Ένα κύµα θυµατολαγνείας έχει διαδεχθεί τη θριαµβεύουσα ανθρωπότητα της νεωτερικότητας, την υπόσχεση του Διαφωτισµού για έναν κόσµο απαλλαγµένο από τη µοιρολατρία και τον φανατισµό. Παραδόξως, στην, κάποτε ηδονιστική, Δύση οι δοκιµασίες και οι οδύνες προβάλλονται πια σαν τίτλοι τιµής, από πλούσιους και φτωχούς, άντρες και γυναίκες. Αυτή η «διεκδίκηση της ιδιότητας του µάρτυρα» τροφοδοτεί, παράλληλα, τη ροπή προς τη µνησικακία και την αντεκδίκηση. Ακόµα και οι προνοµιούχοι και οι ισχυροί θέλουν να ανήκουν στην «αριστοκρατία του περιθωρίου», στη νέα αυτή κάστα των θυµάτων, υποκαθιστώντας, στην ουσία, τους πραγµατικά δυστυχισµένους. Η υιοθέτηση του ρόλου του παρία, ο ναρκισσισµός του αποσυνάγωγου, ο συναγωνισµός µεταξύ όσων θεωρούν ότι ανήκουν στους αδικηµένους της Ιστορίας γνωρίζουν ηµέρες δόξας. Το µήνυµα των καιρών µας είναι ένα, «υποφέρω, άρα υπάρχω», δηλαδή «είµαστε όλοι θύµατα και έχουµε το δικαίωµα να λυπόµαστε τον ίδιο µας τον εαυτό». Θα είναι άραγε ικανές οι νέες γενιές, οι χαϊδεµένες, υπερευαίσθητες και φοβισµένες, να αντιµετωπίσουν τον χαοτικό κόσµο που µας περιβάλλει και που τις περιµένει;
Pascal Bruckner est un romancier et essayiste français, d'origine suisse protestante, né à Paris le 15 décembre 1948. Après des études au Lycée Henri IV à Paris, à l'université de Paris I et de Paris VII, et à l'Ecole pratique des hautes études, Pascal Bruckner devient professeur invité à l'Université d'Etat de San Diego en Californie et à la New York University de 1986 à 1995. Maître de conférences à l'Institut d'études politiques de Paris de 1990 à 1994, il collabore également au Monde et au Nouvel Observateur. Romancier prolifique, on lui doit Lunes de fiel - adapté à l'écran par Roman Polanski - Les Voleurs de beauté - prix Renaudot en 1997 - et plus récemment L'Amour du prochain (2005).
Pascal Bruckner is a French writer, one of the "New Philosophers" who came to prominence in the 1970s and 1980s. Much of his work has been devoted to critiques of French society and culture. He is the author of many books including The Tyranny of Guilt, Perpetual Euphoria and The Paradox of Love. He writes regularly for Le Nouvel Observateur.
"...Sin olvidar España, colonizada durante siete siglos por los árabes o el Languedoc, del siglo VIII al X" (pág 170) -Contexto: no sólo los africanos o los asiáticos fueron colonizados, TODOS somos victimas de conquistas...-
Aseveraciones como esta son las que dinamitan el ensayo de Bruckner: cae continuamente en falta de matices, hombres de paja, falacias dialécticas, incongruencias históricas y negación de los traumas históricos (lo digo en el buen sentido Walter Benjaminiano).
A ver, Bruckner tiene gran parte de razón: la cultura de la queja, el victimismo labil, la identificación débil, la insatisfacción, la falta de profundidad cultural, la dictadura de la felicidad, el buenísmo, los sesgos de género, el complejo histórico (etcétera) son una lacra actual de las que más vale prevenirse.
Pero Bruckner no argumenta, ni tampoco reflexiona. Como si fuera un periodista amarillista sólo expone datos desnudos y aislados (en el mejor de los casos) o bien afirma taxativamente juicios que el lector o bien apoyará o execrará dependiendo de su ideología previa. Un claro ejemplo es cuando habla de Israel y Palestina, donde sólo se centra en los excesos terroristas de un lado, sin analizar nunca las razones históricas al completo, ni tampoco indagando en los porqués o los ideales de justicia del conflicto. Eso, a mi gusto, quita valor al 50% de verdad que posee su acerada mirada.
Vacío filosófico, mala leche y cierta gracia literaria. Puede remover consciencias, Bruckner es un provocador, pero, ¿Para quien escribe? ¿Para los que ya piensen así se congratulen? ¿Sólo para desfogarse? ¿Por qué no aclara causas, orígenes o desentraña el por qué de los fenómenos que expone?
