Longarela es de las mejores opciones que hay. Y gracias a ella hoy he vuelto a descubrir una de esas novelas que llevaré para siempre en mi corazón.
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Todos los libros de Andrea me encantan y casi todos tienen la máxima nota pero este puede ser porque es una novela coral que me ha costado entrar en la historia, Noa me ha conquistado desde el principio y es el eje sobre el que gira toda la novela, tiene uno de las partes finales más bonitas que he leído. Mención aparte merece la forma en que está escrito es tan bonito que a veces vuelvo a leer trozos porque son preciosos, esta autora para mí gusto es una de las mejores plumas que tenemos
3.5🌟 En este sí he vuelto a reconectar un poco con la autora. Es un libro familiar con distintos personajes de los que vas conociendo sus pensamientos porque se combina la tercera persona con la primera y los capítulos tiran a ser cortitos y precisos. Aquí nos habla de todo: la clase social, las apariencias, el drama familiar, ser homosexual en una familia convencional, los cuernos, el amor, la felicidad y sobre todo la hermandad. Son muchos temas tratados, no se me ha hecho pesado, todo en su justa medida. Es verdad que me he encariñado con Lucy, pero me he ido frenando un poco con miedo de lo que se avecinaba…. Al final me dio pena no haberla disfrutado tanto, es muy especial. Con Noah no me pasó, es un personaje muy diverso con muchas aristas, aún así lo he entendido y he comprendido sus decisiones. En ocasiones me daba la sensación de que estaba viendo una película sobre la familia Dallas porque Andrea escribe muy bien. Aunque no conecté con sus últimas historias, siempre le doy una oportunidad porque dentro del panorama nacional de romántica, para mi es la mejor. Prefiero sus historias maduras más que las juveniles, esta sí es madura.
Junto a April, Adam y la trayectoria de los planetas, este se ha convertido en mi libro favorito de Andrea. La pluma siempre es delicada y reflexiva, pero con esta historia he conseguido conectar en muchos planos. La magia de la pequeña Lucy, los giros de trama, la personalidad de Noah y esos veranos de la infancia que hacen que un grupo de amigos desee con fuerza que los meses pasen rápido hasta llegar al siguiente. La narración en primera y tercera persona me ha encantado, al igual que la cantidad de puntos de vista. Creo que es un trabajo difícil, pero ha quedado redondo. Es diferente a lo que solemos leer de la autora pero, en mi opinión, es una evolución que me ha encantado descubrir.
Definitivamente, es una de mis autoras favoritas. Cada vez que leo uno de sus libros se gana un poquito más mi corazón. Tiene una forma de escribir preciosa; su pluma, como siempre, es poética y está llena de frases que te dejan pensando y se quedan contigo durante mucho tiempo.
Este es uno de esos libros en los que terminas enamorándote de todos los personajes. Creo que algo que ayudó mucho fue poder conocer el punto de vista de cada uno. Eso me permitió entender cómo fueron creciendo y cambiando a lo largo de los años, para bien o para mal. La historia alterna entre pasado y presente, mostrándonos decisiones que quizás no fueron las correctas, pero que se sintieron muy reales. Y aunque cometen muchos errores, no pude evitar empatizar con ellos y terminar teniéndoles muchísimo cariño 🥹.
Es una historia sencilla, cálida y muy humana, pero con una profundidad preciosa. Habla de las decisiones y las consecuencias que terminan marcando la vida de los personajes. Andrea logra que te involucres tanto en la historia que acabas sintiendo junto a ellos cada alegría, cada duda y cada herida.
No creo que sea un libro para todo el mundo, porque es una escritura poética, pausada y con ciertos matices melancólicos. Pero precisamente ahí reside parte de su encanto. Es de esos libros que te dejan el corazón apretado en algunos momentos, pero que al final te regalan una sensación de plenitud y felicidad difícil de explicar. Y qué decir de ese epílogo… uno de los mejores que he leído en mi vida 😭.
Sin duda, este libro se convirtió en mi favorito de la autora 🙌🏻. Ojalá más personas puedan leerlo y apreciarlo tanto como lo hice yo 🥹✨.
