A ver... Bien, pero... Quien me lo prestó tenía razón al advertirme de que es una lectura difícil. Y yo añadiría "muy" ante ese término.
Obra amplísima, completísima y documentadísima, de redacción exquisita y magnífica para zambullirse en esta rama del saber. Hasta ahí, cero problemas. El problema es que su lectura es lenta, densa y, a menudo aburrida, lo que lastra el buen sabor general del conjunto.
Aun así, si se dispone de tiempo, paciencia y perseverancia, merece la pena.