Dicho de otro modo, Bruckner cae en la selección interesada de ejemplos, en la generalización apresurada y en la escasa problematización de sus propios supuestos. Es como si no quisiera atender a herramientas o epistemologia (psicoanalisis, historia, antropologia, psicologia, etc), y eso le sitúa en la tradición de Houellebecq o de Cioran, con la salvedad de que este último buscaba remover la consciencia acerca de la existencia. Huelo algo de cinismo y de Ley del más fuerte incluso...
Al final, aunque uno entienda que hay validez en tantas aseveraciones, no se ve sino cierto maniqueismo infuso y, lo peor, obliteración de muchos sufrimientos reales. No veo filosofia, pedagogía ni análisis. Veo que toca puntos cruciales, pero de un modo que atrae demasiado al cuñadismo y al cabreo...
¿Lo mejor? Su estilo literario y su crueldad estilística. Bruckner se me antoja más un literato, y aunque me he centrado en sus cualidades negativas se le puede extraer contenido valioso si se medita individualmente sobre lo que señala, pues hay afirmaciones poderosas que deberíamos tatuarnos cuanto antes, especialmente al respecto de nuestra desmemoria (y de nuestra memoria selectiva). Pero, claro, también hay que tachar muchos de sus exabruptos, que hay muchos...
Prima carte de 5*, de anul ăsta, e strălucită, documentată exemplar și foarte bine scrisă; mi-au mers la inimă eseurile lui Pascal Bruckner și presimt că va deveni unul din preferații mei, cel puțin pe nonficțiune.
"Bărbații si femeile trebuie să învețe să se opună seducției panicii. Eroismul înseamnă pur și simplu să fii om."
¿ Se sabe por qué no se venden y leen más ensayos ? ¿Será porque son más difíciles de entender, requieren mucha más concentración o porque son incompatibles con dispositivos móviles y pantallas varias ? Lo cierto que este libro plantea una serie de reflexiones tan evidentes como poco agradables de reconocer sobre el por qué de los comportamientos de sociedades occidentales, vamos de lo que viene. a ser los países ricos como España No es precisamente un libro de autoayuda y mucho menos optimista, sobre el futuro de Europa y de occidente, pero por más que lo pienso, no sé en qué momento no ha dicho el autor la verdad sobre nuestra situación y el futuro que nos espera. Ojalá vendiera millones de ejemplares, pero me temo que no será así…..
Une fois de plus Bruckner nous livre une excellente analyse du pathos contemporain, ses origines, ses causes et les pistes à suivre pour le dépasser. Chaudement recommandé.
Bruckner afirma en este libro que la civilización actual identifica la grandeza con la preocupación por los humillados; en la otra cara de esta tendencia sitúa a la victimización —como chantaje al prójimo— y una obsesión patológica por el reconocimiento. Paradójicamente, el sufrimiento se erige como nuevo valor sagrado en el Occidente hedonista. Es un libro políticamente incorrecto. Muchas de las situaciones con las que ilustra sus ideas suceden en Francia, pero se pueden aplicar a otras latitudes. "Debemos abandonar la idea de una reparación exclusiva de las heridas pasadas, incluso las financieras: los torturados, los maltratados no serán vengados, ninguna compensación financiera borrará el horror. Lo que se debe a los mártires de la historia es la verdad histórica, no una voluntad de remiendo ilimitado por parte de sus descendientes. No se puede hacer pagar a los contemporáneos los crímenes de sus antepasados, abrir la caja fuerte sin fondo de las carnicerías o asesinatos cometidos para extraer rabia u odio. Tampoco se puede despertar a los muertos, a los torturados para arrojarlos a la cara de los humanos. Se puede reparar a un vivo por trasplante, cirugía estética, ablación, corrección, reconstruir de forma idéntica algunos centros de ciudades destruidos, restaurar un lugar, un bosque, repoblar una zona quemada, limpiar un lago o un golfo, reconstituir especies desaparecidas por clonación, pero no se puede borrar un periodo sombrío de la historia. El pasado no se anula ni se regenera sino de forma efímera mediante grandes espectáculos o reconstrucción de batallas históricas, el pasado se enseña. Presenta esta doble característica de estar a la vez acabado e inacabado. No está fijado, se mueve de forma permanente".
In I Suffer Therefore I Am: Portrait of the Victim as Hero, Pascal Bruckner delivers a profound, razor-sharp critique of modern cultural dynamics. For a philosopher, Bruckner is an exceptionally clear thinker; he translates complex sociological and moral observations into a book that is elegantly structured and remarkably easy to read.
