Ambientada entre tazas de café, miradas esquivas y una ciudad que nunca duerme, Café San Francisco es una historia de amor sutil, íntima y profundamente humana.
Ciro, un músico en ascenso, huye de la fama y de una discográfica que lo controla sin medida para comenzar de nuevo en un pequeño pueblo de Canadá. Asher, un barista con el corazón roto, intenta rearmarse tras una pérdida familiar y una ruptura. Cuando sus caminos se cruzan, nace una conexión tan sincera como peligrosa: Asher se entrega con sinceridad, mientras que Ciro oculta un pasado que amenaza con destruir lo que ambos están intentando sanar y construir.
En un mundo que aún aprende a mirar el amor diverso sin prejuicios, esta novela se convierte en un refugio donde el deseo, la identidad y la ternura encuentran su lugar.
Franco Bitancort (2005) nació en Montevideo, Uruguay. Comenzó a escribir desde muy pequeño, explorando principalmente la poesía y la narrativa.
Es autor de los poemarios Escala de grises y Diluvio, y cuenta con participaciones en diferentes antologías poéticas.
Promueve la literatura juvenil queer en redes sociales y clubes de lectura. Actualmente cursa la carrera de profesorado en Idioma Español en el Instituto de Profesores Artigas.
Stunning, los personajes son divinos la trama es dulce y tiene los complementos justos, me gustó el ritmo de escritura de Fran y sobre todo es precioso leer algo queer soft 🥺✨
En Café San Francisco nos encontramos con la historia de Ciro y Asher. Ciro es un músico retirado que se encuentra escapando de una diversas cuestiones relacionadas a su carrera musical (incluida entre ellas una relación tóxica con su produn uctor) quien logra llegar a un pueblo en Canadá en la casa de su amiga Nía donde planea tener un respiro para ver como seguir con su vida. En cuanto Ciro llega donde Nía conocen el Café San Francisco, un lugar con el cual Ciro siente una conexión especial, él termina aplicando para trabajar ahí en cuento ve un anuncio de que necesitaban una vacante. Por otra parte tenemos a Asher. Asher es el dueño del Café San Francisco, trabaja allí junto a su hermana Bea y su mejor amigo Danno. Asher se encuentra recuperando su salud mental luego de cierto suceso en su familia, si bien tiene bastante avance todavía tiene cierto camino por recorrer, tanto él como su hermana y su madre. Cuando conoce a Ciro siente una conexión especial, aunque no quiere abrirse del todo debido a como terminó su anterior relación, pero inevitablemente los dos terminarán acercándose cada vez más y más.
CSF es de esos libros que son un mimo al alma, para quienes están cansado de los libros spicy este es el libro para ustedes, tiene unas vibras muy similares a Hearstopper de Alice Oceman, así que si les gustó esa saga de libros puedo asegurarles que les puede llegar a gustar este libro también. El mejor modom de describir este libro es un sentimiento de calidez, que lo lees y que te genera una sonrisa inmediata a pesar de que obviamente tiene también sus momentos de drama y tristeza.
La historia es tranquila, sin muchas vueltas. Tiene cierto arco con Ciro no queriendo revelar su pasado como un artista musical a Asher y con Asher buscando el modo de sobrellevar sus sentimientos hacia Ciro, así como en general el crecimiento personal de ambos protagonistas.
La novela trata el tema de la salud mental, en la mayor parte del tiempo desde la perspectiva de Asher con como su familia sobrelleva un suceso que les afectó de sobremanera. Desde el modo en que Asher sufre cuando está solo con sus pensamientos por no querer pensar en eso, hasta como parece que su mamá y su hermana cambiaron o tuvieron que cambiar de personalidad rápidamente. También desde el lado de Ciro podemos ver como es un tema relevante pues él sale de todo lo que conoce yendo a otro país en busca de un respiro, de poder reencontrarse con aquello que ama, cosa que no puede debido a que mentalmente tiene varias cosas que trabajar todavía.
