Quien diga que segundas partes nunca fueron buenas, es que no se ha tomado la molestia de leer la trilogía de “Dreaming Spires”. Siempre digo que cuando el primer libro de una saga o serie me gusta, lo miro un poco con perspicacia y suelo esperar a leer el segundo para confirmar que efectivamente la historia es para mí y me gusta lo suficiente para seguir leyendo. Porque creo que es en esa entrega donde se supera o no esta prueba de fuego, donde puedo comprobar si los personajes, la trama y la ambientación son para mí. Pero en el caso de los libros de Victoria Álvarez desde el primero tuve muy claro que esta trilogía iba a ser para mí. Bueno, en realidad lo sabía de mucho antes de leer “Tu Nombre Después de la Lluvia”. Porque las novelas de “Dreaming Spires” eran unas de mis eternas pendientes, y por las cosas y reseñas que había leído sobre ellas y lo poco que conocía sobre su argumento, estaba convencida de que iba a disfrutar mucho de estas tres lectura. Como efectivamente está siendo.
Han pasado dos años desde que los tres periodistas del Dreaming Spires descubrieron el secreto que ocultaba un vetusto castillo irlandés, y desde entonces la vida no ha podido irles mejor en todos los sentidos. Sin embargo, la tranquilidad y bienestar que han alcanzado se trastocará con la aparición de un personaje que con cocieron en su anterior aventura. La señorita Stirling se persona en Oxford para hacerles una propuesta que no podrán rechazar, investigar un misterioso barco que fue hundido en el Mississippi durante la guerra de Secesión. Acompañados de Stirling y de la sobrina del profesor Alexander Quills; este, Lionel y Oliver pondrán rumbo a Nueva Orleans, hacia un pequeño pueblecito cuyos pantanos esconden una historia de familias sureñas, brujerías, amores prohibidos y maldiciones.
Victoria Álvarez sabe muy bien qué es lo que nos gusta a muchas y muchos lectores, y vaya, si sabe jugar con eso perfectamente. La trilogía de “Dreaming Spires” es un no parar de familias con oscuros secretos, fantasmas, viajes por el mundo, romances prohibidos y complejos, personajes carismáticos, maldiciones y mitología de todas partes del globo y ambientaciones historicas finamente cuidadas. Se nota que la autora se lo pasa muy bien ideando y escribiendo estas novelas, y creo que eso es parte de la atractivo que tienen estas lecturas, que el lector se contagia de este sentimiento y se puede meter de lleno en estas paginas. Y también se nota que la primera parte de la trilogía “Tu Nombre Después de la Lluvia” fue una de las primeras novelas que la autora salmantina escribió y publicó. Porque la verdad es que hay un salto cualitativo entre esta primera entrega y esta segunda que ahora nos ocupa, “Contra la Fuerza del Viento”. Se percibe que Álvarez ahora ha perfilado una historia mucho más rotunda y asentada, que conoce mucho mejor a los personajes que maneja y que ha encontrado ese equilibrio entre la evución de los mismos y el de la trama del que a veces adolecía la primera parte. En esta segunda entrega, el desarrollo del argumento me ha parecido mejor llevado, con un excelente equilibrio entre la evolución de los personajes, la investigación del hundimiento del barco Celeste en la época de la guerra de sucesión y la historia de su capitán y el elemento sobrenatural. A medida que van sucediéndose los capítulos, vamos recibiendo pequeñas pistas sobre este misterio que mueve todos los engranajes de la trama, que se va desenvolviendo a la vez que los personajes van adentrándose en una red de secretos del pasado y magia oscura, que poco a poco va entrelazándose con todo lo que vivieron en el anterior volumen de la trilogía. Y es que ya lo dije en la reseña de “Tu Nombre Después de la Lluvia”, que me gustaba, como llevaba las pautas narrativas, esta autora, como si fuera una novela clásica de misterios, pero con un elemento místico que le hacía muy apetecible. Y de esta manera, consigue crear novelas que se sienten muy de su época, pero a la vez muy actuales, que enganchan y cuyas atmósferas envuelven totalmente al lector. Además, las pinceladas históricas y la ambientación no están ahí por el simple placer, sino que todas ellas enriquecen la propia trama. Uno podría pensar que Álvarez juega con las mismas armas que en el anterior libro, con entornos idílicos y atrayentes muy de la novela gótica y con historias familiares del pasado cuyos ecos repercuten en nuestros protagonistas. Pero el hecho de que la ambientación en los pantanos de Nueva Orleans, sea tan diferente al castillo irlandés que conocíamos en el primer libro, y también lo diferente que es el transfondo de la novela que nos ocupa, nos demuestra que partiendo de una misma base se pueden hacer cosas muy diferentes y muy interesantes
