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Rojamuerte
Lazor solo quiere morir.
Despreciado por todos, arrastra un cuerpo cubierto de veneno, cicatrices y pecados. Lo llaman monstruo. Mestizo. Abominación. Y quizá tengan razón. Porque tras dejar un reguero de sangre a través de reinos en ruinas y tierras quemadas, solo le queda una obsesión: silenciar de una vez los recuerdos que lo devoran por dentro.
Pero cuando dos mujeres le salvan la vida contra su voluntad, se ve arrastrado de nuevo a un mundo cruel donde la violencia, el odio y la fe caminan de la mano. Su viaje lo llevará a través de bosques malditos, aldeas que apestan a miedo y ciudades donde la Inquisición mantiene vivas sus hogueras. Junto a Mircea, una Caminante de lengua afilada y secretos más afilados aún, y Éomar, paladín y héroe renegado, Lazor tendrá que medirse con guerreros fanáticos, nigromantes y los fantasmas de las guerras que él mismo ayudó a desangrar.
Y sobre todos ellos, la sombra de Rojamuerte.
Olvida los héroes perfectos y las armaduras relucientes. Esto es fantasía sucia, explícita y visceral al más puro estilo Joe Abercrombie.
Despreciado por todos, arrastra un cuerpo cubierto de veneno, cicatrices y pecados. Lo llaman monstruo. Mestizo. Abominación. Y quizá tengan razón. Porque tras dejar un reguero de sangre a través de reinos en ruinas y tierras quemadas, solo le queda una obsesión: silenciar de una vez los recuerdos que lo devoran por dentro.
Pero cuando dos mujeres le salvan la vida contra su voluntad, se ve arrastrado de nuevo a un mundo cruel donde la violencia, el odio y la fe caminan de la mano. Su viaje lo llevará a través de bosques malditos, aldeas que apestan a miedo y ciudades donde la Inquisición mantiene vivas sus hogueras. Junto a Mircea, una Caminante de lengua afilada y secretos más afilados aún, y Éomar, paladín y héroe renegado, Lazor tendrá que medirse con guerreros fanáticos, nigromantes y los fantasmas de las guerras que él mismo ayudó a desangrar.
Y sobre todos ellos, la sombra de Rojamuerte.
Olvida los héroes perfectos y las armaduras relucientes. Esto es fantasía sucia, explícita y visceral al más puro estilo Joe Abercrombie.
647 pages, Kindle Edition
Published June 18, 2026
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Community Reviews
Displaying 1 - 19 of 19 reviews
August 22, 2026
Esta reseña es muy complicada de hacer para mí.
Después de leer las dos primeras novelas de la autora, me cruzo con Rojamuerte. No voy a mentir, no me ha gustado.
Las dos novelas anteriores de la autora, cómo puede verse en mis reseñas, me parecieron fantásticas. El Fénix como debut fue un gran logro y la Ruina, como ya comenté en mi valoración, mira a la cara de cualquier referente internacional pasado o presente. Rojamuerte es un paso atrás. Desconozco si ha fallado la planificación, si ha faltado reescritura en capítulos, revisión o más autocrítica, pero tengo muy claro que la autora está muy por encima del nivel de esta obra.
Todos los autores tienen baches y libros peores, todos, por eso espero con ganas el siguiente trabajo de Claudia porque tengo muy claro que con tiempo, paciencia y escupiendo las palabras como ella sabe, volverá a su nivel y nos traerá nuevas grandes obras.
Rojamuerte en concreto intenta funcionar en primera persona del presente pero siento que le resta la voz e intensidad propia de la autora.
Lazor, nuestro protagonista, no acaba de cuajar. En una primera parte de lectura le vemos preso de sus deseos carnales para acabar arrojándose a un romance que no me ha terminado de convencer.
Se suceden los capítulos dónde la trama apenas avanza y el motor lo arrastra un romance quizás un poco forzado sobre dos personas que tan pronto se aman, como discuten acalorados cuál adolescentes en plena ebullición hormonal.
Escribir vísceras, sangre o palabras malsonantes de vez en cuándo no convierte una obra en grimdark. Tampoco veo ninguna traza de Berserk, Bloodborne o cualquier universo oscuro con el que se vendió el libro. Solo veo el viaje de un vampiro y sus intereses amorosos por un bosque dónde son asaltados de vez en cuándo. No hay atmósfera oscura porque la rompen los personajes con sus amoríos, que pasado un interés inicial, se van degradando por su sencillez, demasiada para un público maduro.
Después de leer las dos primeras novelas de la autora, me cruzo con Rojamuerte. No voy a mentir, no me ha gustado.
Las dos novelas anteriores de la autora, cómo puede verse en mis reseñas, me parecieron fantásticas. El Fénix como debut fue un gran logro y la Ruina, como ya comenté en mi valoración, mira a la cara de cualquier referente internacional pasado o presente. Rojamuerte es un paso atrás. Desconozco si ha fallado la planificación, si ha faltado reescritura en capítulos, revisión o más autocrítica, pero tengo muy claro que la autora está muy por encima del nivel de esta obra.
Todos los autores tienen baches y libros peores, todos, por eso espero con ganas el siguiente trabajo de Claudia porque tengo muy claro que con tiempo, paciencia y escupiendo las palabras como ella sabe, volverá a su nivel y nos traerá nuevas grandes obras.
Rojamuerte en concreto intenta funcionar en primera persona del presente pero siento que le resta la voz e intensidad propia de la autora.
Lazor, nuestro protagonista, no acaba de cuajar. En una primera parte de lectura le vemos preso de sus deseos carnales para acabar arrojándose a un romance que no me ha terminado de convencer.
Se suceden los capítulos dónde la trama apenas avanza y el motor lo arrastra un romance quizás un poco forzado sobre dos personas que tan pronto se aman, como discuten acalorados cuál adolescentes en plena ebullición hormonal.
Escribir vísceras, sangre o palabras malsonantes de vez en cuándo no convierte una obra en grimdark. Tampoco veo ninguna traza de Berserk, Bloodborne o cualquier universo oscuro con el que se vendió el libro. Solo veo el viaje de un vampiro y sus intereses amorosos por un bosque dónde son asaltados de vez en cuándo. No hay atmósfera oscura porque la rompen los personajes con sus amoríos, que pasado un interés inicial, se van degradando por su sencillez, demasiada para un público maduro.
June 26, 2026
"Las buenas personas llenan las zanjas que los malvados no dejan de cavar"
Siempre siento un vértigo especial cuando toca leer un libro de un autor/a nacional. En este caso el vértigo fue mayor, porque Claudia es una persona con la que he hablado (y fangirleado) bastante. Entonces claro, imagínate decirle a esa persona que su libro no te gustó. Por suerte, de nuevo, no va a hacer falta. Porque cada vez me queda más claro que en este país tenemos autores y autoras MUY buenos de fantasía y no lo decimos lo suficiente.
"Rojamuerte" nos cuenta la historia de Lazor, un drazir torturado por su antigua vida que aparece medio muerto en una taberna, donde dos mujeres se empeñan en salvarle la vida y no solo conocer un poquito más su historia, sino implicarse en ella. Paréntesis: Si os preguntáis qué coño es un drazir, en mi cabeza eran como una versión hot de los argonianos de "The Elder Scrolls", espero que os sirva mi aportación. Desde ese momento comienza su viaje hacia la venganza, la redención y la búsqueda de algo a lo que aferrarse en la vida que le queda tras su oscuro pasado.
Ya desde la primera página me di cuenta de una cosa: me gustaba como escribía Claudia. Es ese tipo de narración que no duda en ser descarnada y explícita cuando la situación lo requiere, pero también es capaz de buscar el lado lírico en los mundos más grises. Lazor, el protagonista, es un señor intenso. Es de esos protagonistas que a veces puede cargar, pero por regla general tienen ese ALGO que engancha. También tengo alguna pega que sacarle (de la que hablaremos más tarde), pero en términos generales seguirle a través de la narración fue una muy buena experiencia. Empieza la novela sin ningún tipo de gana de vivir, lleno de apatía y desesperanza, y la buena suerte hace que termine rodeado de personas que le van haciendo ver la vida de otra forma. Estuve hablando con Claudia acerca del género de la novela, ya que ese punto esperanzador y optimista hacía que yo no lo viese tanto como un grimdark, sino más bien como una novela de fantasía oscura. Sin embargo fui capaz de entender su visión, el hecho de que quería salirse un poquito de esa ambientación pesimista y darle un punto de luz, sin dejar de lado del todo el toque turbio y explícito.
