La obra de Fernando Pessoa , una de las figuras más complejas y fascinantes de la poesía del siglo XX, constituye —en un deseo «de sentir todo de todas las maneras»—un asombroso drama em gente, en el que la entidad Pessoa se escinde, al menos, en cuatro yos perfectamente definidos (Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Álvaro de Campos y el propio Fernando Pessoa). Lejos de componer un «todo» complementario, mantienen —a pesar de la amistad y convivencia entre ellos— su radical divergencia, su tensión interior en una obra que se desplaza magistralmente de la vanguardia al clasicismo.
«Con Pessoa—dice Antonio Tabucchi—una de las grandes preocupaciones de la literatura de nuestra época, el Yo, entra en escena y comienza a hablar de sí, comienza a reflexionar acerca de sí mismo. A través de una formulación meticulosa, digna de un informe psicoanalítico, la heteronimia no es otra cosa que la vistosa traducción en literatura de todos aquellos hombre que un hombre inteligente y lúcido tiene la sospecha de ser. Se podría, a lo sumo, añadir que tal vez en ninguna otra época como en la nuestra el hombre inteligente y lúcido ha tenido la sospecha de ser tantos hombres.»
Fernando António Nogueira Pessoa was a poet and writer.
It is sometimes said that the four greatest Portuguese poets of modern times are Fernando Pessoa. The statement is possible since Pessoa, whose name means ‘person’ in Portuguese, had three alter egos who wrote in styles completely different from his own. In fact Pessoa wrote under dozens of names, but Alberto Caeiro, Ricardo Reis and Álvaro de Campos were – their creator claimed – full-fledged individuals who wrote things that he himself would never or could never write. He dubbed them ‘heteronyms’ rather than pseudonyms, since they were not false names but “other names”, belonging to distinct literary personalities. Not only were their styles different; they thought differently, they had different religious and political views, different aesthetic sensibilities, different social temperaments. And each produced a large body of poetry. Álvaro de Campos and Ricardo Reis also signed dozens of pages of prose.
The critic Harold Bloom referred to him in the book The Western Canon as the most representative poet of the twentieth century, along with Pablo Neruda.
Antología de las cuatro principales "personalidades", o heterónimos, de Fernando Pessoa, incluidas breves biografías, un estudio previo y un par de Apéndices que incluyen cartas de Pessoa mismo, esta antología es una delicia, una amplia muestra del amplio y desgarbado Alberto Caeiro, el clásico y métodico Ricardo Reis, el elegante y apasionado Álvaro de Campos, y el nostálgico naturalista Fernando Pessoa.
Maravillosa realmente la capacidad de este último para diversificarse y contenerse en cada uno de los anteriores (amén de los otros muchos escondidos en su "baúl"), dándole a cada uno una clara personalidad, sensibilidad y congruencia, que por supuesto debió ser en parte la suya propia, pero que así, repartida en otros muchos, alcanzó una forma tal vez más pura, o salvaje, o desatada, incontenida, despegada de las peculiaridades o mundo circunscrito que habría podido ser Pessoa solo.
No soy muy afecta a ediciones bilingües, quizás sean muy buenas para quienes dominan o están aprendiendo el idioma, pero para mí tan sólo añaden páginas de más que jamás voy a leer, si acaso consultaré algún verso que me gustó en particular y me da curiosidad saber más o menos cómo es que suena en su portugués original, aunque ni eso, pues lo que está escrito seguro que no suena como en español, pero en fin.
"Grandes son los desiertos, y todo es desierto. No por algunas toneladas de piedras o ladrillos hacia arriba queda enmascarado el suelo, ese suelo que es todo. Grandes son los desiertos y las almas desiertas y grandes --desiertas porque por las almas no pasan sino almas, grandes porque desde ahí se ve todo, y todo ha muerto."