Pero aún así, como ya os he dicho antes, se nota mucha evolución; no en la forma de escribir de Victoria Álvarez, sino en su manera de encarar las cosas. Quizás eso se deba a qud“Contra la Fuerza del Viento” no tiene ese aura mística y delicada que tenía la anterior entrega de la trilogía; leerla se siente como algo más rotundo y dinámico, más centrado en los personajes y en el misterio, a mi modo de ver, hay bastante más agilidad y dinamismo narrativo. De de hecho, la historia familiar que se nos presenta en este libro, tenía todas las papeletas para gustarme menos que la de la familia irlandesa de la primera novela, quizás por la ambientación. Pero aún así, ha logrado mantenerme en vilo en todo momento. Y todo eso solo contribuye a que no se echen de menos los momentos que tenía el principio de la serie en el que se sentía que había que coger aire para que la autora pudiera desenvolverse, ahora ya no es necesario. Victoria Álvarez tiene más claro hacia dónde va, y ahí se dirige compulso firme. Quizás esto tenga que ver que la ambientación irlandesa de “Tu Nombre Después de la Lluvia” daba mucho pie a dejarse llevar por lo dramático y etéreo. “Contra la Fuerza del Viento” es un libro que tiene más acción, más momentos de tensión, es una novela de vitalidad y vudú. Y también creo que en esto tiene mucho que ver que la relación que se forjaba en esta primera novema era más idílica y romántica, más ñoño si queréis decirlo aquí. En esta ocasión, la vertiente amorosa se centra más en ese idilio que ya se asentaba en el primer libro entre Lionel y la misteriosa señorita Stirling, cuyo pasado conoceremos en esta entrega. Y eso es algo que agradecido, porque eso ayuda totalmente a comprender al personaje y me parece muy necesario teniendo en cuenta la importancia que a partir de ahora tiene. Porque yo diría que toda la trilogía de “Dreaming Spires” se nos presenta como la historia de tres amigos periodistas que investigan sucesos para normales, pero en realidad es la historia de esta pareja. Su romance quizás, en ciertos momentos de la historia, me ha parecido bastante precipitado y poco increíble. Pero a la vez ,también ha logrado engancharme y me ha gustado; por lo menos no caía en lo típicamente tópico del primer libro y tiene muchos ingredientes para hacerlo interesante de leer. Y ahí, también radica lo que quizás me esté gustando menos de esta trilogía. Como os acabo de decir, los tres libros se presentan como las andanzas de tres amigos. Pero en este sentido siento que todo el peso de la historia. A partir de este punto cae en Lionel y la señorita Stirling. Es cierto que todo el entramado argumental es muy coral, que sin la participación de Alexander, Oliver y Lionel por igual las cosas no serían lo mismo. Pero para mí estos dos primeros se han quedado muy desdibujados en esta novela, me ha quedado la impresión de que el romance entre Lionel y Stirling lo opaca todo a nivel emocional, e incluso a nivel de evolución de los personajes. De hecho, hay una cosa que ya comenté en la reseña de “Contra la Fuerza del Viento” , y es que me faltaba que se profundizaste más en la relación entre los tres, que me resultaba muy fría. Y en este segundo libro sigue pasándome lo mismo. Con el añadido de que un personaje del que esperaba tanto como Veronica, me ha decepcionado lo poco importante que es para la trama. Parece que solo está ahí para desconfiar de Stirling y molestar. A veces cuando menos se necesita. Sinceramente, confiaba en que diera más juego, en que aportarse más a la historia y ayudase mucho más debido a la relación que tiene con el Dreaming Spires y sus trabajadores. Sinceramente, excepto por un momento concreto, si no hubiera estado en la novela, creo que hubiera dado exactamente igual. Al menos, como se ha dicho antes, descubrimos más cosas del pasado de la señorita Stirling, que se confirma como el personaje más interesante de toda esta trilogía y el que más juego está dando por descontado.
Pero todo esto no ha podido evitar que haya disfrutado profundamente la lectura de “Contra la Fuerza del Viento” . El libro me ha enganchado y me ha gustado incluso más que “Contra la Fuerza del Viento” , lo que ya es decir teniendo en cuenta lo muchísimo que me encantó esa primera entrega y la manera en que me encariñe con los personajes. Porque sí, les he cogido cariño porque todos ellos son muy carismáticos y es imposible no hacerlo. Y más con una trama que se desarrolla como un misterio policiaco y que me ha tenido entretenida en todo momento, de tal forma que solo tenía ganas de quedarme leyendo este libro y dejarme absorber por él. Por no hablar de la manera en que terminan las cosas en esta lectura, la forma que tiene Álvarez de romperle el corazón de mala manera al lector y sacarle la lagrimilla, y de plantar justo en la última página un plot twist de esos que te dejan con el corazón encogido y con ganas de saber qué es lo que va a pasar en la siguiente novela.
Escribo esta reseña después de haber leído incluso la tercera y última parte de la trilogía, “El Sabor de tus Heridas”, por lo que puedo confirmaros que este segundo tomo es mi favorito con diferencia de los tres. Me parece el más cercano a las cinco estrellas, casi las roza aunque tenga sus cosillas que no acaban de encajarme.