Pero quitando el hecho de ponerse un poco pejigueros con el subgénero de la novela, la cuestión es que como novela de fantasía me gustó mucho. Es cierto que la trama principal se queda un poco corta si lo que buscáis en una novela es mucha complejidad en ese sentido, pero sin me conocéis desde hace un tiempo os habréis dado cuenta de una cosa: me gustan mucho las novelas de personajes, en las que el desarrollo de los mismos se lleva el peso. Y es precisamente lo que es esta novela.
"Rojamuerte" es un viaje, pero no solo en el sentido literal (que también), sino que narra el viaje de Lazor en su camino hacia la sanación. Una de las cosas a las que podría sacarle pegas es que creo que a veces Lazor peca un poco de ingenuo para el pasado tan jodido que tiene. Siento que siente muy intensamente a pesar de los palos que le ha dado la vida, y que ciertas relaciones con algunos personajes escalan demasiado rápido para mi gusto. Sin embargo, puedo llegar a entender que precisamente por ese pasado se quiera agarrar a un clavo ardiendo, más cuando son precisamente esos personajes los que le están dando un sentido a su existencia.
Y hablando de personajes "secundarios"... Creo que muchos de ellos directamente se comen con patatas a Lazor. Mircea y Éomar (SOBRE TODO ÉOMAR) son aquí los verdaderos reyes del mambo. No sé si aquí Claudia quería apelar a cómo tu entorno y las personas que te rodean pueden ser tu condena o tu salvación, pero es precisamente lo que yo más he pensado a lo largo de la novela. Lazor es capaz de hacer cosas terribles arrastrado por la sed de venganza y las malas compañías, pero saca su lado más tierno cuando se deja ayudar por la gente decente. Esto es precisamente lo que más me gustó de la novela, y por ello fui capaz de dejar pasar ciertas cosas que no me convencían tanto. Cosas como lo que ya comenté de la trama, o que eché en falta un poquito más de profundidad en los villanos, que se quedan muy lejos de los acompañantes del protagonista.
¿En definitiva? "Rojamuerte" ha sido una lectura que disfruté muchísimo, una novela de fantasía oscura/grimdark nacional a la que merece mucho la pena darle una oportunidad si os gustan las historias de personajes. Es brutal, es sangrienta y es cruda, pero deja espacio también para la ternura, la esperanza y algún que otro rayito de luz en un mundo cruel y oscuro. Y lo tengo que decir, algunas cosas me las veía venir... Pero otras me pillaron un poquito en bragas. Y yo siempre valoro positivamente que un libro me sorprenda.
Así que muy bien Claudia, lo estás haciendo genial.
Siempre siento un vértigo especial cuando toca leer un libro de un autor/a nacional. En este caso el vértigo fue mayor, porque Claudia es una persona con la que he hablado (y fangirleado) bastante. Entonces claro, imagínate decirle a esa persona que su libro no te gustó. Por suerte, de nuevo, no va a hacer falta. Porque cada vez me queda más claro que en este país tenemos autores y autoras MUY buenos de fantasía y no lo decimos lo suficiente.
"Rojamuerte" nos cuenta la historia de Lazor, un drazir torturado por su antigua vida que aparece medio muerto en una taberna, donde dos mujeres se empeñan en salvarle la vida y no solo conocer un poquito más su historia, sino implicarse en ella. Paréntesis: Si os preguntáis qué coño es un drazir, en mi cabeza eran como una versión hot de los argonianos de "The Elder Scrolls", espero que os sirva mi aportación. Desde ese momento comienza su viaje hacia la venganza, la redención y la búsqueda de algo a lo que aferrarse en la vida que le queda tras su oscuro pasado.
Ya desde la primera página me di cuenta de una cosa: me gustaba como escribía Claudia. Es ese tipo de narración que no duda en ser descarnada y explícita cuando la situación lo requiere, pero también es capaz de buscar el lado lírico en los mundos más grises. Lazor, el protagonista, es un señor intenso. Es de esos protagonistas que a veces puede cargar, pero por regla general tienen ese ALGO que engancha. También tengo alguna pega que sacarle (de la que hablaremos más tarde), pero en términos generales seguirle a través de la narración fue una muy buena experiencia. Empieza la novela sin ningún tipo de gana de vivir, lleno de apatía y desesperanza, y la buena suerte hace que termine rodeado de personas que le van haciendo ver la vida de otra forma. Estuve hablando con Claudia acerca del género de la novela, ya que ese punto esperanzador y optimista hacía que yo no lo viese tanto como un grimdark, sino más bien como una novela de fantasía oscura. Sin embargo fui capaz de entender su visión, el hecho de que quería salirse un poquito de esa ambientación pesimista y darle un punto de luz, sin dejar de lado del todo el toque turbio y explícito.
Pero quitando el hecho de ponerse un poco pejigueros con el subgénero de la novela, la cuestión es que como novela de fantasía me gustó mucho. Es cierto que la trama principal se queda un poco corta si lo que buscáis en una novela es mucha complejidad en ese sentido, pero sin me conocéis desde hace un tiempo os habréis dado cuenta de una cosa: me gustan mucho las novelas de personajes, en las que el desarrollo de los mismos se lleva el peso. Y es precisamente lo que es esta novela.
"Rojamuerte" es un viaje, pero no solo en el sentido literal (que también), sino que narra el viaje de Lazor en su camino hacia la sanación. Una de las cosas a las que podría sacarle pegas es que creo que a veces Lazor peca un poco de ingenuo para el pasado tan jodido que tiene. Siento que siente muy intensamente a pesar de los palos que le ha dado la vida, y que ciertas relaciones con algunos personajes escalan demasiado rápido para mi gusto. Sin embargo, puedo llegar a entender que precisamente por ese pasado se quiera agarrar a un clavo ardiendo, más cuando son precisamente esos personajes los que le están dando un sentido a su existencia.
Y hablando de personajes "secundarios"... Creo que muchos de ellos directamente se comen con patatas a Lazor. Mircea y Éomar (SOBRE TODO ÉOMAR) son aquí los verdaderos reyes del mambo. No sé si aquí Claudia quería apelar a cómo tu entorno y las personas que te rodean pueden ser tu condena o tu salvación, pero es precisamente lo que yo más he pensado a lo largo de la novela. Lazor es capaz de hacer cosas terribles arrastrado por la sed de venganza y las malas compañías, pero saca su lado más tierno cuando se deja ayudar por la gente decente. Esto es precisamente lo que más me gustó de la novela, y por ello fui capaz de dejar pasar ciertas cosas que no me convencían tanto. Cosas como lo que ya comenté de la trama, o que eché en falta un poquito más de profundidad en los villanos, que se quedan muy lejos de los acompañantes del protagonista.
¿En definitiva? "Rojamuerte" ha sido una lectura que disfruté muchísimo, una novela de fantasía oscura/grimdark nacional a la que merece mucho la pena darle una oportunidad si os gustan las historias de personajes. Es brutal, es sangrienta y es cruda, pero deja espacio también para la ternura, la esperanza y algún que otro rayito de luz en un mundo cruel y oscuro. Y lo tengo que decir, algunas cosas me las veía venir... Pero otras me pillaron un poquito en bragas. Y yo siempre valoro positivamente que un libro me sorprenda.
Así que muy bien Claudia, lo estás haciendo genial.
August 28, 2026
Esta vez volvemos con una reseña más rápido de lo esperado. Y es que, dejando a un lado si mi opinión sobre RojaMuerte ha terminado siendo más positiva o negativa, lo cierto es que la escritura de Claudia Laforet ha conseguido algo que no esperaba: mantenerme leyendo con bastante más frecuencia de la que imaginaba y hacer que terminara esta historia en mucho menos tiempo del que tenía previsto.
Sin duda, es un punto a su favor que analizaré más adelante, pero quería destacarlo desde el principio porque, sinceramente, ha sido algo que me ha sorprendido, especialmente teniendo en cuenta que no estamos ante un libro que me haya encandilado de una manera tajante.
Vamos a analizarlo paso por paso e intentaré, como es habitual, ser lo más claro y sincero posible. Dejando siempre claro, como me gusta recordar, que esto no deja de ser mi opinión personal, la de un lector aficionado al que todavía le queda muchísimo por descubrir y, sobre todo, muchísimo por leer.
Así que, dicho esto, vamos a ello.
Empezamos.
⭐╱𝟑,𝟓.
«𝙇𝙖𝙨 𝙗𝙪𝙚𝙣𝙖𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙨 𝙡𝙡𝙚𝙣𝙖𝙣 𝙡𝙖𝙨 𝙯𝙖𝙣𝙟𝙖𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙢𝙖𝙡𝙫𝙖𝙙𝙤𝙨 𝙣𝙤 𝙙𝙚𝙟𝙖𝙣 𝙙𝙚 𝙘𝙖𝙫𝙖𝙧».
