Si en otoño este pueblo enamora, el verano no se queda atrás. Y es que en este caso hacemos un viajecito a Cold Spring para conocer la historia de Tony y Conor. Tony ha encontrado su refugio en Cold Spring. Trabaja en su pequeña tienda de antigüedades y tiene a sus amigas como vecinas. Conor y Tony ya se conocían, tenían una relación. Y eso un día se perdió. Él se fue, ella se quedó. Y el corazón de ambos se quedó partido. La autora sabe descubrirnos una cara diferente en cada historia que nos lleva a Cold Spring. En este caso los escenarios son un reflejo del estado de los protagonistas. Pues aunque en Cold Spring, siempre hay un refugio para quien lo busca, los fantasmas del pasado también se esconde en sus calles. Y es precisamente los recuerdos los que remueven los sentimientos de Tony y Conor. Me ha gustado mucho la historia de Tony y Conor. Destacaría los diálogos entre ellos, donde Conor deja entrever sus debilidades y Tony nos muestra las grietas de su coraza y nos enseña que Conor no le es tan indiferente como quiere hacer creer. Tony es una chica dura, pero su corazón sabe hablar por ella en los momentos adecuados. Otra parte de la historia que también me ha gustado mucho, además de sus secundarios que siempre dan alegría a la trama,es el componente mágico. La autora añade peso a los ancestros de los protagonistas, contando más historia de Cold Spring y demostrando que es el enclave perfecto para que la magia haga su trabajo. La lectura es muy entretenida, porque el romance es lo que sobresale en el libro, pero la autora no da puntada sin hilo;tanto en los escenarios, como en los personajes que crea. La autora demuestra que combinación entre novela romántica, con algo de comedia y magia, es posible. Y las lectoras estamos encantadas de visitar Cold Spring en cualquier época porque siempre tiene una historia que contar.