Alicia, una niña de seis años, desaparece una tarde en el parque mientras sus padres discuten. Todos la han visto, pero nadie sabe dónde ha ido. Los padres, tras una búsqueda infructuosa por parte de la Policía, tratarán de rehacer sus vidas. Pero el sentimiento de culpa que consume al padre le llevará a tratar de localizarla a cambio de cualquier cosa, incluso de su propia vida.
En su búsqueda desesperada hallará un patrón, una relación inesperada entre las desapariciones de los niños y los accidentes que sufren en los parques. Y ese patrón le conducirá hasta un anciano, Aquel que viene a por los niños, la clave para descubrir qué le ha ocurrido a su hija y dónde se encuentra.
Alicia en el sótano es una historia sobre la pérdida, un libro que habla de lo más terrible que le puede ocurrir a unos padres, perder a un hijo.
Santiago Eximeno escribe sobre la futilidad de la existencia, sobre la irrelevancia, sobre la lucha de clases, sobre lo social y lo emotivo, todo pasado por el tamiz de lo grotesco, de lo terrible, de lo fantástico. Su obra rezuma sentido de la maravilla y demencia a partes iguales. Ha publicado novelas, libros de relatos, libros de ficción mínima y numerosos relatos y microrrelatos en diferentes antologías y revistas. Ha diseñado juegos de mesa, juegos de rol y ficciones interactivas. Y como siempre le recuerda su madre, su segundo apellido es Hernampérez.
Alicia en el sótano se lee de una sentada. Es corto y engancha: eso del ritmo a Santi siempre se le ha dado bien. También se le da bien esa prosa sencilla, en apariencia simple, que es la marca definitiva de un trabajo intenso de edición. Una prosa que NO te saca del sueño de ficción, que fluye con facilidad, siempre es una prosa buena.
Tengo dos problemas personales con este libro, lo que le baja la nota en mi perspectiva "goodreadiana" absolutamente subjetiva.
-Primero: Conozco al autor y conozco a su mujer. Esto hace que hubiera momentos muy espeluznantes al leer los nombres de los protagonistas y tenerlos, a ellos, físicamente ante mis ojos. Brrr.
Por otro lado, bien por Santi para enfrentarse de manera tan directa a demonios tan personales. Imagino que personas que no lo conozcan experimentarán la lectura de otro modo.
-Segundo: ¿Alguna vez os ha pasado eso de que tienes el final perfecto ya montado en tu cabeza y el autor no cumple con ese final que esperabas? No doy más datos para no hacer spoilers, pero creo que el final de este libro tendrá más sentido para personas que conozcan un poco más del universo literario del autor. Personalmente habría huido del componente fantástico, o habría creado mayores elementos de anticipación para que este cobrase mayor coherencia.
Tengo que hacer mención a la excelente labor de Libros.com. El libro da gusto leerlo. Aparte de alguna mayúscula que se ha colado en incisos de diálogo con verbos de lengua, tanto la edición física como literaria son más que agradables.
Esta ha sido una lectura corta y dura, teniendo hijos sumergirte en una historia sobre la desaparición de una niña de un parque cualquiera (podría ser el tuyo, o el mío) es bastante difícil. Eximeno es un escritor que sabe como hacerme sentir incómoda (tengo los relatos de Bebés jugando con cuchillos), y esta historia no es la excepción, es una experiencia horrorosa que lleva a los padres de la tristeza a la locura, a la miseria sobre todo moral. Me gusto que hubiera un toque sobrenatural, casi es un alivio porque la realidad es mucho mas cruda.