4.5/5 mi rancho, Q–, todos somos bastantes pessoanos. tenemos una librería bien cancelada (otra conversación) que se llama así, y muchos profesores lo recomendaban como un autor "underground".
me compré esta edición porque, cuando cumplí 19 en pandemia, vino una amiga a la casa y traía este libro. cuando le presté un libro, pensé que me iba a catafixiar su edición, y no lo hizo. me explicó que le importaba bastante y la tenía tan anotada que ya sentía que era una parte suya. leyendo este libro, pensé que la iba a encontrar a ella, pero sólo me sucedió eso raro que cuando lees, sientes que de repente estás en la hoja y hay alguien arriba que te está escribiendo y leyendo.
en una parte del libro se explica que Pessoa no era poeta, si no un dramaturgo, creando una poética a partir de ciertos personajes. y es que todo el tiempo que lo leía pensaba "¿quién es Pessoa?". con tantos poemas que luego se contradicen entre ellos, aún así, hechos con calidad, uno se pone a pensar cosas. ¿quiénes somos nosotros?
los poemas de Alberto Caeiro podrán sonar obvios (?), pero es lo simple que me hace querer arrancarme la cara. los de Ricardo Reis se sienten más accesibles, como que más digeridos y no por eso con menos triunfo. Álvaro de Campos me hace reír con su elogio a la máquina, pero como que es el que más me hacía decir "yo yo yo". supongo que es porque es el maricón de los cuatro. ¿Y Pessoa? siento que es un círculo con un punto en medio, no sabría explicarlo.
me parece divertidísimo que Crowley haya ido a visitar al poeta, y que haya desaparecido. me hubiera gustado saber de qué hablaban los dos personajes.
acá unos fragmentos que se quedaron conmigo:
[…] Fracasé en todo. Como no tenía propósito alguno, tal vez todo fuese nada. Del aprendizaje que me dieron me descolgué por la ventana de las traseras de la casa. Fui hasta el campo con grandes propósitos. Pero allí sólo encontré hierbas y árboles, y cuando había gente era igual a la otra. Me aparto de la ventana, me siento en una silla. ¿En qué he de pensar? […]
||||||||
El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente.
Lo mejor que he leído en mi vida. Siento que al conocer a Pessoa, no necesito conocer ningún poeta más. No suelo releer lecturas, pero la poesía de Pessoa siempre estará a lado de mi almohada.
Luego de leer las maravillosas Obras poéticas Completas que está editando Abada, quise conocer esta de cual había escuchado buenos comentarios; pero aun así, a pesar de ser bien completa, y conociendo ambas ediciones, creo que es necesario acercarse a la obra de Pessoa con el libro que editó Ángel Crespo: El regreso de los Dioses, que tiene cierto símil con los Apéndices que trae esta antología de Galaxia Gutenberg, pero muchísimo más ampliada; así conocemos, por ejemplo, al heterónimo filósofo y no poeta: Antonio Mora.
La seleccion e introduccion me pareció precisa: una buena entrada para este particular mundo de los heterónimos, por si es que alguien no se anima a partir por el excelente Libro del desasosiego.
*La antología de Angel Crespo reeditada por Cátedra aun no la conozco.
Esta antología nos da una síntesis muy buena de la poética de Pessoa. Los tres principales heterónimos se introducen con breves semblanzas escritas por el propio autor. La selección es generosa y algunos poemas largos se encuentran completos, como «El guardador de rebaños" de Alberto Caeiro, o la «Oda marítima» de Álvaro de Campos. El estudio introductorio nos da una buena crónica de la vida de Pessoa y el contexto literario de su época. Sólo lamenté un poco que el famoso poema «Tabaquería» se tradujera como «Estanco». Fuera de eso, es una antología notable.
Fernando Pessoa en sí es un poeta que te deja pensando en la cama dos días mientras miras al techo pero además esta edición bilingüe de sus poemas es espectacular.
"Hice de mí lo que lo que no supe, y lo que pude hacer de mí no lo hice. Vestí un disfraz equivocado. Me reconocieron enseguida como quien no era y no lo desmentí, y me perdí. Cuando me quise quitar la máscara, La tenía pegada a la cara. Cuando me la quité y me vi en el espejo, ya había envejecido. Estaba borracho, no sabía ya vestir el disfraz que no me había quitado."
Muy bueno. Especialmente interesantes los escritos introductorios en prosa de cada heterónimo y los apéndices finales. Me gustaron Caeiro, Reis y Pessoa, pero las odas de Alvaro de Campos me parecieron un tostón.
No lo he leído, pero les cuento que ya iba saliendo de El Péndulo Condesa con las manos vacías, muy raro en mí y un amigo me dice "No es este el autor portuguéd que te gusta" y ya con eso.