La autora, completando la trilogía que inició con Misterios de la Iglesia y La Sábana Santa, se adentra en el último gran tabú de nuestro tiempo: la presencia del maligno que, según no pocas personas, sigue librando una gran batalla por dominar el mundo. Terroríficos sucesos de ayer y hoy, archivos que se creían desaparecidos, documentos e imágenes sobre los adoradores de Satán, conversaciones cara a cara con exorcistas o procesos a monjas endemoniadas que se guardaron durante siglos bajo secreto, salen ahora a la luz con este trabajo periodístico de primera magnitud que sorprenderá al lector por el gran trabajo de investigación así como por la crudeza de sus páginas que se inician con la asistencia de la autora a un ritual de exorcismo oficial de la Iglesia Católica en pleno siglo XXI…
Tiene crónicas bastante interesantes a parte de la lectura ligera y una forma de escribir que me ha gustado bastante. Si te gustan los casos relacionados con sectas, cultos etc lo recomiendo mucho.
Es un buen libro para empezar a informarse de historias (algunas bastante desconocidas para mí) que tienen que ver con la demonología, pero también es muy curioso que el demonio casi nunca se manifieste en aquellos sitios donde la influencia de la religión (sea del tipo que sea) es muy escasa, y para muestra, el pasaje que lleva como título "Italia, cuna del demonio". Además de esto, también se dan datos muy interesantes de personajes ilustres como Martín Lutero, que veía al diablo en las moscas porque se posaban en sus escritos y pensaba que lo hacían porque querían mancharlos con sus excrementos (de hecho, me pregunto si la asociación de las moscas con ciertos demonios viene de aquí)
La primera vez que vi este libro fue en una biblioteca. Leí algunas páginas y me dejó muy intrigada, pero nunca más volví a encontrarlo. Lo adquirí años más tarde en la exposición de Cuarto Milenio, y al fin llegó la ocasión perfecta para leerlo. Lo que no me esperaba es que este libro fuera tan misceláneo. En un capítulo habla de crímenes sucedidos durante rituales, en el siguiente sobre las circunstancias del rodaje de 'El Exorcista' y en el próximo sobre un convento maldito del siglo XVI. La información merece la pena, aunque en algunas partes no estoy de acuerdo con cómo es presentada. Por ejemplo, hay un capítulo especial sobre "satanismo", pero no se menciona a Anton Lavey o a la Iglesia de Satán en ningún momento. De hecho, sí hay una mención a Crowley, pero terriblemente descontextualizada. En ese capítulo de "satanismo" casi todo de lo que se habla es de crímenes cometidos por mormones, santeros y enfermos mentales. Nada que ver con el satanismo real. Quitando eso, probablemente es el libro que más me ha gustado relacionado con la Nave del Misterio.
Libro que me ha encantado y que pone de manifiesto muchos casos conocidos y no tan conocidos de demonios De la Iglesia, y cuenta con bastante bibliografía