Durante la lectura de RojaMuerte he ido cambiando de opinión bastantes veces, algo que, sin duda, ha contribuido muchísimo a esa confusión real de no saber qué nota o qué cantidad de estrellas terminaría poniéndole a esta historia. RojaMuerte se me presentaba, según lo que yo entendía, como una novela perteneciente al subgénero grimdark que me prometía sufrimiento, sangre, moralidad gris y violencia, y en ese sentido creo que cumple con creces.
Sin embargo, añade un elemento que, para mí, puede gustarte más o menos y cuya importancia dentro de la historia puede generar un mayor o menor rechazo. Claramente, estoy hablando del romance, un tema bastante interesante del que hablaré más adelante con mayor profundidad, porque, para mi sorpresa, considero que tiene una importancia mucho mayor de la que esperaba cuando comencé la lectura.
Como suele ser habitual, voy a empezar analizando aquellas cosas que más me han gustado. Y aquí, sin duda, se lleva el primer puesto algo que ya he mencionado anteriormente: la forma de escribir de Claudia.
Es una escritura ágil, directa, sin florituras innecesarias y con ese toque de humor que, sin duda, destacar aquí los excelentes diálogos, hace que todo resulte mucho más llevadero. Al final, consigue que tu mente se centre únicamente en lo que realmente importa: leer y disfrutar de la historia.
Al no tener que detenerte constantemente para intentar comprender lo que estás leyendo de una manera tediosa, avanzas a una velocidad bastante elevada y eso provoca que las páginas vayan cayendo una detrás de otra casi sin darte cuenta.
Por supuesto, por mucho que esto sea maravilloso, no lo sería tanto si no estuviera acompañado de una trama lo suficientemente interesante como para mantener al lector expectante y con ganas de descubrir qué va a suceder a medida que avanza. La unión del mundo construido, junto con lo interesante que pueden llegar a resultar tanto el lore como los propios personajes, influye muchísimo en este aspecto y creo que aquí la autora ha conseguido un acierto bastante importante. Hay suficientes elementos como para querer seguir descubriendo este universo y, sobre todo, para tener esa sensación de que todavía queda mucho por conocer.
«𝙐𝙣𝙖 𝙫𝙚𝙯 𝙡𝙤 𝙩𝙞𝙚𝙣𝙚𝙨, 𝙥𝙞𝙚𝙣𝙨𝙖𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙚𝙧𝙖́ 𝙚𝙩𝙚𝙧𝙣𝙤. 𝙐𝙣𝙖 𝙫𝙚𝙯 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙤 𝙥𝙞𝙚𝙧𝙙𝙚𝙨, 𝙩𝙚 𝙥𝙧𝙚𝙜𝙪𝙣𝙩𝙖𝙨 𝙘𝙤́𝙢𝙤 𝙫𝙞𝙫𝙞𝙨𝙩𝙚 𝙨𝙞𝙣 𝙚𝙡𝙡𝙤».
Siendo más específico en este apartado, la trama descarga gran parte de su peso sobre el personaje principal de esta historia. Lazor es un protagonista con sus luces y sus sombras que, sin duda, representa bastante bien la esencia del grimdark. Ni que decir tiene que esto supone una apuesta arriesgada, porque puedes empatizar con él o no, puede caerte bien o puede resultarte difícil hacerlo, pero creo que precisamente ahí reside parte de la gracia de este tipo de historias. No estamos ante personajes que tengan que encajar necesariamente en el molde del héroe perfecto, y eso es algo que, personalmente, me encanta y que creo que todos los amantes del género pueden llegar a disfrutar.
Y por mucha fantasía que componga este mundo, la sensación de realismo es algo que termina envolviéndote. Existe esa constante sensación de tensión, de no saber exactamente qué puede ocurrir a continuación y de tener presente que una decisión puede traer consecuencias que no necesariamente van a ser buenas para los personajes. Y eso, para mí, es una de las grandes virtudes del grimdark: conseguir que, pese a encontrarnos en un mundo fantástico, las situaciones y las decisiones de sus personajes tengan una crudeza que se sienta cercana y creíble.
Pero, como ocurre con prácticamente todo en la literatura, dependiendo del lector que se adentre en esta historia habrá elementos que le gusten más o menos. Y esto es, evidentemente, algo completamente subjetivo. Opiniones hay tantas como personas y, sinceramente, creo que eso es precisamente lo bonito de todo esto. Como esta es mi opinión, quiero dejar claro desde el principio que, pese a que todo lo mencionado anteriormente que me ha gustado bastante, también ha habido determinados aspectos que no esperaba encontrarme y que han terminado teniendo un peso considerable dentro de la historia.
Y uno de ellos, sin duda, ha sido el romance.
Como he mencionado antes, la trama tiene ese gran pilar que es el grimdark, pero sería absurdo negar que el romance comparte espacio con él hasta convertirse también en uno de los elementos fundamentales de la historia. No solo nos encontramos con el sufrimiento de los personajes, la violencia, la crudeza o esa moralidad gris tan característica del género, sino que el amor romántico tiene una presencia bastante importante y adquiere un peso que, personalmente, no esperaba encontrar y que no termina de convencerme del todo.
De hecho, diría que, bajo mi punto de vista, RojaMuerte funciona como una unión entre grimdark y romance en fantasía. Por un lado, tenemos todo aquello que caracteriza al grimdark: un mundo cruel y despiadado, violencia, sangre, sufrimiento, personajes moralmente grises, decisiones difíciles, consecuencias reales y una ausencia bastante clara de esa visión idealizada del bien y del mal. Por otro, encontramos algunos de los elementos propios de la romantasy: una historia de amor con bastante peso dentro de la trama, relaciones sentimentales que influyen directamente en los personajes y en sus decisiones, una fuerte carga emocional y una fantasía que sirve también como escenario para desarrollar esos vínculos románticos.
Y precisamente esa mezcla es algo que creo que puede funcionar muy bien para determinados lectores. Si buscas una historia que combine fantasía oscura y violencia con una parte romántica importante, probablemente aquí encuentres una combinación bastante interesante. El problema es que, en mi caso, yo entré en RojaMuerte esperando encontrar mucho más de lo primero y menos de lo segundo. Por eso, aunque no considero que el romance esté mal planteado necesariamente, sí creo que su peso dentro de la historia ha terminado influyendo en mi percepción general de la novela.
Podría ser mucho más específico en este punto y explicar exactamente qué elementos del romance me han convencido menos, pero entraría directamente en terreno de spoilers y, sinceramente, no quiero hacerlo. Creo que es mucho mejor que cada lector descubra por sí mismo cómo evoluciona esta parte de la historia y decida si esa mezcla funciona para él o no.
Otra cosa que tampoco me ha terminado de convencer del todo es la rapidez con la que avanza la historia. Todo sucede bastante rápido y, aunque esto enlaza directamente con una de las grandes virtudes que mencionaba al principio, esa escritura ágil que hace que avances constantemente, en determinados momentos creo que juega también en su contra. Me hubiese gustado que algunos acontecimientos tuvieran un desarrollo más pausado, que determinadas situaciones pudieran respirar un poco más y que ciertos elementos se cocinasen a fuego lento antes de llegar a sus consecuencias.
Creo que, de haber tenido un ritmo algo más pausado en determinados momentos, algunos acontecimientos habrían podido tener un mayor impacto y habría disfrutado más de su desarrollo. Porque una cosa es que una novela consiga que pases las páginas rápidamente y otra muy distinta es que todo tenga que suceder a esa misma velocidad. Y, en RojaMuerte, en ocasiones he tenido precisamente esa sensación: la historia me llevaba de un punto a otro con mucha facilidad, pero yo necesitaba unos minutos más para asimilar lo que acababa de suceder.
Un ejemplo claro de esto es el final. Sucede muy rápido, acabándose todo de una manera que me da menos peso del que realmente creo que debería tener, quedándote con una sensación extraña, vacía. Te preguntas realmente si todo el camino ha valido la pena recorrerlo para dicho final.
En definitiva, RojaMuerte ha sido una lectura que me ha dejado sensaciones bastante encontradas. Por un lado, tenemos una escritura ágil, directa y muy fácil de seguir, un mundo interesante y un protagonista que encaja perfectamente con la esencia del grimdark. Por otro, el peso del romance y la rapidez con la que se desarrollan y resuelven determinados acontecimientos, especialmente durante el tramo final, han hecho que mi experiencia no haya sido tan redonda como esperaba.
