El primer número de SuperSonic, que se abre con una portada original de la ilustradora Marina Vidal, ofrece una entrevista exclusiva al autor y traductor de ciencia ficción Ken Liu, realizada por Elías Combarro, así como un encuentro con los escritores de fantasía épica Joe Abercrombie y Saladin Ahmed de la mano de Cristina Jurado (ambas en inglés y español). Se incluye un artículo en el que Miquel Codony analiza los rasgos más representativos de la fantasía épica, Cristina Jurado hace un repaso por las antologías de ciencia ficción en España y Alexander Páez examina el anime japonés Ghost in Shell. Si Leticia Lara profundiza en la obra y el estilo del autor Iain M. Banks, Elías Combarro comenta los mejores relatos de ciencia ficción aparecidos en inglés en el último trimestre, y Xavi del blog Dreams of Elvex descubre los cuentos premiados en el certamen Ignotus. Mariano Villareal expone las iniciativas españolas en materia de género que se están traduciendo al inglés actualmente, mientras Manuel de los Reyes despliega una tribuna abierta para tratar temas relacionados con la traducción y James Womack indaga en la vida del editor de una editorial emergente.
En cuanto a ficción, se incluye el cuento “Monsters” del escritor Lavie Tidhar, que también se ofrece traducido al español, así como el relato “Dancing in the Shadow of the Once” de Rochita Loenen-Ruiz. Marian Womack firma “Black Isle”, la traducción al inglés del relato del mismo título que aparece en la antología Alucinadas. Asimismo, la revista propone una serie de relatos inéditos inscritos en el proyecto “Desahucio en Marte”, coordinado por Santiago Eximeno, con obras del propio Eximeno (“Last Exit for the Lost”), de Ricardo Montesinos (“Números rojos, planeta rojo”), Juanfran Jiménez (“Hutus y Tutsis”) y Cristina Jurado (“Hambre”). La tanda de obras de ficción se cierra con la obra ciberpunk “El crujido de la cereza al romperse” de Sofía Rhei y con “Gloria de España”, un relato weird-folckórico de Weldon Penderton.
Cristina Jurado Marcos es una escritora española residente en Dubái, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Sevilla y Master en Retórica por Northwestern University (EUA).
Un primer número lleno de buenas intenciones que no siempre llegan a buen puerto.
La parte de no-ficción no me ha terminado de convencer. En muchos casos porque se trata de presentación de columnas periódicas que no entra en materia propiamente dicha (con la excepción de Elías Combarro, por ejemplo). En otros porque parecen más escritos para un blog que para una revista y parecen querer ser breves. El artículo de Cristina Jurado sobre antologías no entra en ninguna de las dos categorías, pero es demasiado "enciclopédico", más un listado que otra cosa, algo que a mí no me gusta aunque eso puede ser problema de este lector. También me hubiera gustado un punto claro que marcase que comenzaba una sección de reseñas cortas. Las entrevistas, en cambio, más que correctas.
Sobre la ficción, como sucede en este tipo de publicaciones, hay de todo. Me han interesado bastante los relatos de Desahucio en Marte (en especial el de Ricardo Montesinos) y no he podido con el de Sofía Rhei. La redacción me ha parecido excesivamente tópica, llena de lugares comunes, tal vez haya sido un mal día de la autora o del lector. El de Weldon Penderton de la copla tiene una gran idea y presentación, pero estira demasiado el chicle hasta hacerse un pelín cansino. El resto, efectivos y sin estridencias, pero tampoco memorables.
Por finalizar, me sorprende que la sección en castellano y la sección en inglés se entremezclen sin una separación clara. Disiento con lo que se afirma en la editorial de que el lector de género en España lee indistintamente ambos idiomas y creo que reduce el mercado potencial a un tipo muy determinado. Por eso una vez tomada una decisión tan arriesgada (y muy respetable, por supuesto) creo que hubiese sido buena decisión agrupar el contenido en inglés (o, al menos, hacerlo inmediatamente después en el caso de los artículos y relatos que aparecen en ambos formatos).
En resumen, es un número 1 en el que se aprecia una propuesta con personalidad y objetivos exigentes pero que no los alcanza tal vez por ser el número que inaugura la revista. En cualquier caso, compraré el número 2 en cuanto salga.
Terminada la lectura del número 1 de Supersonic, un proyecto en el que hay implicados un buen número de amigos y conocidos. Las circunstancias en las que se produjo la lectura son las siguientes: el aliento de Cristina Jurado, la editora/AMA/dominatrix, alborotándome los pelillos de la nuca ("¿lo has leído ya? ¿lo has empezado? ¿lo has terminado?"), el cañón de su arma reglamentaria tipo Beretta apoyado en la base de mi columna vertebral para ayudar con la motivación...
Bien, pues ya lo he terminado y... tengo luces y sombras.