"Lucy irá a trabajar y soportará las burlas de Morgan por su sonrojo permanente. —Pareces una atracción de feria—le dirá. —Y no quiero bajarme nunca."
Esta no es una historia que se lea sin zambullirse en ella por completo. Desde la primera página hasta la última este libro está lleno de cosas pequeñas, de detalles, de aquello que hay que leer a conciencia.
Andrea escribe bonito, profundo. Me ha gustado la historia, me ha gustado Lucy, y Noah, y cómo está todo narrado.
Pero creo que no he conseguido disfrutarlo tanto, quizá por conexión, o porque no ha sido el momento ideal de leerlo. Me ha resultado, a ratos, largo. Que gran parte esté escrito en tercera persona tampoco me ha ayudado a conectar más.
La pluma de Andrea siempre es protagonista. En la historia había cosas que me chocaban y si bien había algo como una relación de pareja, me resultaban más interesantes las historias paralelas.
Andrea tiene una forma muy bonita de escribir sobre el amor, la familia, la pérdida y esas personas que dejan una huella imposible de borrar. En este libro habla de crecer, de afrontar el duelo, de las segundas oportunidades y de cómo hay historias que parecen destinadas a encontrarse, aunque el tiempo se empeñe en separarlas.
Sin embargo, mientras lo leía (escuchaba) me di cuenta de algo: la mayoría de los libros que he leído de Andrea siguen una línea muy parecida. Amores que nacen en la infancia o durante un verano inolvidable, que por alguna razón no pueden ser, y que años después vuelven a cruzarse para tener una nueva oportunidad. Es una fórmula que ella sabe escribir muy bien, pero en esta ocasión ya no me sorprendió.
Si tuviera que describir este libro con una sola palabra, sería: CAÓTICO.
Es una relación amor/odio la que tengo con este libro.
Ok, vamos por partes.
¿Por qué lo consideras caótico? Se preguntarán, bueno, pues porque me lo parece en varios aspectos, ya sea por la historia en sí, por la forma en la que está contada, por los actos y situaciones cometidos, y porque los personajes también son caóticos (cada uno a su manera), pero adicional a eso también le agrego el tiempo de lectura (CERO recomiendo lo lean en un lector electrónico; aquí el libro parece eterno; si lo hacen, desactiven la función de tiempo restante del capítulo), pero de todos modos es una historia que va a paso muy lento.
¿Mi amor por este libro? La pluma de Andrea, maravillosa como siempre. Aunque sí me desorientaba un poco la narrativa, en cómo en ciertos capítulos pasaban de ser narrados en primera persona a tercera persona, que esto no es algo nuevo en Andrea, pero se sintió extraño en esta ocasión.
¿Mi odio? La lentitud de la historia y los actos cometidos por algunos personajes, ¿pero saben algo? Eso es algo que también me gusta de los personajes de Andrea, que los muestra HUMANOS, personas tropezando, cometiendo errores, perdonando y sanando.
Este no es un libro que solamente cuenta la historia de dos personas, de una pareja, de un romance, no. Es la historia de una FAMILIA, de cinco personas, más la historia de ese chico que puso de cabeza la vida de los Dallas. Una familia que parece ser perfecta, pero que, como individuos, separados de ella, cuentan algo distinto.
PD: Andrea, por favor, te pido que ya no me la hagas por una tercera ocasión; no sabes lo terrible que lo paso cada que tardo en conectar con la historia. ¿Te parece justo agarrarle la onda hasta el 50%? T.T, ya me la habías hecho con Cuando despierten las flores, y ahora otra vez, ya basta, te lo imploro.
La premisa me resultó confusa aunque eso hizo que me atrapase la lectura.
La autora nos abre un drama coral de una familia en el que un agente externo, Noah, será vital en esta historia, que toca varias temas a lo largo de la misma.
No me ha gustado especialmente pero sí he sentido curiosidad por ese personaje durante toda la lectura, aunque me diese cuente al final que no era más que complaciente.
Me ha decepcionado bastante, la autora me tiene muy mal acostumbrado con sus novedades de romance.