Aun así, creo que es una novela con elementos muy interesantes y, sobre todo, con una mezcla de géneros que puede funcionar especialmente bien para aquellos lectores que disfruten tanto del grimdark como del romance. En mi caso, aunque he disfrutado buena parte del viaje, me quedo con la sensación de que RojaMuerte podría haberme gustado todavía más con un desarrollo algo más pausado y un mayor equilibrio entre sus diferentes elementos, quitando peso en la trama al tema romántico.
Sin duda, es un punto a su favor que analizaré más adelante, pero quería destacarlo desde el principio porque, sinceramente, ha sido algo que me ha sorprendido, especialmente teniendo en cuenta que no estamos ante un libro que me haya encandilado de una manera tajante.
Vamos a analizarlo paso por paso e intentaré, como es habitual, ser lo más claro y sincero posible. Dejando siempre claro, como me gusta recordar, que esto no deja de ser mi opinión personal, la de un lector aficionado al que todavía le queda muchísimo por descubrir y, sobre todo, muchísimo por leer.
Así que, dicho esto, vamos a ello.
Empezamos.
⭐╱𝟑,𝟓.
«𝙇𝙖𝙨 𝙗𝙪𝙚𝙣𝙖𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙨 𝙡𝙡𝙚𝙣𝙖𝙣 𝙡𝙖𝙨 𝙯𝙖𝙣𝙟𝙖𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙢𝙖𝙡𝙫𝙖𝙙𝙤𝙨 𝙣𝙤 𝙙𝙚𝙟𝙖𝙣 𝙙𝙚 𝙘𝙖𝙫𝙖𝙧».
Durante la lectura de RojaMuerte he ido cambiando de opinión bastantes veces, algo que, sin duda, ha contribuido muchísimo a esa confusión real de no saber qué nota o qué cantidad de estrellas terminaría poniéndole a esta historia. RojaMuerte se me presentaba, según lo que yo entendía, como una novela perteneciente al subgénero grimdark que me prometía sufrimiento, sangre, moralidad gris y violencia, y en ese sentido creo que cumple con creces.
Sin embargo, añade un elemento que, para mí, puede gustarte más o menos y cuya importancia dentro de la historia puede generar un mayor o menor rechazo. Claramente, estoy hablando del romance, un tema bastante interesante del que hablaré más adelante con mayor profundidad, porque, para mi sorpresa, considero que tiene una importancia mucho mayor de la que esperaba cuando comencé la lectura.
Como suele ser habitual, voy a empezar analizando aquellas cosas que más me han gustado. Y aquí, sin duda, se lleva el primer puesto algo que ya he mencionado anteriormente: la forma de escribir de Claudia.
Es una escritura ágil, directa, sin florituras innecesarias y con ese toque de humor que, sin duda, destacar aquí los excelentes diálogos, hace que todo resulte mucho más llevadero. Al final, consigue que tu mente se centre únicamente en lo que realmente importa: leer y disfrutar de la historia.
Al no tener que detenerte constantemente para intentar comprender lo que estás leyendo de una manera tediosa, avanzas a una velocidad bastante elevada y eso provoca que las páginas vayan cayendo una detrás de otra casi sin darte cuenta.
Por supuesto, por mucho que esto sea maravilloso, no lo sería tanto si no estuviera acompañado de una trama lo suficientemente interesante como para mantener al lector expectante y con ganas de descubrir qué va a suceder a medida que avanza. La unión del mundo construido, junto con lo interesante que pueden llegar a resultar tanto el lore como los propios personajes, influye muchísimo en este aspecto y creo que aquí la autora ha conseguido un acierto bastante importante. Hay suficientes elementos como para querer seguir descubriendo este universo y, sobre todo, para tener esa sensación de que todavía queda mucho por conocer.
«𝙐𝙣𝙖 𝙫𝙚𝙯 𝙡𝙤 𝙩𝙞𝙚𝙣𝙚𝙨, 𝙥𝙞𝙚𝙣𝙨𝙖𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙚𝙧𝙖́ 𝙚𝙩𝙚𝙧𝙣𝙤. 𝙐𝙣𝙖 𝙫𝙚𝙯 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙤 𝙥𝙞𝙚𝙧𝙙𝙚𝙨, 𝙩𝙚 𝙥𝙧𝙚𝙜𝙪𝙣𝙩𝙖𝙨 𝙘𝙤́𝙢𝙤 𝙫𝙞𝙫𝙞𝙨𝙩𝙚 𝙨𝙞𝙣 𝙚𝙡𝙡𝙤».
Siendo más específico en este apartado, la trama descarga gran parte de su peso sobre el personaje principal de esta historia. Lazor es un protagonista con sus luces y sus sombras que, sin duda, representa bastante bien la esencia del grimdark. Ni que decir tiene que esto supone una apuesta arriesgada, porque puedes empatizar con él o no, puede caerte bien o puede resultarte difícil hacerlo, pero creo que precisamente ahí reside parte de la gracia de este tipo de historias. No estamos ante personajes que tengan que encajar necesariamente en el molde del héroe perfecto, y eso es algo que, personalmente, me encanta y que creo que todos los amantes del género pueden llegar a disfrutar.
Y por mucha fantasía que componga este mundo, la sensación de realismo es algo que termina envolviéndote. Existe esa constante sensación de tensión, de no saber exactamente qué puede ocurrir a continuación y de tener presente que una decisión puede traer consecuencias que no necesariamente van a ser buenas para los personajes. Y eso, para mí, es una de las grandes virtudes del grimdark: conseguir que, pese a encontrarnos en un mundo fantástico, las situaciones y las decisiones de sus personajes tengan una crudeza que se sienta cercana y creíble.
Pero, como ocurre con prácticamente todo en la literatura, dependiendo del lector que se adentre en esta historia habrá elementos que le gusten más o menos. Y esto es, evidentemente, algo completamente subjetivo. Opiniones hay tantas como personas y, sinceramente, creo que eso es precisamente lo bonito de todo esto. Como esta es mi opinión, quiero dejar claro desde el principio que, pese a que todo lo mencionado anteriormente que me ha gustado bastante, también ha habido determinados aspectos que no esperaba encontrarme y que han terminado teniendo un peso considerable dentro de la historia.
Y uno de ellos, sin duda, ha sido el romance.
Como he mencionado antes, la trama tiene ese gran pilar que es el grimdark, pero sería absurdo negar que el romance comparte espacio con él hasta convertirse también en uno de los elementos fundamentales de la historia. No solo nos encontramos con el sufrimiento de los personajes, la violencia, la crudeza o esa moralidad gris tan característica del género, sino que el amor romántico tiene una presencia bastante importante y adquiere un peso que, personalmente, no esperaba encontrar y que no termina de convencerme del todo.
De hecho, diría que, bajo mi punto de vista, RojaMuerte funciona como una unión entre grimdark y romance en fantasía. Por un lado, tenemos todo aquello que caracteriza al grimdark: un mundo cruel y despiadado, violencia, sangre, sufrimiento, personajes moralmente grises, decisiones difíciles, consecuencias reales y una ausencia bastante clara de esa visión idealizada del bien y del mal. Por otro, encontramos algunos de los elementos propios de la romantasy: una historia de amor con bastante peso dentro de la trama, relaciones sentimentales que influyen directamente en los personajes y en sus decisiones, una fuerte carga emocional y una fantasía que sirve también como escenario para desarrollar esos vínculos románticos.
Y precisamente esa mezcla es algo que creo que puede funcionar muy bien para determinados lectores. Si buscas una historia que combine fantasía oscura y violencia con una parte romántica importante, probablemente aquí encuentres una combinación bastante interesante. El problema es que, en mi caso, yo entré en RojaMuerte esperando encontrar mucho más de lo primero y menos de lo segundo. Por eso, aunque no considero que el romance esté mal planteado necesariamente, sí creo que su peso dentro de la historia ha terminado influyendo en mi percepción general de la novela.
Podría ser mucho más específico en este punto y explicar exactamente qué elementos del romance me han convencido menos, pero entraría directamente en terreno de spoilers y, sinceramente, no quiero hacerlo. Creo que es mucho mejor que cada lector descubra por sí mismo cómo evoluciona esta parte de la historia y decida si esa mezcla funciona para él o no.
Otra cosa que tampoco me ha terminado de convencer del todo es la rapidez con la que avanza la historia. Todo sucede bastante rápido y, aunque esto enlaza directamente con una de las grandes virtudes que mencionaba al principio, esa escritura ágil que hace que avances constantemente, en determinados momentos creo que juega también en su contra. Me hubiese gustado que algunos acontecimientos tuvieran un desarrollo más pausado, que determinadas situaciones pudieran respirar un poco más y que ciertos elementos se cocinasen a fuego lento antes de llegar a sus consecuencias.
