‘Ik was op zoek geweest naar iets van een begin. Misschien vreemd om zoiets te verwachten van de tijd of van het leven: de kans om te beginnen, of om opnieuw te beginnen. Het enige wat ik hoefde te doen, tenminste, dat dacht ik, was een eenvoudige vraag beantwoorden: hoe vind ik het opnieuw uit, het verhaal, onze levens?’
Begin midden einde is Valeria Luiselli’s meest intieme en grootse roman toe nu toe. Het verhaal van een moeder die na haar scheiding samen met haar dochter naar Sicilië reist in een zomer vol plotselinge stormen en vulkanische dreiging.
Valeria Luiselli was born in Mexico City in 1983 and grew up in South Africa. Her novels and essays have been translated into many languages and her work has appeared in publications including the New York Times, Granta, and McSweeney’s. Some of her recent projects include a ballet libretto for the choreographer Christopher Wheeldon, performed by the New York City Ballet in Lincoln Center in 2010; a pedestrian sound installation for the Serpentine Gallery in London; and a novella in installments for workers in a juice factory in Mexico. She lives in New York City.
While I was taken by the story of this mother and her twelve year old daughter, at 48% I just can’t read anymore about the Greek classics that are read and continuously referenced, some of which I’ve never heard of. Just too tedious. Bottom line , this is just not for me .
Lectura entrañable e inteligente, consigue convertir numerosas reflexiones en una estructura narrativa amena, entre lo ensayístico y lo afectivo, con retazos de memoria, auto ficción y relato íntimo, para exponer una forma de pensar el mundo.
Me ha gustado mucho su voz propia, la textura cálida de su tono, sobre todo la construcción existencial y cultural a partir del viaje de una madre con su hija, pero no la he sentido sostenida, la idea estructural pesa más que la emoción interior, a veces la autora parece estar observando su propia sensibilidad desde la protagonista, mostrándose irónica y elegante.
La autoficción muy visible me rompe la inmersión. Algunos pasajes se ven construidos, forzados, colocados..., se nota el artificio. La propia "protagonista" reconoce no saber cómo escribir el libro, y yo a veces pensaba que nadie la obliga... En muchas ocasiones se vuelve autoconsciente en exceso.
Lo mejor en mi opinión han sido las relecturas de los clásicos, su reinterpretación con la niña, el sentido que les da como principio..., ahí muestra una perspectiva auténtica a partir de una necesidad expresiva real. Es decir, no me han parecido pensamientos "colocados", se integran emocionalmente en la narración.
El final es muy tierno y bonito, y me habría gustado si no me pareciera evidente el intento de conseguir esa ternura, forzada o artificiosamente ingenua.
En general me ha gustado mucho, me deja ideas valiosas y algunos pasajes memorables, pero también la idea de complacencia de la autora y una sensación de artificio intermitente.
qué libro más bello, original, conmovedor, interesante, diferente, ágil, profundo, circular, se me acaban los elogios, de mis favoritos !!!!! no quería que terminara, se me enflaquecía el lado derecho del libro y y yo suspiraba, y me lamentaba lo rápido que lo leí la espera valió la pena
Proteo, el dios que cambiaba de forma para no ser capturado, aparece como una sombra en la escritura de Valeria. Este libro también se me escapaba: empieza como ensayo, se vuelve diario, luego conversación, luego recuerdo. Nunca termina de quedarse quieto. Ni al final. Que final, uffff.
Me vuelan la cabeza los libros como estos en los que la ficción y la realidad juegan con la cabeza del lector. También me sorprende la apuesta valiente por algo diferente, cuánto tiempo tardó en construirlo?
Un librazo sobre el poder de la imaginación, del diálogo, de las relaciones maternales y de las lecturas.
A mí que me chocan lo blurbs, los de la contraportada de Samantha Schweblin y Vila-Matas se quedan cortos.