Respecto a la relación entre Ciro y Asher, es tierna. Todas las interacciones me tenían sonriendo porque podía imaginarlas claramente, aunque si tengo que dar un pero es que si me pareció que a pesar de que si es verdad que pasaron ciertos meses desde que se conocieron sentí como que los sentimientos entre ellos se desarrollaron un poquito rápido. Aún así, se sintieron realistas por el modo en que interactuaban y como se apoyaban mutuamente.
Dentro de los personajes secundarios Bea y Danno fueron los que más me gustaron, aunque Nía también tuvo bastante de mi atención. A Danno ya lo conocía previamente por haber leído una historia de Wattpad del autor que me gustó, aprecié volver a verlo así como las referencias a su historia y ver también como también tenía su propia subtrama. De Bea me habría gustado ver más, aunque lo que vi me gustó.
En conclusión, siento que todos los que busquen una lectura de romance tierna y agradable podrán encontrar eso en CSF, así como también quienes quieran una representación LGBTQIA dulce pero que no es ajena a problemas del día a día.
Una novela hermosa, de las que van a AMAR leer calentitos, y te despierta esas ganas de estar enamoradx. Es un lugar seguro, por completo.
Ya amaba encontrarme con Fran en la poesía y, de hecho, me adentré a ese mundo por él, y fue igual de precioso ser acompañada por su primera novela en físico las últimas semanas. Un romance cálido, una ambientación PRECIOSA, y personajes para ABRAZAR; además de recetas MUY ricas.
Aprovecho para destacar algunos detalles que me fascinaron. En primer lugar, la novela está narrada desde el punto de vista de ambos protagonistas (Asher y Ciro), y me resultó increíble poder adentrarme en lo que pasaba por la cabeza de cada uno de ellos, que son TAN distintos entre sí, pero tan TAL PARA CUAL. Por otro lado, a lo largo de la novela, vamos acompañando la composición de Ciro creando su música, y fue de lo primero que me obsesionó de la novela; sumándole que al final hay un apartado entero con sus canciones, que nos vuelve a llevar a esa parte tan esencial del autor: la poesía.
Amé esta historia, y estoy deseando leer mucho más de Fran
He leído Café San Francisco al menos unas cuatro veces antes de que saliera y volví a leerlo ya con él en mis manos. Sabrán que en mí no puede haber otro sentimiento más que el disfrute al comenzar esta historia.
Asher y Ciro son una pareja hermosa que te hace creer que el amor tierno, bonito y sano está a la vuelta de la esquina (como cierto café). La forma en que Fran creó estos protagonistas los hace sentir cercanos, uno más de nosotros; reales sería la palabra, quizá.
Son incontables las veces que me reí con y de Asher. Él sabe que lo quiero mucho, pero que desde que supe de la existencia de Ciro, no tenía chances de ser mi favorito. De igual forma, lo entiendo y admiro muchísimo; me hizo ponerme en sus zapatos más de una vez y, aunque me quedaban un poco grandes, los rellené hasta amoldarlos a mi tamaño.
Ciro... ¿Qué decir de él sin sonar como una loca? Amo cada vértice, cada ángulo y cada lado de este personaje. Y hasta ahí porque lo demás sonará a delirio.
Amé Café con un pedacito muy grande de mi alma. Sin dudas es una historia que voy a guardar en mi rinconcito de cosas especiales; en un podio personalizado por ser de mi gran amigo Fran a quien adoro y admiro muchísimo.
P. D. Danno, en esta novela o en cualquier otra, siempre vas a ser mi favorito. No hagas caso a las cosas que dije de Ciro.
Terminé de leerlo y todavía tengo la piel de gallina. Qué locura de libro. Te hace sentir todo a flor de piel, lo amé de principio a fin y no podía parar. Ver que el autor es mi persona favorita en el universo y que acaba de parir semejante obra de arte me llena de un orgullo inexplicable. Si están buscando su próxima lectura, háganse un favor y arranquen este hoy mismo. Una joya total.