Creo que, de haber tenido un ritmo algo más pausado en determinados momentos, algunos acontecimientos habrían podido tener un mayor impacto y habría disfrutado más de su desarrollo. Porque una cosa es que una novela consiga que pases las páginas rápidamente y otra muy distinta es que todo tenga que suceder a esa misma velocidad. Y, en RojaMuerte, en ocasiones he tenido precisamente esa sensación: la historia me llevaba de un punto a otro con mucha facilidad, pero yo necesitaba unos minutos más para asimilar lo que acababa de suceder.
Un ejemplo claro de esto es el final. Sucede muy rápido, acabándose todo de una manera que me da menos peso del que realmente creo que debería tener, quedándote con una sensación extraña, vacía. Te preguntas realmente si todo el camino ha valido la pena recorrerlo para dicho final.
En definitiva, RojaMuerte ha sido una lectura que me ha dejado sensaciones bastante encontradas. Por un lado, tenemos una escritura ágil, directa y muy fácil de seguir, un mundo interesante y un protagonista que encaja perfectamente con la esencia del grimdark. Por otro, el peso del romance y la rapidez con la que se desarrollan y resuelven determinados acontecimientos, especialmente durante el tramo final, han hecho que mi experiencia no haya sido tan redonda como esperaba.
Aun así, creo que es una novela con elementos muy interesantes y, sobre todo, con una mezcla de géneros que puede funcionar especialmente bien para aquellos lectores que disfruten tanto del grimdark como del romance. En mi caso, aunque he disfrutado buena parte del viaje, me quedo con la sensación de que RojaMuerte podría haberme gustado todavía más con un desarrollo algo más pausado y un mayor equilibrio entre sus diferentes elementos, quitando peso en la trama al tema romántico.
July 29, 2026
He estado muy dentro de esta historia.
Y aunque a veces le habría dado un par de guantazos al prota, he sufrido con él.
Tiene unas cuantas decisiones escritoriles muy valientes y que juegan a su favor por la habilidad de la autora. Tiene una pasión desbordante. Tiene personajes de los que se quedan contigo. Mi favorito. Mircea, y como me es difícil elegir... Mi top 3: Mircea, Eomar, Fel'nis. Tiene bordadas unas frases que son la canción de fondo muy bien escogidas. Frases que llevo cantando mentalmente desde que he levantado y que me dicen que aunque empiece otro libro las seguiré teniendo ahí un tiempo más. Y eso dice mucho del libro. Tiene un WB que da para mucho y espero un spinoff de La Garza.
Tenéis que leerlo y adoptar un dragón, elegidlo por como lucha, no por lo bonitas que tenga las escamas. 🤗
Y aunque a veces le habría dado un par de guantazos al prota, he sufrido con él.
Tiene unas cuantas decisiones escritoriles muy valientes y que juegan a su favor por la habilidad de la autora. Tiene una pasión desbordante. Tiene personajes de los que se quedan contigo. Mi favorito. Mircea, y como me es difícil elegir... Mi top 3: Mircea, Eomar, Fel'nis. Tiene bordadas unas frases que son la canción de fondo muy bien escogidas. Frases que llevo cantando mentalmente desde que he levantado y que me dicen que aunque empiece otro libro las seguiré teniendo ahí un tiempo más. Y eso dice mucho del libro. Tiene un WB que da para mucho y espero un spinoff de La Garza.
Tenéis que leerlo y adoptar un dragón, elegidlo por como lucha, no por lo bonitas que tenga las escamas. 🤗
July 1, 2026
No estic avesat a fer ressenyes més enllà de posar estrelletes i avall.
És el primer llibre que llegeixo de l'autora. I perquè tinc una pila de pendents enorme, que si no demà mateix compraria els altres dos i els devoraria (ja cauran).
La veritat és que m'ha agradat molt i m'ha atrapat. Un llibre que tracta el viatge personal dels personatges i que fa que et posis a la seva pell per entendre com se senten.
M'he quedat amb ganes de saber més sobre les aventures anteriors d'en Lazor i en G'Lar (guiño guiño codazo codazo).
És el primer llibre que llegeixo de l'autora. I perquè tinc una pila de pendents enorme, que si no demà mateix compraria els altres dos i els devoraria (ja cauran).
La veritat és que m'ha agradat molt i m'ha atrapat. Un llibre que tracta el viatge personal dels personatges i que fa que et posis a la seva pell per entendre com se senten.
M'he quedat amb ganes de saber més sobre les aventures anteriors d'en Lazor i en G'Lar (guiño guiño codazo codazo).
August 5, 2026
«El principal problema cuando llevas tanto tiempo cabalgando la cresta de una ola sangrienta, es que te confías»
Lazor es un drazir que aparece en una taberna y que quiere acabar con todo. Especialmente, consigo mismo. Destrozado como llega, es cuidado por dos desconocidas e inicia su recuperación. Como digo, pertenece a una raza llamada los drazir, que en mi cabeza son como unos vampi-dragones y claro, me pareció de lo más interesante huir un poco de la típica imagen draconiana a la que estamos acostumbradas.
La historia de Lazor es el inicio de un viaje para ejecutar una venganza, pero a la que se suma una intento de redención y curación personal. Es un personaje atormentado, que ademas sufre pérdidas de memoria e intenta, no solo encajar varias piezas, si no sanar ese negro corazón. Los personajes secundarios que lo acompañan como Mircea, Rona o Éomar son la válvula de escape para nuestro draco. Cómo se relaciona con ellos nos abre las puertas a su pasad.
Y tú te preguntarás, ¿hay romance en esta historia? Pues sí, lo hay. Desde luego que el grimdark no está reñido con una trama romántica, pues los que conocemos el género sabemos que existe. No quizá en el tono que imagina una persona acostumbrada a leer romance, pero si de otra manera. Gran parte del desarrollo de Lazor se basa en las relaciones que establece con otros personajes y se nota que para la autora es algo importante. Vamos a decirlo claro: Lazor es intenso de narices. Lo mismo está enfrascado en todo ese apego, que se pone a repartir hostias.
Y aquí es donde Claudia nos muestra sus distintas facetas: la parte intensa y sentimental, y la que disfruta de batallas crueles.
Ahora sigue escribiendo turbiedades, te estás abriendo camino y demostrando que las mujeres tenemos un lugar en el grimdark y que no pensamos marcharnos.
Lazor es un drazir que aparece en una taberna y que quiere acabar con todo. Especialmente, consigo mismo. Destrozado como llega, es cuidado por dos desconocidas e inicia su recuperación. Como digo, pertenece a una raza llamada los drazir, que en mi cabeza son como unos vampi-dragones y claro, me pareció de lo más interesante huir un poco de la típica imagen draconiana a la que estamos acostumbradas.
La historia de Lazor es el inicio de un viaje para ejecutar una venganza, pero a la que se suma una intento de redención y curación personal. Es un personaje atormentado, que ademas sufre pérdidas de memoria e intenta, no solo encajar varias piezas, si no sanar ese negro corazón. Los personajes secundarios que lo acompañan como Mircea, Rona o Éomar son la válvula de escape para nuestro draco. Cómo se relaciona con ellos nos abre las puertas a su pasad.
Y tú te preguntarás, ¿hay romance en esta historia? Pues sí, lo hay. Desde luego que el grimdark no está reñido con una trama romántica, pues los que conocemos el género sabemos que existe. No quizá en el tono que imagina una persona acostumbrada a leer romance, pero si de otra manera. Gran parte del desarrollo de Lazor se basa en las relaciones que establece con otros personajes y se nota que para la autora es algo importante. Vamos a decirlo claro: Lazor es intenso de narices. Lo mismo está enfrascado en todo ese apego, que se pone a repartir hostias.
Y aquí es donde Claudia nos muestra sus distintas facetas: la parte intensa y sentimental, y la que disfruta de batallas crueles.
Ahora sigue escribiendo turbiedades, te estás abriendo camino y demostrando que las mujeres tenemos un lugar en el grimdark y que no pensamos marcharnos.
August 4, 2026
Este libro ha sido como el vídeo del conejito adorable siendo soltado en el campo. Se te escapa un "ohh" enternecido hasta que aparece un pájaro y se lo lleva volando. Pero en realidad, te lo tendrías que haber esperado desde el principio ¿A quién se le ocurre soltar un conejo a campo abierto?