Bruckner does not shy away from confronting his audience with uncomfortable realities. He skillfully strips away the illusion of our "post-secular" culture to reveal that it isn't truly secular at all. Rather, we have simply replaced traditional religious frameworks with a new, dogmatic theology of grievance, where suffering is weaponised and worn as a badge of moral superiority.
The most powerful insight of the book lies in where Bruckner places the ultimate battleground. He illustrates that the true point of tension, the choice between surrendering to the seductive comfort of victim ideology and fighting for liberation from it, even in the midst of genuine suffering, happens quietly within a person’s own internal hero.
This is a brave, deeply humane, and essential book for anyone trying to make sense of the modern ideological landscape. A brilliant and liberating read.
D’un mot, les peuples ou les groupes opprimés n’ont qu’un droit, mais il est sacré, c’est de ne plus l’être. Et nous n’avons qu’un devoir envers eux, celui de leur prêter assistance si leur existence est menacée. Mais le fait d’avoir été asservi ou discriminé ne confère aucune supériorité métaphysique à une catégorie d’êtres humains sur les autres. L’idée selon laquelle ils auraient toujours raison, même lorsqu’ils basculent dans la violence, n’est pas tenable. Aucune minorité n’est prémunie de la barbarie, aucune n’a acquis du fait des malheurs endurés une sorte de grâce métaphysique qui la dispenserait de rendre des comptes. Finis donc ces peuples archanges, surtout dans le Sud global, qui interdisent aux autres de les juger et estiment qu’on leur doit tout en raison des outrages perpétrés jadis.
Oh boy. There are definitely some truths in this, and some interesting thought exercises, but it seems like the author gets a little lost in anger.
“Me too! With a certain kind of feminism, the ego is only accepted if it forms part of the wiser circle of a suffering collective, and its expression involved the whole female gender in the great suffering adventure. If a woman dared to say, ‘Me neither’, she would exclude herself from the magic circle.” Is it possible someone would join the #metoo movement for attention? Ok, sure, but it’s kind of odd to say this when there have been validated claims of actors (men and women) having their name (and their career) smeared because they rejected the advances of high level media professionals. It seems more common that going public with these claims was needed as private attempts to resolve were being shut down, and there is strength in numbers.
Chapter 4 could be retitled, ‘Author falls for click bait’ by bringing up several examples of people playing victim, such as the 1994 settlement for the McDonald’s coffee burn woman. I’m not going to rehash the details, it’s well documented online and not in this book, but she experienced third degree burns and had to have skin grafts and as a result the coffee is no longer served at 180 degrees. Quoting these kinds of clear cut incidents as people just playing the victim kind of makes all anecdotes in the book suspicious of being similarly shallowly researched.
There is also this weird pride in suffering referenced a few places in the book, like you will appreciate your results more if you suffered for it. Maybe in some cases, but lots of ways people can still appreciate and enjoy without having suffered for it. Rich people can enjoy things in their life even if they did not suffer for them. Poor people are not getting greater enjoyment because they had to suffer. These examples feel like the author has drank the kool aid, a way to justify some good comes from imbalance in the world.
From what I understood from the book is that if people are actively being brutalized, we should help them (though his references to Palestine suggest people are just supporting them for attention and to jockey for status). However, if bad things happened to them and they have gotten away from the abuse, it’s time to cut your losses? The worst thing a person who has suffered can do is 1. Identify as a victim 2. Go public with your story in the form of talking to the media or writing a book, because this is just an attempt to get attention?
Good quotes mentioned: “It is pleasant to believe one’s self unhappy when one is only idle and tired” Alfred De Musset “Those who refuse to fight are more grievously wounded than those who fight” Oscar Wilde “Beware that, when fighting monsters, you yourself do not become a monster” Nietzsche
Me ha gustado mucho el mensaje de este libro, y comparto muchas de sus opiniones. Ahora bien, también creo que el autor está muy influido por sus ideas políticas, y eso a veces le resta autoridad. En conjunto, muy recomendable, aunque sea para reflexionar sobre lo privilegiadas que son nuestras vidas y las cosas de las que nos quejamos.
Bon fond et bonne analyse de la figure de la victime. Cependant quelques "dérapages" sur le conflit Palestine & Israël ou encore sur le féminisme qui sont vus sous un œil paternaliste et moralisateur.
J'ai aimé la lecture mais moins la prise de position de l'auteur.