Primero las luces: el nivel de la ficción aquí reunida es alto, equiparable a lo que te puedes encontrar en publicaciones internacionales más veteranas y pudientes como Lightspeed. En concreto, los cuentos de Sofía Rhei, Weldon Penderton y Ricardo Montesinos (con un magistral uso de la elipsis to cut short a long story) constituyen mi top 3 personal, y sí, es cierto que el de Lavie Tidhar también está muy bien, pero eso entraba dentro de lo esperable desde el momento que un autor de fama internacional decidió participar en un proyecto tan humilde y, al mismo tiempo, tan ambicioso (desconozco hasta qué punto el arma reglamentaria tipo Beretta de la editora/AMA/dominatrix tuvo algo que ver con dicha decisión).
Las sombras... lo primero que me llamó la atención es que la fantástica portada no se veía en mi e-reader marca Sony, era el primero de una serie de fallos técnicos y de maquetación (excentricos saltos de carro, peqeuñas invasiones de interrogantes donde deberían aparecer otros signos, etc.) que afectan cuanto menos a la versión epub.
Pero la sombra más importante se extiende, no sobre Insmouth, sino sobre el capítulo de no-ficción, que parece que no logra sacudirse el pasado blogero de la mayoría de sus participantes (y sí, es muy honrado escribir en blogs, qué pasa, pero para eso no se monta una revista): Miquel Codony, por ejemplo, aborda un tema, el de la definición de la fantasía épica, demasiado amplio y, en consecuencia, acaba aportando muchas referencias clásicas de todos conocidas y pocas sorpresas; la propia Cristina se lanza a un artículo sobre la historia de las antologías de ciencia ficción en nuestro país que básicamente es un listado y que, en mi humilde opinión, sería más útil y, sobre todo, más descansado para la autora, si tuviera la forma de un listado.
También es verdad que el artículo de Manuel de los Reyes está deliciosamente escrito y que Álex Páez hace un trabajo importante de asimilación de fuentes para hablarnos de los aspectos filosóficos y transhumanos de la saga anime Ghost in the Shell.
O sea, que muy bien, y además con espacio para la mejora. Esperamos con ansia el número 2 de Supersonic, y luego el 3, el 4 y el 5, las antologías de "Lo mejor de Supersonic" y los futuros volúmenes de homenaje que sin duda vendrán.
3,5/5 Había entendido que habría unos artículos/relatos en español y otros en inglés, pero más bien hay algunos en español… que también están en inglés. Curioso. Me ha encantado el artículo de Leticia sobre Iain M. Banks, me ha hecho tener más ganas todavía de ponerme con Banks (después de la EuroCon) y huele a nominación a Ignotus. Del especial «Desahucio en Marte», es muy potente el de Eximeno, en parte por su conclusión, y el de Montesinos funciona SI se acepta la hipérbole. La sección sobre traducción de De los reyes promete (claro), pero todavía tiene que arrancar en futuros números. El repaso de relatos recientes de Elías da para apuntar un par de cosillas y recuerda a cuando los VerdHugos cuentan qué han estado leyendo: una conversación entre amiguetes siempre se disfruta. Por lo demás, me he saltado un tercio del contenido porque no me interesaba o porque ya lo había leído, y el tercio restante no me ha convencido (no he conectado nada con el relato folclórico, muy PQC). Sería interesante que una única voz repasase toda la revista antes de publicarla, pues se nota que la corrección ortotipográfica (y, a veces, de ideas) depende de cada ensayista. A ver si me da tiempo a leer el segundo número antes de las nominaciones de los Ignotus.
Acabada la lectura de este primer número de Supersonic, me reafirmo en mis primeras impresiones: tiene contenidos buenos y contenidos aún mejores. Pero es que además hay artículos que quedarán como referencia obligada, como la exhaustiva recopilación de antologías publicadas en España por Cristina Jurado, así como sus conclusiones posteriores.
Por otra parte hay que destacar algunos relatos, como el horrible y certero "Números rojos, planeta rojo" de Ricardo Montesinos" y el bizarro y desternillante, "La gloria de España" de Weldon Penderton, que me ha hecho reír sin parar.
También hay otras aportaciones que me han gustado de forma especial, como la de Manuel de los Reyes en "Mutatis Mutandis", "El alma y la cáscara" de Alexander Páez o "La búsqueda de la épica en la fantasía" de Miquel Codony, que además me queda muy cerca en mi área de interés profesional.
La conclusión es clara: SuperSonic acaba de convertirse a la vez en indispensable y clásico para los fans del CiFi, el terror y el fantástico. Ojalá le sigan muchos más números, por nuestro disfrute y porque, quizá, ayude también a que se conozca la producción española fuera de nuestras fronteras, que falta hace.