Ahora en serio, esto que ha hecho Claudia es muy especial. Tiene altibajos, tiene cosas que me hubiesen gustado más de otra manera (sobretodo el final), pero también tiene algo muy único que me ha hecho quedarme con Lazor en el corazoncito. La manera que tiene de describir y de desarrollar los vínculos hacía que se sintieran muy reales, incluso siendo vínculos que se forjan muy rápidamente. Podía sentir el amor de los personajes y entenderlo a la perfección.
Son caricias al alma seguidas de patadas en la boca del estómago, alternadas entre sí periódicamente. Toda una experiencia.
Ahora en serio, esto que ha hecho Claudia es muy especial. Tiene altibajos, tiene cosas que me hubiesen gustado más de otra manera (sobretodo el final), pero también tiene algo muy único que me ha hecho quedarme con Lazor en el corazoncito. La manera que tiene de describir y de desarrollar los vínculos hacía que se sintieran muy reales, incluso siendo vínculos que se forjan muy rápidamente. Podía sentir el amor de los personajes y entenderlo a la perfección.
Son caricias al alma seguidas de patadas en la boca del estómago, alternadas entre sí periódicamente. Toda una experiencia.
July 1, 2026
Un grimdark de los buenos, de los que no todo es sangre y lucha, sino también ternura, soledad y rabia…y sobre todo amor, porque el amor no se va.
Con momentos que paran el corazón, otros que me lo rompen y diálogos que me acarician el alma y hasta parece que me susurran al oído.
La inteligencia emocional que demuestra esta autora en la evolución de los personajes me parece magistral.
Totalmente recomendable, una referencia para el grimdark
Con momentos que paran el corazón, otros que me lo rompen y diálogos que me acarician el alma y hasta parece que me susurran al oído.
La inteligencia emocional que demuestra esta autora en la evolución de los personajes me parece magistral.
Totalmente recomendable, una referencia para el grimdark
August 4, 2026
Claudia trae un Grimdark muy personal e introspectivo. La manera en la que escribe las relaciones interpersonales e intrapersonales es increíble. Consiguiendo en pocas páginas que sientas como sienten sus personajes. La primera persona favorece mucho esto.
En primer lugar quiero hablar de que Lazor era un cuentacuentos. Un bardo básicamente. Me ha gustado porque Lazor es el primer bardo que conozco que tiene carisma negativo. Como él mismo dice se mueve por la vida a cabezazos. Es un detalle que me ha hecho gracia desde el principio.
Me gusta mucho la manera en la que representa el amor. El mundo en general tiene un enfoque altamente poliamoroso. Una persona puede amar a varias personas a la vez y por eso su amor no tiene que estar limitado. Puede tener amor suficiente para todos. Esto da lugar a comportamientos tóxicos pero también comportamientos bonitos. Lazor por ejemplo no deja de amar a su mujer en ningún momento, a pesar del amor que puede estar sintiendo por Mircea o Eomar, pero a su vez puede ser celoso y posesivo.
Me gusta mucho como representa a los seres ultraterrenos. Nimaendra y el Dios Muerto me han gustado muchísimo. He sentido su presencia con mucha fuerza y me han hecho estremecerme. Temerles y respetarles.
Ahora voy a hablar de las cosas que a mí me hubiera gustado que fueran de otra forma. Esto es una cosa que digo siempre. Cuando creas una historia tomas decisiones, decisiones de cómo quieres diseñar tu historia y siempre y cuando estén bien escritas no es algo malo. Habrá gente a la que le gusten más y gente a la que le gusten menos.
En primer lugar, la muerte de Mircea. Mircea tenía que morir, eso está claro, pero no sentí ninguna lástima. Es verdad que sentía un fuerte rechazo hacia ella, pero desde que empecé a sospechar de Mircea y de que era hija de G'lar, pensé que Lazor iba a tener que pasar por matarla él mismo. Se culpa de su suicidio? Sí, pero me hubiera gustado que ella misma se empezase a corromper y Lazor estuviera obligado a pasar el trago de matarla para salvarla de sí misma o de Los Oscuros. Quiero hacer aquí mención especial a la muerte de U'hrk, que me destrozó y me dejó muy mal cuerpo. Me parece la mejor muerte del libro.
El velo rojo y Rojamuerte. Cuando cae el velo rojo vemos claramente que está pasando y creo que deberíamos seguir a Lazor, ya que es nuestro narrador. Deberíamos ver ansia, sangre, muerte. Sin ser conscientes que pasa a nuestro alrededor y despertar con él descubriendo todo lo que hemos hecho. Cuando ataca a Mircea me parece mejor desarrollado que cuando pelea contra Eomar en la parte final del libro. Ahí vemos claramente lo que está haciendo Lazor. Claudia es muy buena en trasmitir emociones y sensaciones, por eso he echado de menos sentir que "Rojamuerte me controla".
En último lugar, el final. Es verdad que han sufrido mucho. Es verdad que se tiene que unir a la Grulla. Es verdad que cuando Lazor muera se va a convertir en el dragón que acabe con el mundo. Pero a pesar de todo eso, ambos son felices. La familia de Eomar le apoya, Lazor consigue despedirse de Rosanna y ellos pueden estar juntos y felices todo el tiempo que puedan. Está mal esto? No, en absoluto. Una esperanza y la felicidad al final del abismo es algo que a mucha gente se que le gusta y que se a ciencia cierta que a mucha gente le ha encantado este final. Pero a mí me hubiera gustado un final más agridulce.
Habiendo desgranado todo de lo que quiero hablar quiero decir que es un libro cojonudo. Solo el hecho de que me haya hecho sobreanalizar tantas cosas, que me haya hecho profundizar tanto en como me siento en tantos momentos, es una prueba de todo lo que vale Claudia como escritora y sin dudas tengo muchísimas ganas de seguir leyéndola.
En primer lugar quiero hablar de que Lazor era un cuentacuentos. Un bardo básicamente. Me ha gustado porque Lazor es el primer bardo que conozco que tiene carisma negativo. Como él mismo dice se mueve por la vida a cabezazos. Es un detalle que me ha hecho gracia desde el principio.
Me gusta mucho la manera en la que representa el amor. El mundo en general tiene un enfoque altamente poliamoroso. Una persona puede amar a varias personas a la vez y por eso su amor no tiene que estar limitado. Puede tener amor suficiente para todos. Esto da lugar a comportamientos tóxicos pero también comportamientos bonitos. Lazor por ejemplo no deja de amar a su mujer en ningún momento, a pesar del amor que puede estar sintiendo por Mircea o Eomar, pero a su vez puede ser celoso y posesivo.
Me gusta mucho como representa a los seres ultraterrenos. Nimaendra y el Dios Muerto me han gustado muchísimo. He sentido su presencia con mucha fuerza y me han hecho estremecerme. Temerles y respetarles.
Ahora voy a hablar de las cosas que a mí me hubiera gustado que fueran de otra forma. Esto es una cosa que digo siempre. Cuando creas una historia tomas decisiones, decisiones de cómo quieres diseñar tu historia y siempre y cuando estén bien escritas no es algo malo. Habrá gente a la que le gusten más y gente a la que le gusten menos.
En primer lugar, la muerte de Mircea. Mircea tenía que morir, eso está claro, pero no sentí ninguna lástima. Es verdad que sentía un fuerte rechazo hacia ella, pero desde que empecé a sospechar de Mircea y de que era hija de G'lar, pensé que Lazor iba a tener que pasar por matarla él mismo. Se culpa de su suicidio? Sí, pero me hubiera gustado que ella misma se empezase a corromper y Lazor estuviera obligado a pasar el trago de matarla para salvarla de sí misma o de Los Oscuros. Quiero hacer aquí mención especial a la muerte de U'hrk, que me destrozó y me dejó muy mal cuerpo. Me parece la mejor muerte del libro.
El velo rojo y Rojamuerte. Cuando cae el velo rojo vemos claramente que está pasando y creo que deberíamos seguir a Lazor, ya que es nuestro narrador. Deberíamos ver ansia, sangre, muerte. Sin ser conscientes que pasa a nuestro alrededor y despertar con él descubriendo todo lo que hemos hecho. Cuando ataca a Mircea me parece mejor desarrollado que cuando pelea contra Eomar en la parte final del libro. Ahí vemos claramente lo que está haciendo Lazor. Claudia es muy buena en trasmitir emociones y sensaciones, por eso he echado de menos sentir que "Rojamuerte me controla".
