“La conciencia refinada nos dice, por ejemplo: «Tienes razón, eres un canalla». Pero el hecho de que yo pueda comprobar mi propia condición canallesca no me consuela lo más mínimo de ser un canalla.”
Título: La teoría del odio Autor: Fyodor Dostoevsky Publicación: 1864 País: Rusia Calificación: 4,4 - ★★★★☆ Libro de la colección Tinta
📝 Reseña:
En Memorias del subsuelo, Fiódor Dostoievski construye una de las exploraciones más radicales de la subjetividad moderna. El “hombre del subsuelo” encarna una conciencia hipertrofiada que se sabe ridícula, mezquina y resentida, pero convierte esa lucidez en motivo de parálisis y autoboicot. Su vida interior es un laboratorio donde se cruzan el victimismo, la pulsión autodestructiva y una concepción perversa de la libertad: la “segunda libertad” de elegir, a sabiendas, lo que lo daña, solo para demostrar que no es un engranaje sometido a la razón ni al interés propio.
El narrador se declara víctima del mundo, pero también se complace en el papel de ofendido crónico. Fantasea con venganzas que nunca ejecuta, cultiva rencores mínimos y se aferra a sus humillaciones como a su única identidad estable. Esa postura le permite denunciar la falsedad del progreso racionalista, pero también lo condena a un encierro del que es corresponsable: su sufrimiento ya no es solo producto del entorno, sino de una voluntad que se recrea en destruir cualquier posibilidad de alivio.
La obra cuestiona así el optimismo racional del siglo XIX. Incluso cuando el personaje reconoce qué sería lo razonable, actúa en sentido contrario, evidenciando que en lo real humano habita un núcleo irracional hecho de capricho, resentimiento y deseo de autodestrucción. La autenticidad, lejos de ser plenitud, aparece como un resto imposible: el yo se mira desde fuera, se parodia y se desautoriza.
La relación con Liza condensa este drama psicológico. Primero, el hombre del subsuelo adopta la posición de salvador moral; después, cuando la joven se entrega desde su vulnerabilidad, él responde con crueldad, incapaz de sostener la intimidad que él mismo ha convocado. El vínculo amoroso se reduce a un juego de dominio y humillación que anticipa muchas descripciones contemporáneas de vínculos marcados por el apego ambivalente, el miedo a la cercanía y la incapacidad de construir una reciprocidad afectiva madura.
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Me dejó pensando acerca de que el amor no siempre fracasa por falta de sentimiento, sino porque a veces nos aferramos más a nuestras heridas que a la posibilidad de sanar.
¿Y si el mayor obstáculo para ser amados no fuera el otro, sino la identidad que construimos a partir del sufrimiento?
Leer a Fiódor Dostoievski por siempre será uno de los placeres de mi vida. Una vez más me sorprendo con todo el análisis crítico transversal que existe en su obra; han pasado más de 100 años de su publicación y sigue funcionando a la perfección para analizar la psique humana y colectiva. "Apuntes del subsuelo" es una obra perenne que, por supuesto, las futuras generaciones deben conocer.
No se puede poner en duda por qué nuestro curador de abril ha escogido esta joya para tenerla en una tremenda edición como lo es la de Tinta Club del Libro.
Como sociólogo, es imposible enfrentarme a este texto sin que se me enciendan todas las alarmas analíticas. Lo que logra Fiodor no es solo un retrato individual, sino una radiografía brutal de la alienación y de los costos profundos de la modernidad. El libro funciona como un laboratorio de la conducta humana, donde se pone en jaque esa falsa promesa de que una sociedad hiperracional y recta nos daría la felicidad automática. Nos recuerda que el tejido social está lleno de grietas, contradicciones y pulsiones que la estadística simplemente no puede predecir.
El protagonista encarna a la perfección el aislamiento que surge cuando un individuo se siente desconectado de las dinámicas colectivas de su entorno, refugiándose en un individualismo que roza lo patológico. Es un choque constante entre la estructura social y la individualidad, donde el deseo de autodeterminación se manifiesta de las formas más caóticas.
Lo valioso de revisar este clásico hoy es notar cómo las tensiones del siglo XIX sobre el progreso y el orden se reflejan perfectamente en nuestras crisis actuales de hiperconectividad y soledad urbana. FIÓDOR estaba en lo correcto!
Es una lectura que incomoda, que sacude las estructuras del pensamiento y que te obliga a mirar de frente esos rincones de la condición humana que preferimos ignorar. Un recordatorio de que las grandes preguntas sobre cómo nos relacionamos y nos saboteamos siguen estando intactas.
"¿De que puede hablar un hombre honrado con la mayor satisfacción? Respues: De si mismo. Pues bien, hablaré de mi mismo".
Con este libro sentí mucha incomodidad, no recuerdo haber leído algo que me hiciera sentir así de incómoda. Me costó mucho leerlo por esto mismo, además conseguía llevarme a lugares y pensamientos bastante oscuros. Es un libro oscuro, de una mente del subsuelo.
La primera parte fue una locura, pensamientos, pensamientos y más pensamientos. Un hombre hablando de si mismo, pero diciendo más de lo que cualquier quisiera saber de otra persona, demasiada sinceridad, demasiada oscuridad y totalmente contradictorio. Te podia decir que era un hombre bueno en un párrafo y en el siguiente afirmar que era el mismo demonio. Pero, todo esto no era más que una preparación para lo que vendría en la segunda parte.
