Novelista, historiadora y periodista colombiana que desarrolló su obra dentro del romanticismo tardío y que anticipó el feminismo en la literatura de su país. Hija del destacado militar e historiador Joaquín Acosta, que había luchado por la independencia junto a Simón Bolívar, Soledad Acosta estudió en Canadá y en París.
Buena parte de sus novelas tienen como temática la historia colonial y republicana. Se recuerdan sus Novelas y cuadros de costumbres de la vida suramericana (1869), Los piratas de Cartagena (1885) y Un chistoso de aldea (1905). En algunas de sus obras adelantó análisis sociológicos, como en Laura (1870). Escribió además diversas biografías, entre ellas las de Antonio José de Sucre, Antonio Nariño, José Antonio Galán y la de su padre, Joaquín Acosta.
Un libro sobre los ataques de los piratas (ingleses, franceses y holandeses) a Cartagena de Indias durante el Imperio Español con el objetivo de mermar el comercio americano, y saquear algunas de sus plazas en el Caribe.
Cabe destacar el aval que tenía la piratería inglesa por parte de la corona británica, que trataba con todos los honores a piratas como Drake; también destacan el capitán Morgan, que abandonó la piratería tras entablar relación con un obispo humildísimo que le hizo replantearse sus prácticas y por supuesto la defensa de Cartagena por D. Blas de Lezo, con el famoso episodio de la oreja de Jenkins.
Los ingleses siempre tenían en boca las palabras "libre comercio", pero no porque ellos la practicasen en su territorio, sino para hacer negocio con los virreinatos americanos españoles, en una mezcla entre envidia y odio profundo a las dos cosas que más aversión les causaban: España y el Catolicismo.
Muy buena crónica novelesca sobre los ataques de los piratas a la ciudad de Cartagena, pero le doy 4 estrellas porque es bastante descriptiva y explicativa y en ocasiones hace que uno no sepa qué está pasando o no le encuentre lo interesante a lo que se relata. Sin embargo, las escenas de acción son absorbentes y se lee bastante rápido. Recomendado sólo para aquellos que estén realmente interesados en la historia de Cartagena de Indias, ya que posee bastante información verídica sobre los combates.
La historias son absorbentes, es un capítulo de nuestra historia que aunque uno sabe que sucedió tiene poco conocimiento al respecto. Es fascinante leer desde un lugar alejado en tiempo y espacio a uno, historias sobre un lugar aún más alejado en tiempo y espacio. ¿Cuánta licencia creativa se dio a sí misma Soledad? Es difícil saber en realidad. Pero, es verdad que logra hilar historias espaciadas en el tiempo sobre los diferentes conflictos con piratas alrededor de Cartagena y algunos lugares bastante específicos de Caribe. Lo que es más, logra incluso hilar una historia violenta de lo que alguna vez pudo considerarse como romance, que tuvo algunas implicaciones menores en la historia de los conflictos internacionales de la época y que por la naturaleza de sus personajes, trascendió un espacio físico amplio y poco alcanzable para el común de las personas de la época.
Un buen libro. Las crónicas que escribe Soledad son emocionantes, sin embargo valdría mucho acompañarlo de algún trabajo que trate la veracidad de cada historia, y actualizar quizá algunos detalles. En menos de nada cumplirá 150 años de escrita, y podrán haber hallazgos que redirijan el tono nostálgico y patriota con el que escribe Soledad. Por lo demás, ninguna queja. En otro comentario la califican de ser bastante descriptiva. No he estudiado literatura pero supongo que (según escriben en la introducción), ella escribió como en su época: con un estilo costumbrista, y por la época se esperaría un canon como el que fue escrito.
Excelente lectura para cualquier colombiano o caribeño apasionado por las historias de piratas. Si tenemos en cuenta que fue escrito hace casi dos siglos, la escritora tiene un mérito inmenso por el nivel de detalle histórico que logró y el lenguaje tan sencillo en que lo escribió.
Un aspecto interesante y que puede contrastar con la realidad actual es la posición que toma la autora frente a los conquistadores españoles y las dinámicas sociales del virreinato. Todo esto hace de la lectura un viaje al pasado