The author of some twenty works of fiction and memoir, Annie Ernaux is considered by many to be France’s most important writer. In 2022, she was awarded the Nobel Prize in Literature. She has also won the Prix Renaudot for A Man's Place and the Marguerite Yourcenar Prize for her body of work. More recently she received the International Strega Prize, the Prix Formentor, the French-American Translation Prize, and the Warwick Prize for Women in Translation for The Years, which was also shortlisted for the Man Booker International Prize in 2019. Her other works include Exteriors, A Girl's Story, A Woman's Story, The Possession, Simple Passion, Happening, I Remain in Darkness, Shame, A Frozen Woman, and A Man's Place.
Este libro relata parte de la infancia de la autora y un hecho que, según dice, marcó un antes y un después en ella: el 15 de junio de 1952 su padre intentó matar a su madre delante de ella.
Pues bien, tengo varias cosas que decir:
1. No es precisamente un género o un tipo de historia que consuma habitualmente (yo soy más de ficción), entonces me costó enganchar con la historia. Son 126 págs. y hasta la 60 y pico no comprendía muy bien por dónde pretendía la autora ir y por eso me fue gustando más cara al final.
2. Me gusta la parte en la que describe cómo era la sociedad francesa en 1952, época de postguerra donde el qué dirán era la mayor preocupación, donde destacar no era algo bueno y lo mejor era ser "como todo el mundo" hasta el punto de despersonalizarte como individuo.
3. Tiene una parte tediosa de descripciones que no aportan nada y se hacen eternas, pero bueno, para gustos colores.
4. Creo que es un libro que empieza muy fuerte y, de repente, pierde bastante para cara al final volver a enganchar con esa fuerza inicial.
Así que, por todo esto, creo que ha sido, para mí, un libro «ni fu ni fa» y le doy 3⭐ sobre 5 porque es el equilibrio entre me gusta y no me gusta.
Ha sido una de esas lecturas con las que ya sabes que vas a leer todos los libros de la autora. En La Vergüenza, Ernaux explora la idiosincrasia de la Francia rural de posguerra, de la familia, el vecindario, el colegio y todos los elementos que ocupaban su vida en el verano de 1952. Para ello utiliza como catalizador el intento de su padre de asesinar a su madre tras una discusión. Este hecho central de la obra, que marca un antes y un después en la vida de Ernaux, sirve para que la autora analice su yo de 12 años y cómo comenzó a sentir vergüenza, de su familia, de su casa, de su vida.
A veces me sobraban un poco las listas que hace, pero el ritmo de la escritura es muy agradable y su corta extensión lo hace un libro rápido de leer pero muy profundo en su simplicidad.
Me intriga mucho la forma de escribir de Annie. Es como si quisiera diseccionar la vida con palabras. Su claridad es a veces ensordecedora, pero no entiendo hacia dónde va. Llama mucho la atención su recurrencia en escribir cosas que "hagan que la mirada ajena [me] resulte insostenible". Es como verla desaparecer.
Le iba a poner 3 estrellas, pero Annie cierra el libro con una integración de su vida y de ese domingo de junio de una forma bellísima y al mismo tiempo, con un profundo significado de la vergüenza.