Estoy aprendiendo a llorar bajo el agua. ¿Tú sabes llorar bajo el agua?
en una playa de lanzarote me he terminado esta lectura entrañable sobre las hijas, las madres y las abuelas. es algo en medio de unas memorias y un ensayo (maybe autoficción?) escrito con mucha sencillez y liviandad. lo que rodea esta historia de mujeres es muy especial: volcanes italianos, la metamorfosis de Proteo, la búsqueda de un nuevo principio, los peces espada y la artesanía en la escritura.
Si una historia tiene un principio, un medio y un fin, creo que ese cuento es un cuento sobre el medio, sobre lo que es estar a la mitad de las cosas.
A este libro lo leí, lo escuché, lo seguí con la mirada mientras lo escuchaba. Lo empecé y no sabía de qué se trataba, y me regaló los momentos más gratos con su compañía. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto un libro con más de un sentido activo. Si hubiera sabido que los clásicos y la mitología griega aparecía tanto, tal vez yo misma y lo que creo saber de mí, me hubiera alejado de este libro. Que bueno es sorprenderse.
Me ha fascinado el libro de una manera que no podría describir. Me parece precioso y preciso. Una madre realiza un viaje para auto descubrirse después de un divorcio junto a su hija. Una aventura hermosa que refuerza la unión entre madre e hija.
Una exploración muy profunda sobre diferentes temas: migración, machismo, misoginia, femenicidio, colonialismo, mitología, identidad, memoria, tiempo, inocencia y experiencia. Simplemente supero de manera exponencial toda expectativa que le tenía a la novela.
Se maneja una meta ficción de una forma magistral y las voces de los personajes es perfecta. Este es un libro que a mí me hubiera gustado escribir.
Conecté mucho y me asombra puesto que desconozco la razón.
la mejor sensacion que puede dejarte un libro al terminarlo es que te quedes sin palabras y no seas capaz de procesar todo lo que acabas de leer.
principio, medio, fin de valeria luiselli es un libro sobre una transformacion. en la historia seguimos a una madre y una hija, que tras un divorcio, se establecen en sicilia. alli, rodeadas por volcanes, peces espada, mitologia y mucha literatura clásica empiezan a reconstruir una relación en la que solo se tienen la una a la otra.
valeria habla en el libro del principio de las cosas, de como cada momento de nuestras vidas supone de alguna manera el fin y el comienzo de algo. de cómo la virtud de nuestras existencias reside precisamente en ese medio, ese estado de transición en el que descubres, te informas y sobre todo, vives.
me ha parecido una novela fantastica que trata la maternidad desde un punto de vista muy novedoso, en el que no solo la madre enseña a su hija, sino que aprende de ella tambien. la historia esta repleta de cuentos mitologicos y descripciones de la naturaleza que hacen que te sientas totalmente sumergido en la cultura siciliana.
creo que no me cansare nunca de recomendar este libro
Al principio quería entender pero no podía. Al medio pensé que Valeria Luiselli estaba dando palos de ciego, me sentía triste por que una de mis escritoras favoritas aquí pareciera perdida (ella insiste en entrevistas en que es ficción pero el libro deja traslucir muchas de sus dudas y miedos reales del proceso de escritura). Al fin todo cobra sentido y se siente una obra total.
Me alegro de haberme mantenido en la lectura, aunque quizás no siempre súper conectada (nota para la Andrea del futuro: sería buena la relectura); de otra manera me habría perdido un libro tierno y lleno de una búsqueda inquieta por todos los intereses de la autora: viaje/migración, narración/escritura, no/ficción, memoria/relato, familia/unidad, mito/realidad.
No me parece el mejor libro para empezar a leer a Luiselli. Creo que la experiencia de haberla leído antes acaba enriqueciendo la experiencia de leer este libro.