En último lugar, el final. Es verdad que han sufrido mucho. Es verdad que se tiene que unir a la Grulla. Es verdad que cuando Lazor muera se va a convertir en el dragón que acabe con el mundo. Pero a pesar de todo eso, ambos son felices. La familia de Eomar le apoya, Lazor consigue despedirse de Rosanna y ellos pueden estar juntos y felices todo el tiempo que puedan. Está mal esto? No, en absoluto. Una esperanza y la felicidad al final del abismo es algo que a mucha gente se que le gusta y que se a ciencia cierta que a mucha gente le ha encantado este final. Pero a mí me hubiera gustado un final más agridulce.
Habiendo desgranado todo de lo que quiero hablar quiero decir que es un libro cojonudo. Solo el hecho de que me haya hecho sobreanalizar tantas cosas, que me haya hecho profundizar tanto en como me siento en tantos momentos, es una prueba de todo lo que vale Claudia como escritora y sin dudas tengo muchísimas ganas de seguir leyéndola.
This entire review has been hidden because of spoilers.
August 15, 2026
Rojamuerte, de Claudia Laforet, es una novela de fantasía oscura que se aleja bastante de la épica más tradicional a la que estamos acostumbrados. Aquí no encontramos héroes perfectos ni personajes completamente buenos o malos, sino un mundo mucho más crudo y gris.
La historia está protagonizada por Lazor, una especie de híbrido entre humano y dragón, un personaje atormentado y completamente roto por su pasado, por las pérdidas que ha sufrido y por los actos que ha cometido. Cuando se encuentra en uno de sus momentos más desesperados, el destino lo lleva hasta una posada donde conocerá a Mircea y Rona, quienes se apiadarán de él y conseguirán hacerle ver que todavía tiene motivos para seguir adelante.
A partir de ahí comienza el clásico viaje del héroe, aunque pasado por el filtro de una fantasía mucho más oscura. Lazor tendrá que enfrentarse a diferentes peligros para vengar la muerte de su familia. Y lo hará siendo un protagonista muy alejado del héroe tradicional: él mismo se considera un cobarde, miente cuando le conviene y no tiene demasiados reparos en aprovecharse de los demás cuando le conviene. Es, en definitiva, un personaje completamente gris que, poco a poco, tendrá que decidir en qué clase quiere convertirse.
Es una novela dura y bastante cruda, en la que las pérdidas tienen un peso importante y donde incluso algunos de los personajes principales pueden encontrar un destino bastante poco amable. También está plagada de un lenguaje bastante malsonante. No lo considero realmente un defecto, porque creo que encaja con el tono de la historia y está claramente hecho a propósito, aunque sí puede resultar llamativo para quien espere una fantasía más convencional.
Los capítulos son bastante más largos al principio para describir el mundo y a los personajes con sus motivaciones, pero progresivamente se van haciendo más cortos a medida que avanza la historia, lo que consigue darle mucho más dinamismo a la parte final. Además, el desenlace está bastante bien trabajado y me ha gustado especialmente que haya algunos capítulos posteriores al final propiamente dicho, que permiten conocer cómo queda el mundo después de los acontecimientos de la novela.
Sí es cierto que hay un aspecto que hizo que estuviera a punto de darle cuatro estrellas que son las múltiples tramas amorosas que se suceden en la novela, sobretodo al final. En mi opinión pierde un poco su esencia, esa crudeza y esa chispa que tenía al principio.
En definitiva, es una novela muy recomendable para quienes disfruten de la fantasía medieval oscura, de los personajes moralmente grises y de los mundos de fantasía originales.
La historia está protagonizada por Lazor, una especie de híbrido entre humano y dragón, un personaje atormentado y completamente roto por su pasado, por las pérdidas que ha sufrido y por los actos que ha cometido. Cuando se encuentra en uno de sus momentos más desesperados, el destino lo lleva hasta una posada donde conocerá a Mircea y Rona, quienes se apiadarán de él y conseguirán hacerle ver que todavía tiene motivos para seguir adelante.
A partir de ahí comienza el clásico viaje del héroe, aunque pasado por el filtro de una fantasía mucho más oscura. Lazor tendrá que enfrentarse a diferentes peligros para vengar la muerte de su familia. Y lo hará siendo un protagonista muy alejado del héroe tradicional: él mismo se considera un cobarde, miente cuando le conviene y no tiene demasiados reparos en aprovecharse de los demás cuando le conviene. Es, en definitiva, un personaje completamente gris que, poco a poco, tendrá que decidir en qué clase quiere convertirse.
Es una novela dura y bastante cruda, en la que las pérdidas tienen un peso importante y donde incluso algunos de los personajes principales pueden encontrar un destino bastante poco amable. También está plagada de un lenguaje bastante malsonante. No lo considero realmente un defecto, porque creo que encaja con el tono de la historia y está claramente hecho a propósito, aunque sí puede resultar llamativo para quien espere una fantasía más convencional.
Los capítulos son bastante más largos al principio para describir el mundo y a los personajes con sus motivaciones, pero progresivamente se van haciendo más cortos a medida que avanza la historia, lo que consigue darle mucho más dinamismo a la parte final. Además, el desenlace está bastante bien trabajado y me ha gustado especialmente que haya algunos capítulos posteriores al final propiamente dicho, que permiten conocer cómo queda el mundo después de los acontecimientos de la novela.
Sí es cierto que hay un aspecto que hizo que estuviera a punto de darle cuatro estrellas que son las múltiples tramas amorosas que se suceden en la novela, sobretodo al final. En mi opinión pierde un poco su esencia, esa crudeza y esa chispa que tenía al principio.
En definitiva, es una novela muy recomendable para quienes disfruten de la fantasía medieval oscura, de los personajes moralmente grises y de los mundos de fantasía originales.
July 5, 2026
Maravilloso de principio a fin. Un grimdark con un protagonista muy complejo y con unos sentimientos más humanos que la mayoría de personajes de este tipo de historias. Sufres y lloras con él y la empatía que surge entre él y el lector dan alas para beberte la novela.
El universo es interesantísimo y espero que Claudia continúe expandiendolo
El universo es interesantísimo y espero que Claudia continúe expandiendolo
August 13, 2026
La reseña completa en https://inthenevernever.blogspot.com/...
«La esperanza mata más rápido que el acero».
¿Hasta dónde nos puede llevar la culpa? ¿Cómo se puede seguir viviendo cuando sabes que tu existencia ha causado más sufrimiento del que nadie puede imaginar? ¿Qué puedes hacer cuando solo quieres morir, pero dos personas te salvan en contra de tu voluntad? ¿Qué estarías dispuesto a hacer para vengarte de quienes transformaron tu vida en una pesadilla de la que quieres escapar? ¿Qué pasaría si el mayor monstruo estuviera escondido debajo de tu propia piel? Hoy quiero hablarles de Rojamuerte, de Claudia Laforet, una novela grimdark llena de barro, sangre, violencia y remordimientos que duelen más que cualquier herida que haya sufrido su torturado protagonista.
«La esperanza mata más rápido que el acero».
¿Hasta dónde nos puede llevar la culpa? ¿Cómo se puede seguir viviendo cuando sabes que tu existencia ha causado más sufrimiento del que nadie puede imaginar? ¿Qué puedes hacer cuando solo quieres morir, pero dos personas te salvan en contra de tu voluntad? ¿Qué estarías dispuesto a hacer para vengarte de quienes transformaron tu vida en una pesadilla de la que quieres escapar? ¿Qué pasaría si el mayor monstruo estuviera escondido debajo de tu propia piel? Hoy quiero hablarles de Rojamuerte, de Claudia Laforet, una novela grimdark llena de barro, sangre, violencia y remordimientos que duelen más que cualquier herida que haya sufrido su torturado protagonista.
August 7, 2026
Rojamuerte, de Claudia Laforet, es una de esas novelas que agradezco especialmente encontrar dentro de la fantasía escrita en español. No tanto porque pretenda reinventar el género, sino porque demuestra que todavía hay autoras capaces de tomar sus códigos más oscuros y hacerlos propios. La novela se mueve entre la fantasía oscura, la violencia y una cierta crudeza muy física, pero no renuncia a la sensibilidad ni a una idea de esperanza que evita que todo termine convertido en otro ejercicio de pesimismo.
Lo que más me ha convencido es la prosa de Laforet. Tiene fuerza, ritmo y una capacidad bastante notable para pasar de lo descarnado a lo lírico sin que parezcan dos novelas distintas. Hay escenas que tienen auténtico peso sensorial, especialmente cuando entra en juego la violencia, pero también sabe detenerse y dar espacio a una narración más íntima. Esa combinación no siempre resulta sencilla y aquí funciona con bastante naturalidad. Además, se agradece que la autora tenga una voz reconocible y no parezca estar intentando escribir como la última moda anglosajona.