Para empezar en el primer 43% del libro no pasa nada en absoluto, solamente nos cuenta la vida de los protagonistas en el pasado, es como una introducción de casi medio libro donde por muy buena que sea la escritura y por mucho que emocione con escenas sencillas y nostálgicas falta que se asome una trama a la que engancharse; yo me he aburrido mucho hasta más o menos ese 43 donde justo como dos capítulos antes actualice me progreso y por eso me acuerdo bien que justo cuando empecé a leer y Samuel se fue de casa fue cuando a partir de ahí devoré el libro, que hasta a partir de ahí tardé un día en leer todo lo restante (cuando casi a medio libro empieza a haber trama), mientras que los otros 2 días me los había pasado leyendo bastante obligado y decepcionado, queriendo que por fin pasara algo y que Andrea no me decepcionara.
Mientras que pasaba el calvario de la introducción que no acaba nunca me di cuenta que no los personajes también me dejaban bastante que desear, Samuel, Tris y Lucy en la época que rondaban los 18 años se comportaban como niños pequeños, a la misma vez que tenían comportamientos muy tóxicos muy lejanos de las cosas tan de niño pequeño que hacían, aparte que fumaban marihuana y se mataban por Noah; desde el principio me parecieron un batiburrillo de cosas que no pegaban nada juntas y a lo largo del libro me costó por este motivo poder empatizar con ellos, porque cambian más de parecer que un semáforo, igual que los padres que Lucy los enfrenta de una manera bastante ofensiva (aunque justificada) y de repente parece que aparquen el clasismo, la misoginia y la homofobia que llevan arrastrando todo el libro a un lado y digan que quieren la felicidad de los hijos cuando ni los han querido en casa.
Noah es sin duda el centro del libro es donde impacta todo lo bueno y todo lo malo, pero a mi parecer parece que con todo lo que carga de peso no tenga suficiente voz o reacciones desarrolladas en todo el libro; por lo que creo que su potencial se iría al traste y al final por mucho que Lucy se queda con el, cuando se reencuentran y se enamoran, el comienzo de la relación me parece bastante fría; aunque en el capítulo del mañana se soluciona y con el desenlace el libro sube bastantes puntos en general.
Luego Marcela y Paige, personajes secundarios me han llegado mucho más en tan pocas líneas de historia que cualquiera de los protagonistas.
Como he dicho la trama comienza a mitad libro cuando acaba una larguísima e innecesaria introducción, luego como las relaciones familiares y amorosas están bastante rotas se intentan retomar de buena manera, aunque parece que no va ha llegar a ningún lado y Lucy va explotando con todo el mundo, luego nadie quiere estar enfadado y se reconcilian todos (aquí llegaremos como a un 95% del libro donde de romance han habido 2 escenas de sexo penosisimas, un beso gay, un beso hetero, un embarazo no deseado y unos cuernos por parte de Lucy), luego el último 5% tiene todo el romance entre Lucy y Noah contado con carrerilla, desde donde empiezan a convivir hasta que Lucy se muere y Noah la llora, escenas que para mí son lo único del libro que me ha gustado, más allá de la perfecta escritura de la autora y el chisme, aunque todo resultará pesado menos el romance que por muy precioso y emocionante que es debería tener aunque fuera medio libro y un misero 5% al final, después de páginas y páginas de lo mismo, que acababas leyendo en diagonal porque sinceramente no valía la pena perder el tiempo leyendo por ejemplo al principio 3 años, que salvo el final del tercero, eran lo mismo y se comían medio libro con la nada.
Me ha decepcionado mucho, creo que de los libros que saca con Crossbooks desde 2019, es el peor sin duda, básicamente porque ninguno de esos libros me había sacado ni una queja y este me ha sacado todo lo que no me habían sacado los otros y lo suyo.
De 3 libros que ha sacado la autora este año no me ha gustado ninguno y los otros 2, uno me decepcionó por el contraste de leer a una autora buena en su pasado no tan bueno y el otro no me gustó porque soy el mayor hater de Invisible y me dió mucho susto leerlo porque no me esperaba encontrarme algo así de parte de esta autora (aunque sí que me parece un libro adecuado para las escuelas, aunque a mí ese tipo de libro me ponga muy nervioso).
