No sabía que podía encontrarme en este libro. Como médica recién recibida, por supuesto que el caso de Marcelo es uno que nos comentaron en las clases de bioética en la facultad de medicina de la universidad nacional del comahue. Pero era solo eso, un caso mencionado medio al pasar que derivaba en algo importante que era el derecho a morir dignamente. Andrea relata de manera atrapante los veinte años de horror que vivieron como familia ante un Estado, iglesia y médicos que no pudieron ver mas allá de sus propios intereses. Me parece una lectura importante, sino obligatoria, para cualquier persona que esté interesada en la dignidad humana. Actual, honesto y hermosamente escrito.