This is a smart, interesting, road trip kind of novel about beginnings, middles & endings, memory & imagination, fiction & not-fiction, and mothers & daughters. Absolutely magnificent and I loved it! Thank you Penguin Random House US and Edelweiss for the ARC
“Un romanzo su una madre e sua figlia, una figlia e sua madre, che viaggiano ai margini di un luogo, verso un altro tempo. Un romanzo nel mezzo, a metà del romanzo. O forse non è un romanzo, ma un saggio? Forse essere nel mezzo di qualcosa, a metà di un percorso, non si adatta all’architettura piú rigida del romanzo, al corsetto dell’intreccio. Il mezzo – la metà – somiglia di piú allo spirito distratto, sciolto, errabondo del saggio. Forse dovrà essere un saggio finché non potrà tornare a essere un romanzo, un saggio con un principio, una metà e una fine”
Valeria Luiselli, l’autrice messicana di Archivio dei bambini perduti, è tornata in libreria con “Principio metà fine”.
Qui la scrittrice racconta anche del suo divorzio: mentre ne L’archivio dei bambini perduti era in giro con il marito e i due rispettivi figli, qui è in giro per la Sicilia con la figlia.
“Ora mia figlia si rifiuta di parlare di tutto questo, del divorzio, delle perdite. Non dice nulla su chi le manca, nomina il patrigno a stento e mai il fratellastro. Mi chiedo fino a che punto le manchino. Forse è assurdo: la mancanza di un’altra persona non è un valore misurabile secondo una scala oggettiva. L’assenza e la presenza dell’assenza sono qualcosa di molto piú nebuloso.”
Un’opera intima, ambiziosa e profondamente poetica che intreccia quattro generazioni di donne in un viaggio fisico ed emotivo tra presente, memoria e geologia del tempo.
La storia si apre in Sicilia, tra venti impetuosi, vulcani e tempeste improvvise. Una madre e la figlia adolescente arrivano sull’isola dopo il fallimento di un matrimonio e la dolorosa separazione da un fratello. Quello che doveva essere un semplice soggiorno si trasforma in un’immersione nelle radici familiari: cucinando insieme, leggendo classici ad alta voce, incontrando locali, migranti e anziani, madre e figlia riannodano fili spezzati che arrivano fino a un passato antico, quasi mitico.
Il romanzo si divide in Levante, Ponente, Scirocco e Maestrale, in cui si mescolano istantanee contemporanee, ricordi sbiaditi e narrazioni immaginate. Il confine tra realtà e invenzione si fa labile: la memoria diventa uno strumento creativo per dare senso al dolore, alla perdita e al desiderio di appartenenza.
“Se le pietre sono i piccoli ricordi delle montagne e le montagne sono la memoria del mondo intero, e se tutto viene scavato, svuotato e disperso, forse il mondo perde la sua memoria e la sua mente e diventa un caos. Ma se tutto, se tutte le pietre vengono rimesse nel posto da cui vengono, forse il mondo tornerà a essere sé stesso, un giorno.”
«Es extraño cómo una misma cosa, con el paso de los años, puede tomar significados tan diferentes».
Desde Feltrinelli Editores, me invitaron a un encuentro de creadorxs de contenidos con Valeria Luiselli con motivo del lanzamiento de su nuevo libro. Yo, que rara vez suelo acudir a estos eventos —la vergüenza gana—, decidí aceptar porque siempre hay una primera vez para todo, pero, sobre todo, porque tenía la sensación de que escuchar a la autora me animaría, todavía más, a leer una obra llena de pequeños detalles.
Todo comienza, claro está, por el principio, la primera parte: una madre y una hija que, asentadas en una casa siciliana que no les pertenece, tratan de encontrar su lugar. La madre intenta escribir una novela que, como ella, no tiene un rumbo fijo: ¿qué pretende contar?, ¿es ficción o es realidad?, ¿dónde está la línea que las separa? La hija, por su parte, con apenas 12 años, intenta dar respuesta a una serie de preguntas que se le antojan necesarias. A ambas, una rutina caótica las envuelve, con la sensación constante de que algo está a punto de suceder, con la mitología —acordándome del Gabriel de 14 años que se obsesionó con la griega tras estudiar Cultura Clásica— presente en todo momento.