Me ha gustado mucho, tanto la ficción como la no ficción. El nivel medio de los cuentos es excelente y hay algunos buenísimos ("Black isle", "El crujido...", "Hutus y Tutsis", ¡"La gloria de España"!...). Con las reseñas, entrevistas y ensayos, igual, todos son muy interesantes y hay algunos que son directamente imprescindibles (para mi, los de cuentos cortos: "Lo bueno, si breve" y "All Your Short Are Belong To Us"). Espero con ganas el siguiente número.
Es un lujo de revista, todo el contenido es magnífico. Los relatos me han parecido todos excepcionales e interesantes, por no hablar de los artículos que se marcan los colaboradores, que me parecen súper acertados y de los que estoy deseando leer las continuaciones. Bravo!
«Publicación online destinada a la comunidad de aficionados a la ciencia ficción, fantasía y el terror. Tiene como objetivo ofrecer una plataforma para dar a conocer el trabajo de autores –noveles y ya publicados-, blogueros, traductores y editores en español, procedentes de cualquier parte del mundo. También quiere servir de escaparate a la creciente hornada de autores que, teniendo como lengua nativa el español, escriben en inglés, así como de autores que produzcan en inglés y quieran ser conocidos en el mercado de habla española.»
Así se define la revista en su página web, en una modesta declaración de intenciones que se queda corta, muy corta para lo que realmente llega a ofrecer SuperSonic a todos los seguidores de la literatura fantástica.
Si bien es cierto que hay algunos aspectos a los que convendría prestar más atención en próximas entregas (se impone unificar las normas de estilo para todos los textos y poner un mayor cuidado en las labores de corrección), cabe contraponer a los (contados y nada irreparables) defectillos de forma la indiscutible calidad de relatos como los de Sofía Rhei, Ricardo Montesinos y Rochita Loenen-Ruiz, p.ej.; amén del ferozmente subjetivo atractivo que poseen para un apasionado de la ficción breve como yo contribuciones como las de Xavi (Lo bueno, si breve) y Elías Combarro (All your shorts are belong to us).
Me ha alegrado enormemente constatar lo que en realidad ya sabía: que SuperSonic está destinada a ser algo grande y que pertenecer al elenco de colaboradores de esta revista es un auténtico lujo.
La verdad que me ha gustado casi todo de esta revista, hay contenidos mejorables pero se compensan con otros excepcionales, como el artículo al que aluden en comentarios anteriores de Cristina Jurado, muy bueno, y también me ha gustado especialmente "Desahucio en Marte", que son cuatro relatos que giran en torno al mismo tema y con Marte como protagonista, ojalá hagan cosas parecidas en próximos números. Otro relato que me ha sorprendido gratamente ha sido "La gloria de España" en el que te pegas una "jartá" a reír tremenda, leer cómo describe la farándula española y la España cañí no tiene desperdicio.
Lo dicho, esta sería la revista de literatura fantástica que me compraría todas las semanas en mi quiosco, por el precio que tiene merece la pena.
Quizas esperaba algo mas pero la impresión final es buena. Contiene relatos, reseñas y artículos interesantes. Habra que leer los siguientes para saber como sigue este proyecto.
Es muy difícil de valorar en conjunto esta publicación porque para mi ha tenido grandes altibajos, tanto en el apartado de la ficción como en el de la no ficción.
Me gustaría destacar sólo mis favoritos: los relatos de Sofía Rhei y Ricardo Montesinos, las entrevistas a Ken Liu, Saladin Ahmed y Joe Abercrombie y la sección de recomendaciones de literatura breve de Elías Combarro, que me han dado varios relatos muy interesantes para la pila de lectura.
El hecho de mezclar el contenido en castellano e inglés me ha resultado confuso. Aunque puedo leer en ambos idiomas con fluidez, no he entendido muy bien esta decisión y menos aún el hecho de que haya contenido repetido en ambos idiomas, lo que ha provocado que me saltase secciones enteras porque ya las había leído un rato antes. Preferiría que en lugar de repetir contenido, se aprovechase ese espacio para introducir cosas diferentes.
En todo caso, se agradece la iniciativa de la revista y sin duda voy a seguir leyendo el resto de números poco a poco.
Supersonic es una interesante revista de ciencia ficción, fantasía y terror que se publica en castellano e inglés. Incluye -más o menos a partes iguales- relatos y artículos. Los relatos me han parecido todos muy interesantes; los artículos, sin embargo, me han parecido un poco tediosos (puede que sea simplemente mi falta de costumbre).
Es un primer número de tanteo, con textos que sí han pasado la purga del tiempo, pero no la mayoría. No lo veo recomendable en pleno 2017, salvo por el bajo precio que tiene la revista y lo de apoyar económicamente proyectos pequeños sin ánimo de lucro como este. Veremos los próximos números si son más interesantes.