La segunda parte la inicié con cautela y luego me relajé ya que comenzaba como una novela, una historia algo con lo que me siento mucho más cómoda pero, luego se volvió totalmente desagradable. La aventura de una persona totalmente desagradable, que trata a todo el mundo con un despacio total y acusa a los demás de tratarlo con desprecio a él, es difícil saber quien construyó a quien, quien lanzó el primer desprecio pero si es fácil saber quien se dejo arrastrar por él y se transformo en hombre del subsuelo incapaz de olvidar, incapaz de perdonar y que solo colecciona desprecios y malas formas y las devuelve al mundo por mil. La verdad es que me cayó bastante mal, no pensé que un personaje así se fuera a redirmir en ningun momento. Hasta que se muestra debil y desamparado, pero shi va de nuevo con la contradicción ¿fue una artimaña del personaje?¿quien era realmente?
Si bien nuestro amigo Fiódor es bien particular en la escritura, apuntes del subsuelo muestra la creación de un personaje totalmente real y aún vigente en nuestra época. Ansioso, obsesivo, contradictorio, arrepentido de lo que hace o deja de hacer y totalmente transformado por su soledad.
Pienso que en el inicio del libro, los apuntes del subsuelo, es importante tener contexto del porqué el personaje pelea con el mundo en general ya que puede ser un ensayo desordenado. Hay muchas ideas filosóficas de la sociedad, de Rusia en 1860 donde el personaje tiene 40 años (dato importante). La segunda parte, cuenta su vida en el pasado en 1840 (también importante). En aquella época muchos intelectuales decían: *Si conocemos qué es lo mejor para una persona, esa persona siempre elegirá hacerlo.
Es una visión muy racional del ser humano.
Y el hombre del subsuelo responde: *”No. El ser humano es perfectamente capaz de elegir lo peor solo para demostrar que es libre.”
Me parece importante este concepto porque su ensayo del subsuelo se basa constantemente en esa primicia e incluso la segunda parte demuestra perfectamente que elige hacer lo peor aún sabiendo que puede hacer daño o, incluso, sabiendo que no es lo que socialmente llamamos “hacer lo correcto”
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La primera sección, la de los apuntes, me pareció interesante: una propia exploración de la psique de un hombre que ha caído tan bajo que está atrapado en "el subsuelo", como lo pone el propio autor, de las contradicciones que tiene su filosofia de vida y de a pocos ir revelando los trastornos de ansiedad, ansiedad social, narcicismo y quién sabe qué más que tiene. Llega un punto en que es demasiado repetitivo su forma de ver el mundo, las cosas que nos cuenta que lo atormentan y la realidad tan alterada en la que vive.
Ya en la segunda parte, la del aguanieve, cuando era joven y bello y con un futuro por delante (digo, aunque el autor se encarga de hacernos saber que siempre ha sido un miserable), nos deja ver que es incluso más indeseable y miserable de lo que nos llegó a contar.
Es una buena exploración de la psique de un hombre trastornado, si no se ha experimentado la ansiedad o la ansiedad social de este señor puede ser interesante leerlo, también veo que guste para quienes todavía están encerrados en un ciclo de autodestrucción y sea casi que un golpe de realidad, pero para mi fue muy: por favor ya.
Fue un libro complejo de leer. Me costó tomar el hilo conductor, pero al llegar a la segunda parte ya logré que mi lectura fluyera y logré terminarlo. A pesar de eso no es de mis favoritas, no es una temática que yo suela escoger y tampoco lo recomiendo si quieres leer para que sea una lectura que fluya y te enganche del principio.
Me gustó mucho este libro; tuve muchos sentimientos por el narrador. ¡Qué fuerte! Es incómodo y, al mismo tiempo, profundamente humano. En su voz aparecen temas que siguen siendo muy actuales: la vulnerabilidad, la sensibilidad y esas contradicciones que, de una u otra forma, todos podemos reconocer en nosotros mismos.
Awesome how the author capture a side of the human mind and soul dark and deep. I think all humans have some time in their lives when they are in the underground. Good to know a bit of the context of the author to take full profit from it
Este libro nos lleva a navegar por una mente que escribe desde el subsuelo, reconstruyendo ese antihéroe que Dostoievski sabe relatar a la perfección, recordándonos la bajeza del ser humano, lo más desagradable y la realidad de la que queremos huir, esa verdad de la mente del ser humano. Disfruté mucho la lectura, sin duda un libro excepcional.
Apuntes del subsuelo se presenta como una obra indispensable para descifrar las complejidades y debilidades de la psique humana, logrando una confrontación tan directa que inevitablemente arrastra al lector a la introspección. A través de un protagonista miserable, consciente de su propia perversión y atrapado en el autosabotaje, el texto evoca las etapas más inmaduras y los vicios psicológicos de los que pocos logran escapar en la edad adulta. Esta incómoda identificación personal con el personaje, lejos de restar valor, potencia una narrativa que expone sin filtros nuestra condición y la vigencia de sus dinámicas más oscuras.