En la segunda parte, la historia cambia de escenario y de ritmo. La falsa tranquilidad se transforma en un viaje en el que ellas, madre e hija, exploran sentimientos propios y nuevos caminos. En estas páginas, como ya ocurre en el primer tramo, no son pocos los vacíos que se encuentran en la trama: ¿quién hace qué?, ¿qué ocurre que no se cuenta?, ¿por qué se obvia lo que parece importante? Las dudas surgen. Sin embargo, la manera en que Luiselli escribe te hace aceptar la falta de información. Se confía, se tiene fe en que todo llegará.
Todo, por supuesto, llega, en forma de gran sorpresa: la autora rompe con el estilo que ha caracterizado todo el texto. Al hacerlo, el libro adquiere nuevos matices y capas, y, de esta forma, todo se empieza a desenredar. Quien lee comprende esas cuestiones que, páginas atrás, quedaban en el aire. Ciertas cuestiones estilísticas, a priori incomprensibles, cobran un nuevo significado, uno tan atractivo que te hace entender que el libro que has leído es mucho más de lo que habías imaginado.
«Principio, medio, fin» nos habla de la familia, de los vínculos que nos sostienen, de historias pasadas, de la identidad, de la búsqueda de un lugar en el que ser, de los secretos inconfesables, de la migración, de las fronteras, de la violencia machista. De todo lo que damos por conocido y sentado y, en consecuencia, olvidamos. Éste es el recordatorio.
[libro, pez, cámara de fotos, coche rojo, fuego, corazón amarillo]
Simplemente BRILLANTE! Hermoso. Una genialidad que recorre generaciones: abuela - madre - hija - nieta
Háganse el favor de leerlo 🥹 porque la nana, la abuela, la madre y la hija se van a robar su corazón!!♥️ Un viaje por Sicilia que sin quererlo va a remover la memoria, reconstruir el pasado y el futuro, enfrentarse a tempestades de la naturaleza y del hombre, cuestionarse mitos y crear nuevos lazos ✨
“Principio, medio, fin” me parece una obra total donde Valeria Luiselli afina todo lo que venía construyendo en su obra previa: la fragmentación, la sencillez de su prosa, su inquietud sobre el andamiaje de las historias. De una relojería suiza, esta trama con apariencia anodina va tejiendo su madeja hasta servirnos un final que, de tierno, me resultó épico. Probablemente sea una de mis lecturas favoritas de este año.
he pasado de odiar este libro a amarlo en el transcurso de sus 400 páginas. es una historia maravillosa, y no puedo sino admirar a la escritora por ser capaz de crear una narrativa tan brillante y completa, que conecta tantas temáticas sin pecar de superficial en ninguna. a los guiris que dejan reseñas negativas quejándose de la mitología griega (que pernea toda la trama), solo puedo deciros que sois un circo.
Boeken van zoekende schrijvers die van het zoeken het boek maken - ik ben er geen fan van.
Ik weet nu weer waarom: omdat het resultaat zich weliswaar in boekvorm presenteert, maar geen boek ís.
Omdat het niet af is, nooit af zal zijn.
Omdat het begin, midden noch einde heeft.
Het is zoeken en wroeten en het gaat maar door - de overpeinzingen, het eindeloos citeren, het bedenkelijk filosoferen, het getik-tap-tik-tap-tap’ op de laptop - tot het blubberig lava wordt.
Met tussentitels die nergens op slaan tot de ‘onthulling’ op de laatste pagina en dan nog altijd nergens op slaan.
Met kleurloze toeristen als nietszeggende voorbijgangers.
En met een compleet ongeloofwaardig dochterpersonage, dat ook nog eens de laatste 45 bladzijden mag vullen met het - tevergeefs - proberen rechtbreien van al wat krom is.
“Hoe vind ik het opnieuw uit, het verhaal, onze levens?”, vraagt de moeder/de schrijver/de achterflap.