La autora no parece que esté intentando dar un giro radical a sus historias como otras como Alice Kellen, yo creo sigue en su línea pero le ha salido un libro que para mí ya no es 100% perfecto como los anteriores y de ahí el hostión que me he pegado con mis expectativas.
Recomiendo que cada uno juzgue por sí mismo, porque aunque a mí no me haya gustado la mayor parte del libro, puede perfectamente ser perfecto para la mayoría, aunque ojo que en este libro la autora escribe más maduro y retorcido que de normal.
⭐️⭐️⭐️
This entire review has been hidden because of spoilers.
Andrea siempre sabe crear historias que no nos dejan en el corazón Kalentito, y esta no se ha quedado corta. Si es cierto que no es una de mis historias favoritas de la autora, pero la forma en la que refleja las familias desestructuradas, porque sí, la familia protagonista de este libro tiene bastantes problemas y siento que hay una falta de comunicación y confianza entre los miembros.
Lo que me ha gustado mucho de este libro es conocer todas las perspectivas de todos los miembros de la familia: Susana, Frederick, Samuel, Tris, Lucy y Noah.
Este libro trata sobre como una familia reconocida socialmente debido a sus privilegios acoge a Noah, un chico de clase social muy diferente a ellos, y por tanto, a veces los prejuicios tienen más peso que la empatía o la ética, ya que el pobre a veces sufría consecuencias de cosas de las cuales él no era participe.
Me ha dolido ver cómo Noah daba todo de sí mismo y actuaba con naturalidad con la familia aunque ellos no supiesen valorarle, lo que pudo generarle cierto rechazo a la gente de clase alta, debido a la imagen que estos representaban muchísimas veces.
Lucy, una chica que solamente quiere atreverse a sentir, que su corazón siempre ha pertenecido a Noah pero nunca supo dar un paso más adelante; Samuel, un chico incomprendido por su orientación sexual, presionado por su padre para heredar la empresa e imperio Dallas; Tris, la hermana de espíritu libre, pues iba de flor en flor buscando el amor.
El final de esta historia me ha dejado destrozada, ha sido tan bonito como rompedor a partes iguales… siento que este libro te puede dar una gran lección de vida, si lo ves desde un punto humano y como aprendizaje de cara a la vida, pues todas las decisiones que tomamos, nos ayudan a guiarnos por los caminos por los que queremos movernos.
Hay historias que se sienten como un verano eterno: cálidas, nostálgicas y llenas de momentos que uno quisiera guardar para siempre. Lucy creció rodeada de una familia caótica y unida, en un lugar donde parecía que el tiempo se detenía y la felicidad era algo simple. Pero cuando la pérdida golpea de lleno a los Dallas, todo cambia. El dolor transforma los silencios, las dinámicas y hasta la forma de mirar el mundo. Y es en medio de esa tristeza cuando Noah aparece, convirtiéndose poco a poco en alguien imprescindible, en esa persona capaz de devolver algo de luz a una familia que aprendió a sobrevivir rota.
Todas las historias llevan tu nombre de Andrea Longarela tiene esa sensibilidad tan característica de la autora, capaz de hacer que las emociones se sientan muy reales y cercanas. Destaco la atmósfera melancólica y emotiva de la novela, así como la importancia de la familia dentro de la historia. Me encantó cómo el libro habla del duelo, de crecer y de cómo el amor puede permanecer incluso cuando todo alrededor cambia. La relación entre Lucy y Noah se construye con muchísima delicadeza, pero para mí lo más especial es cómo Andrea consigue que te encariñes con toda la familia Dallas, con sus heridas, sus tradiciones y su forma de sostenerse incluso en los peores momentos. Es una historia preciosa y dolorosa a la vez, de esas que abrazan el corazón mientras te lo rompen un poquito.
No creo que este vaya a convertirse en mi libro favorito de Andrea Longarela.
