Un libro precioso sobre el camino de abrirse en palabras, el poder transformador del amor: primero y siempre, el amor propio; y, para quienes tenemos la suerte, amar a otra persona, encontrar un compañero de alma.
También sobre la belleza de la complejidad de la vida: sus idas y vueltas, sus imperfecciones y ese fluir constante que nunca es una línea recta. Un libro que invita a mirar todo ello con más profundidad y sensibilidad, sin juzgar nunca.
Porque vivir es dejarse llevar por la ola con los brazos abiertos, pero también es ser el océano entero.
Me hizo recordar también esta frase:
“You could be the master of your fate, you could be the captain of your soul, but you have to realize that life is coming from you and not at you. And that takes time.”