Una historia sobre una madre y una hija, y sobre una abuela y también sobre una bisabuela. Un viaje en busca de una novela que reflexiona sobre la memoria, los viajes en el tiempo y los vínculos a través de los recuerdos.
Luiselli tiene un talento para el encanto, sus libros me generan eso, al igual que Desierto sonoro me subraye páginas enteras y me quedé pensando en varias de las preguntas y reflexiones.
Sin duda, uno de los libros del año.
¿Por qué no le doy 5 estrellas? Porque si bien me parece un libro precioso tienen sus momentos de densidad que se podrían haber achicado un poco (entre la parte 1 y 2). Pero igual creo que vale la pena.
Creo que la narrativa mexicana que viene, la que está llegando, va a cortarse por acá: mujeres intentando hacer algo más que sobrevivir al inminente fin del mundo.
Beginning Middle End, by Valeria Luiselli, is a beautiful, poetic collection of reflections first from a mother (in her 30s) and then from her daughter (age 12) as they seek to make sense of their own uncertain and shifting present and its connection to the past and the future.
The mother is traveling in Sicily with her daughter, and is trying to make sense of the plot of her life—the beginning, middle, end—after divorcing her husband leaves her and her daughter uncertain of where life will next lead. The mother writes fiction for her profession, which she calls the intersection of memory and imagination, and as she weaves truths from her life into a tapestry of fiction her daughter and she both wonder what the narrative of their real life is. As mother and daughter travel together, they also talk with the mother’s mother, who may very well have dementia—leading to questions of memory, time travel, and how narratives of individual lives weave into the whole of families, and of humanity.
The theme of the mother’s, daughter’s and grandmother’s shifting presents is also reflected and amplified in the ongoing presence of a Proteus mosaic passed down to the mother (and daughter) from the great-grandmother, who took it from an ancient dig site. Proteus is a god of the sea who, while difficult to capture due to his form-shifting nature, has prophetic powers and knows all things—past, present, and future. The daughter becomes obsessed with the Proteus mosaic, and the potential power of Proteus to give her and her mother the key to understanding the arc of their life stories.
This theme of shifting is amplified even further against the backdrop of climate disaster/volcanic rumblings/hot winds in the present, and in the plethora of Greek myths that the mother and daughter read together on their adventure.
Deeply beautiful and poignant, this book stirred up an aching longing and tearfulness in me numerous times. Themes in this story feel especially timely for me personally as my family and I are on the precipice of a big life decision—and I’m not sure of where the plot arc will go, and at what point of our current story we are living.
I highlighted so many passages throughout that, since I read an arc of this story, I unfortunately can’t include here verbatim. But I can say this book is deeply moving, and that if you enjoy more existential and reflective works (which are some of my favorites!), please read this one for yourself. You might just love it as much as I did.
Many thanks to NetGalley, Valeria Luiselli, & Knopf for this digital arc. Publication date July 28th 2026!
“Quiero imaginar, mientras nadamos juntas, que le estoy enseñando un saber futuro. Que nadar juntas es por ahora solo un conocimiento práctico, una habilidad mecánica, pero cuyas capas más profundas, más emotivas, con el tiempo emergerán para ayudarla en momentos más dificiles de su vida adulta, de la misma manera en que nos podemos aprender un poema de memoria en la adolescencia sin realmente entenderlo,«sus huesos son coral, ahora perlas son sus ojos» pero no estaremos listos para entenderlo de verdad hasta muchos años después, cuando llegue esa noche quieta inevitable de nuestro padre, tomándolo de la mano en una cama de hospital, y vuelvan esas líneas memorizadas a hacernos compañía”
Me ha gustado. Es un libro ameno, pero con mucha profundidad. Me encanta el enlace con la mitología y el paisaje de Sicilia. Recomiendo muchísimo la experiencia con el audiolibro porque recoge los sonidos de los volcanes, del mar, del paisaje... me ha parecido algo extraordinario.
