Dins ha desaparecido y Nuage no piensa dejar piedra sin levantar hasta dar con él. Pero, ¿qué pasa si no llega a tiempo? ¿Y si Harad consigue llevárselo a Vassla y desaparece de su alcance para siempre?
El final de la batalla en Daratar da inicio a un viaje frenético en el que Nuage tratará de seguirle la pista al príncipe a través de bosques, montañas y mares, deshaciendo el camino que la lleva hasta el único lugar al que no quiere volver, donde tendrá que enfrentarse no solo a sus miedos, sino también a sus sentimientos.
Dins, por otro lado, se verá arrastrado en contra de su voluntad y tendrá que utilizar el único arma que tiene a su disposición para que logren dar con él y escapar antes de que sea demasiado tarde: su ingenio. ¿Lograrán encontrarse antes de que sea demasiado tarde?
No te pierdas el esperado desenlace de esta historia.
¡Menudo final de trilogía! Me ha encantado, tiene un ritmo trepidante que ha hecho que me la beba y que estuviera pegada y chillando en los últimos capítulos. Me ha gustado muchísimo tanto la evolución de los personajes, como la historia, que parte de algo sencillo que va ganando complejidad libro tras libro. Además, el final es muy redondo, no deja flecos sueltos. Y encima es una historia profundamente esperanzadora. Qué maravilla, gracias Laura, gracias Insomnia, Cerbero y David Rendo, que ha ilustrado unas nuevas cubiertas absolutamente preciosas.