Me ha costado bastante conectar con la historia y, siendo sincera, hasta pasada la mitad del libro los personajes no consiguieron despertarme demasiado interés. Además, he sentido que toda la novela está muy cargada de drama. Entiendo lo que buscaba transmitir la autora, pero en algunos momentos me ha parecido excesivo e incluso un poco forzado.
También creo que la parte del pasado ocupa demasiado espacio para mi gusto. Sé que es importante para entender a los personajes, pero yo estaba deseando volver al presente, que era la parte que más me interesaba.
Eso sí, una vez superada la mitad, la historia remontó muchísimo para mí. Empecé a implicarme más con los protagonistas y disfruté bastante de todo lo que ocurre en la recta final.
El epílogo tampoco me convenció del todo porque vuelve a tirar mucho del drama, aunque sí me gustó conocer el futuro de los personajes.
En general, ha sido una lectura de menos a más. No me ha enamorado, pero me alegro de haber llegado hasta el final porque la segunda mitad merece la pena.
3,5 He terminado de leer Todas las historias llevan tu nombre de Andrea Longarela y me ha dejado un poquito choff Por un lado, Andrea tiene una pluma preciosa, delicada, sensible y capaz de transmitir emociones con mucha naturalidad. La historia de Lucy, Tris, Samuel, Noah y toda la familia está llena de momentos emotivos que hablan del amor, la pérdida, la amistad y de cómo ciertas personas dejan una huella imborrable en nuestras vidas. Sin embargo, la novela no ha terminado de convencerme del todo por su ritmo. A partir de aproximadamente el último tercio, cuando el pasado deja de ocupar tanto espacio y la narración se centra más en el presente, la lectura gana agilidad y consigue engancharme mucho más. Sin embargo, la parte del futuro, que prometía cerrar muchas de las emociones sentidas a lo largo de la novela, me ha parecido excesivamente rápida, como si se resolviera todo con demasiada prisa. Es una historia bonita, emotiva y escrita con mucha sensibilidad, pero de todas las novelas que he leído de Andrea L, quizás ésta sea la que menos me ha gustado con todo el respeto del mundo. Es sólo mi opinión. 💙💙💙
Quien me conoce bien sabe que Andrea Longarela es de mis autoras favoritas y que sus libros para mí siempre son 4 o 5🌟. En esta ocasión no ha podido ser así y explicó el porqué:
- La trama me ha parecido muy flojita, siento que se podía haber sacado más chicha de esta historia.
- Para mí, el protagonista sin duda alguna era Noah, no Lucy. Ojalá haber podido conocer más su historia.
- Los integrates de la familia Dallas me resultan personajes vacíos, aburridos y con los que no pude conectar.
Aún así, me encanta la forma de escribir de Andrea y el epílogo me ha conquistado e incluso emocionado.
En definitiva, no es mi lectura favorita pero dudo mucho que deje de leer a Andrea. Adoro sus historias. Quizá esta no era del todo para mí.
Lo he disfrutado tanto cómo lo he llorado, porqué he llorado a mares al cerrarlo. Tan bonito que se convirtió en mi libro favorito, tan triste, tan bonito y tan humano que me encogió el corazón, lloré y lloré pensando que era taaaaan bonito que difícilmente alguien lo superaría. Querida Andrea, ahí tienes mis 5 estrellas y mis muchas lágrimas, GRACIAS por este libro, por esta historia, por Lucy, por Noah...🥹🥹🥹🥹
Tenia ganas de leer algo de Andrea este año y dije ok, este, al principio me tenia intrigada me imagine de todo, dije q puede salir mal y bueno lo descubrí, pero me llena el corazón que a pesar de la fractura hubo reconstrucción, tiempos, perdones, amor incondicional y tarán mucha magia, de esa que solo existe en las familias, en la comunicación, en las verdades, en la incomodidad. Y si, todas las historias llevan tu nombre🫰🏽
Es un libro muy bonito, como todos los de la autora. Tiene una escritura súper amena y que te engancha. Para mí siempre es súper dulce leerla, me he sentido en verano en todas las páginas. La historia de los 3 hermanos y el amigo cuando son jóvenes te engancha y te sientes una más de la pandilla. Cuando ya son más mayores también es una parte muy bonita.