Me gusta muchísimo la escritura de Valeria Luiselli y, con esta novela, confirmé algo que venía percibiendo desde hace tiempo: estamos ante una autora que no ha dejado de madurar y de expandir las posibilidades de su propia escritura. Hasta ahora, este es mi libro favorito del año.
Una de las cosas que más me interesó fue la manera en que Luiselli entreteje las historias de varias generaciones de mujeres —bisabuela, abuela, madre e hija— para reflexionar sobre una experiencia profundamente humana: llegar a la adultez. Porque crecer no consiste únicamente en asumir responsabilidades o formar una familia; también implica habitar ese momento contradictorio en el que vemos comenzar la vida de nuestros hijos mientras observamos cómo nuestros padres envejecen. Hay algo doloroso en esa simultaneidad: mientras unos se acercan a la vida, otros comienzan a alejarse de ella. El libro captura con enorme sensibilidad esa experiencia de estar en medio de ambos movimientos.
También me fascinó su carácter autoficcional. Nunca tenemos la certeza de qué pertenece a la experiencia vivida y qué a la invención literaria, pero justamente ahí reside parte de su fuerza. La novela está atravesada por reflexiones sobre la memoria: su fragilidad, sus engaños, sus silencios y sus traiciones. Luiselli parece sugerir que la memoria nunca es una reconstrucción fiel del pasado, sino una forma de narrarlo. Y en ese sentido, la memoria y la ficción terminan encontrándose: una intenta recuperar lo que fue; la otra imagina lo que pudo ser o lo que aún está por venir.
Otro aspecto que disfruté enormemente fue la atención casi obsesiva que la autora presta a las palabras. A lo largo del libro aparecen reflexiones sobre su origen, sus transformaciones y sus matices. Luiselli parece convencida de que las palabras no son simples herramientas para nombrar el mundo, sino formas de comprenderlo. Por eso resulta tan interesante verla detenerse en ciertos términos para explorar cómo logran expresar aquello que, en apariencia, sería imposible decir.
Es, además, una novela profundamente culta. Su escritura dialoga constantemente con otras escrituras, con los mitos, con la tradición clásica y con distintos referentes literarios. Lejos de ser un ejercicio de erudición, estas referencias amplían el significado de la historia y le otorgan una profundidad simbólica que se va revelando poco a poco. Aunque por momentos la narración parece avanzar de manera fragmentaria, como si divagara o se desviara de su rumbo, en realidad está construyendo una reflexión compleja sobre el tiempo, la identidad y la herencia.
También me parece interesante que, aunque aborda un tema tan presente en la literatura contemporánea como la maternidad, lo hace desde un lugar distinto. En lugar de centrarse en los primeros años de crianza, el agotamiento o las exigencias cotidianas de ser madre, Luiselli se enfoca en una etapa posterior y quizá menos explorada: la adolescencia de los hijos. La maternidad aparece entonces como un espacio de confrontación constante, lleno de preguntas difíciles y respuestas insuficientes. Es una confrontación entre madre e hija, pero también entre una mujer y su propio pasado, sus deseos, sus culpas, sus incertidumbres y todo aquello que aún no logra comprender de sí misma.
Al final, lo que más me queda de esta obra es la belleza de su escritura. Hay algo en su prosa que se acerca a la poesía: una sensibilidad particular para observar los detalles, para nombrar lo que duele y para dejar espacios en blanco donde el lector debe completar el sentido. Su estructura fragmentaria dialoga perfectamente con los temas que aborda, porque la memoria misma es fragmentaria: está hecha de recuerdos incompletos, de silencios y de ausencias.
Incluso el título me parece hermoso. Hay algo profundamente poético en esa idea de principio, medio y fin, como si toda la novela estuviera intentando comprender cómo habitamos esos tres momentos al mismo tiempo. Me gustó muchísimo, y no puedo esperar a leer la siguiente novela que escriba.
