4 Estrellitas. Ha sido un buen cierre de serie, pero para mi gusto, demasiado largo para resolverlo tan rápido.
Me gustan mucho los libros de Nora Roberts, pero creo que peca mucho de añadir situaciones irrelevantes e innecesarias que no hacen más que alargar páginas. Sí, disfruto mucho de sus libros, pero no hace falta que me cuente con pelos y señales las cenas que hacen Sonya y Cleo cuando invitan a Trey y Owen.
En fin, vamos a ello. "Los siete anillos" es el tercer y último libro de la trilogía La maldición de las siete novias, de Nora Roberts. En el primer libro conocimos a su protagonista, Sonya, una joven diseñadora gráfica de Boston que heredó una mansión victoriana y embrujada en la costa de Maine.
Al llegar a Lost Bride Manor, Sonya descubrió una historia, la historia de sus antepasados, los Poole, constructores de una empresa naviera, pero también de la mansión de los acantilados. Pronto, Sonya descubrió que sobre la mansión y sus modadores, los fantasmas, pesa una maldición, perpetrada por Hester Dobbs, una bruja malvada que durante 200 años asesinó y arrebató su anillo de bodas a una novia Poole de cada generación.
En "Los siete anillos" tenemos el desenlace de esta historia mientras llega el verano a la mansión victoriana. El libro transcurrirá mientras los protagonistas, Sonya, Cleo, Trey y Owen intentan descubrir cómo hacerse con los siete anillos de las novias Poole para romper el maleficio y expulsar a la bruja.
Al menos lo que aquí tenemos también es el desenlace del romance, de Sonya y Trey, y de Cleo y Owen, pero como me pasa con los últimos libros de Nora Roberts, muchos de sus romances más recientes me resultan demasiado forzados y fáciles, como que los protagonistas tienen que estar juntos porque sí y pegan, y como tenemos una historia más importante de trasfondo, el romance queda en segundo plano.
Pese a ello debo decir que me ha gustado, y mucho. Es más largo de lo que debiera, como los anteriores, pero está muy bien escrito y narrado y entretiene. Es una fórmula que funciona.
La historia ha sido justo lo que necesitaba para llegar al desenlace final del libro, y aunque me ha gustado, me han pasado demasiado rápidas esas últimas páginas. Vamos, que de un libro de 525 páginas, todo se resuelve en las 30 últimas. Bueno, vale, pero siendo más corto habría quedado mucho mejor.