Preciosa y muy original tanto en forma como estilo. Es una historia sobre identidad, imaginación, familia, infancia, maternidad, memoria y recuerdo. Hay fragmentos que al principio parecen no tener demasiado sentido pero creo que hay que tener paciencia y dejarse llevar para que todo termine encajando. Tiene algo muy íntimo y melancólico pero también mucho humor y ligereza.
This is a quiet, reflective novel about a mother and daughter trying to rebuild their lives in the aftermath of a divorce. The narrator finds herself in the “middle” between a mother whose memory is beginning to slip away and a daughter just stepping into adolescence, full of questions and new awareness.
There was a lot here that felt deeply personal to me. Especially, that sense of being middle aged and caught in between the generations of your children and your parents. Luiselli captures that emotional terrain with such subtlety and care.
What I loved most was how grounded the relationship felt. The small, everyday moments of mother and daughter cooking together, reading aloud, playing chess, bickering and reconciling, build a portrait of a relationship that feels incredibly real. There’s a tenderness between the characters that carries through the novel.
Set against the backdrop of Sicily, the story expands into questions of memory, ancestry, and storytelling itself. It becomes not just a story of two people starting over, but a meditation on how we understand ourselves within family own histories.
Warm and thoughtful, Beginning Middle End is a wonderful exploration of memory, motherhood, and what it means to begin again.
I was excited to receive an ARC copy of this book from NetGalley and the publisher. With all the great reviews I couldn’t wait to dive in. I am not familiar with any of “the classics” or their authors. I have zero interest in mythology. The time spent on these two subjects made the book completely BORING for me. There was no plot to speak of and what there was came off as simply bizarre. Characters were mother, daughter, grandmother, no names. The twelve year old has conversations with her mother like she is 35. I am scratching my head trying to figure out how so many rated it fantastic, 5 stars, memorable, beautiful prose, etc etc. I found it to be a complete waste of my precious reading time. Since I’m the minority, best to give it a go. I just can’t figure out how I missed so much of what so many others saw in this book.
Leí Principio, medio, fin de Valeria Luiselli, un libro que navega entre el ensayo y las memorias contándonos sobre la memoria, la ficción, el tiempo. Una mujer que es madre e hija al mismo tiempo. Una niña que es hija, nieta, y a veces madre. Una relación de complicidad que fue de lo que más me gustó.
Es un viaje que nos lleva a las costas de Sicilia, donde la narradora nos cuenta su historia, pero también la de las mujeres que la preceden — su madre, su abuela — y la de su hija, que está justo en el umbral de convertirse en otra cosa.
Luiselli se pregunta qué se pierde cuando la memoria se deshilacha, qué cargamos sin saber que cargamos, qué le toca heredar a cada generación. Y lo hace sin darte respuestas fáciles. Todo gira alrededor de un mosaico antiguo que la familia arrastra desde hace generaciones — un objeto que no termina de encontrar su lugar, igual que ciertas historias que tampoco saben dónde quedarse.
Lo que más me atrapó fue su escritura. Poética, precisa, con una forma de usar el lenguaje que te detiene en seco. No te explica lo que sientes — te lo pone encima. El calor de Sicilia, el miedo, el amor, la ansiedad de ser suficiente para alguien que te necesita y para alguien que te olvida.
Un texto híbrido, (des)estructurado, que no deja de cuestionarse -a través de los diálogos-, desdoblarse y buscarse entre los múltiples vientos que cruzan la isla; entre posibles principios y finales. Un texto que reivindica la mitad, un “en medio” que permite mirar en todas direcciones y que encuentra asideros en la mitología y en la Antigüedad Clásica. Un laberinto de acertijos, predicciones y presagios que culmina con la imposibilidad de alcanzar un final que no provenga de otra voz. Una casa: ¿es un principio o un final? La escritura como acción colectiva y el concepto de tiempo como obsesión, brújula y materia prima de una novela. Y de la vida. Un mosaico que altera constantemente la disposición de sus teselas para reinventar una historia, una experiencia, valiéndose del torrente de lava de la ficción. Una novela-volcán.