Como novela, Rojamuerte tiene algunos desequilibrios y determinados aspectos de la trama podrían estar más desarrollados, pero me parecen defectos secundarios frente a lo que consigue en conjunto. También me gusta que no sea una fantasía completamente entregada al cinismo. Hay oscuridad, sangre y bastante mala leche, pero también ternura y una voluntad clara de hablar de redención y de la posibilidad de reconstruirse después de haberlo perdido casi todo. Esa mezcla le da personalidad.
Y, por encima de todo, me alegra encontrar fantasía en español que no pide disculpas por ser fantasía. Laforet tiene todavía camino por recorrer, como cualquier autora que está construyendo su voz, pero Rojamuerte demuestra que hay talento y, sobre todo, una identidad detrás. En un mercado donde seguimos mirando demasiado hacia fuera cuando hablamos de género, novelas así merecen que les prestemos atención. 8/10.
Lo que más me ha convencido es la prosa de Laforet. Tiene fuerza, ritmo y una capacidad bastante notable para pasar de lo descarnado a lo lírico sin que parezcan dos novelas distintas. Hay escenas que tienen auténtico peso sensorial, especialmente cuando entra en juego la violencia, pero también sabe detenerse y dar espacio a una narración más íntima. Esa combinación no siempre resulta sencilla y aquí funciona con bastante naturalidad. Además, se agradece que la autora tenga una voz reconocible y no parezca estar intentando escribir como la última moda anglosajona.
Como novela, Rojamuerte tiene algunos desequilibrios y determinados aspectos de la trama podrían estar más desarrollados, pero me parecen defectos secundarios frente a lo que consigue en conjunto. También me gusta que no sea una fantasía completamente entregada al cinismo. Hay oscuridad, sangre y bastante mala leche, pero también ternura y una voluntad clara de hablar de redención y de la posibilidad de reconstruirse después de haberlo perdido casi todo. Esa mezcla le da personalidad.
Y, por encima de todo, me alegra encontrar fantasía en español que no pide disculpas por ser fantasía. Laforet tiene todavía camino por recorrer, como cualquier autora que está construyendo su voz, pero Rojamuerte demuestra que hay talento y, sobre todo, una identidad detrás. En un mercado donde seguimos mirando demasiado hacia fuera cuando hablamos de género, novelas así merecen que les prestemos atención. 8/10.
June 26, 2026
Rojamuerte llevaba tiempo en mi radar. La portada de Raúl Allén mola bastante, que ya quisieran el noventa por ciento de las editoriales grandes, y el aval de Carlos di Urarte prometía mugre de verdad.
El libro va de un tipo que quiere morirse. Sin armaduras brillantes. Sin heroísmo de escaparate. Lazor es un mestizo al que todo el mundo llama monstruo, y razones no le faltan. Lo encontramos en una taberna queriéndose morir, y de ahí lo sacan a rastras dos mujeres sin pedirle permiso. A partir de ahí empieza el viaje por bosques malditos, aldeas donde la Inquisición quema lo que no entiende y ciudades corruptas hasta los cimientos. Con Mircea y Éomar, Lazor cruza un mundo que no le debe nada para silenciar los recuerdos que lo devoran.
Claudia sabe escribir, lo digo sin condescendencia. Su prosa tiene ritmo, y cuando quiere ponerse sucia se pone sucia de verdad. Las escenas de combate huelen a sangre y tierra mojada pero para mi gusto se disuelve bastante cuando mete escenas de romance.
El problema del libro para mí está en el personaje principal. Empieza como alguien que arrastra demasiado para seguir en pie y acaba siendo básicamente el tío que le gusta a todo el mundo en la fiesta. Hay un triángulo amoroso queer que pesa más de lo que debería en una novela que se vende como grimdark adulto. Y eso desinfla. Bastante.
El tramo central tiene muchos altibajos, con batallas, sangre, y mucho romance ñoño, pero las últimas cien páginas tienen fuelle.
Otra cosa que me ha molestado es la poca calidad de la encuadernación. No se si será en todas las ediciones o me ha tocado a mi el libro tonto, pero el laminado de la cubierta se despega después de unos días. Con una edición así de bonita, y con un precio tan alto, que ni los grandes venden, eso duele y desmerece el conjunto de la valoración.
Vale la pena, sí, pero con matices.
Puntuación ⭐️⭐️⭐️3,5
El libro va de un tipo que quiere morirse. Sin armaduras brillantes. Sin heroísmo de escaparate. Lazor es un mestizo al que todo el mundo llama monstruo, y razones no le faltan. Lo encontramos en una taberna queriéndose morir, y de ahí lo sacan a rastras dos mujeres sin pedirle permiso. A partir de ahí empieza el viaje por bosques malditos, aldeas donde la Inquisición quema lo que no entiende y ciudades corruptas hasta los cimientos. Con Mircea y Éomar, Lazor cruza un mundo que no le debe nada para silenciar los recuerdos que lo devoran.
Claudia sabe escribir, lo digo sin condescendencia. Su prosa tiene ritmo, y cuando quiere ponerse sucia se pone sucia de verdad. Las escenas de combate huelen a sangre y tierra mojada pero para mi gusto se disuelve bastante cuando mete escenas de romance.
El problema del libro para mí está en el personaje principal. Empieza como alguien que arrastra demasiado para seguir en pie y acaba siendo básicamente el tío que le gusta a todo el mundo en la fiesta. Hay un triángulo amoroso queer que pesa más de lo que debería en una novela que se vende como grimdark adulto. Y eso desinfla. Bastante.
El tramo central tiene muchos altibajos, con batallas, sangre, y mucho romance ñoño, pero las últimas cien páginas tienen fuelle.
Otra cosa que me ha molestado es la poca calidad de la encuadernación. No se si será en todas las ediciones o me ha tocado a mi el libro tonto, pero el laminado de la cubierta se despega después de unos días. Con una edición así de bonita, y con un precio tan alto, que ni los grandes venden, eso duele y desmerece el conjunto de la valoración.
Vale la pena, sí, pero con matices.
Puntuación ⭐️⭐️⭐️3,5
August 23, 2026
No sé cómo expresar lo mucho que me ha enamorado sin soltar un spoiler… Eomar, Mircea y, por supuesto, Lazor, aunque a este último me hayan entrado ganas de pegarle una santa colleja en más de una ocasión.
La novela destila conflictos que se me antojan actuales de una forma magistral, siendo capaz de crear identidades diversas con actitudes muy diferentes y llegar, al final, en sus confrontaciones, a una lógica de entendimiento profunda, incluso en las situaciones que más los separan.
Ya amaba a los dragones: ahora los amo más; incluso si su piel no es perfecta; incluso si sus escamas no nacen. Esos dragones muestran mucho más… una vida escrita no solo en sus ojos, también en su piel. Enamoraros de ellos, de su historia, de su lucha y de su amor (aunque algunos renieguen de él, eso si, en voz baja ;P) Porque sí, tiene su pequeña dosis de amor, y es que es parte de la vida; obviarlo hubiera sido un error, y la tiene con todo lo que acarrea: también hay celos, y también poca autoestima: muy bien llevado.
Sin embargo, todo esto no le resta crudeza, ni rabia, ni lucha, ni reacciones sin sentido a lo que sienten los personajes.
Una prosa cuidada que te ancla entre sus páginas y no te deja abandonar sus párrafos.
GRIMDARK escrito por una mujer al que, desde ya, le pongo un sobresaliente.
Un WB de 10.
PD I: lo vais a llenar de marcadores.
PD Ii: ¡Venga, a leer!
5 pedazo de ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
July 19, 2026
Ya me habían hablado de lo bien que escribe Claudia. Obviamente la culpa fue de Aylin, porque si hay alguna recomendación grimdarkera normalmente es culpa de la rubia 💅
En este libro Claudia nos cuenta la historia de Lazor, un drazir (una especie de dragón-vampiro humanoide pero que yo imaginaba como un draconido de D&D) totalmente destruido por el dolor y el peso del duelo.
La novela empieza con Lazor llegando prácticamente sin vida y sin ganas de vivir a una taberna, donde es salvado contra su voluntad por Rona y Mircea (dos humanas con los ovarios bien puestos la verdad).
El dolor que siente y su pasado oscuro han empujado a Lazor a la desesperanza más absoluta. Pero que Rona y Mircea aparezcan en su vida le aporta algo de luz, la suficiente como para dejar de regodearse en su miseria, buscar un nuevo sentido a su vida y convertirse en alguien mejor. O más bien, volver a ser el Lazor que existía antes de convertirse en Rojamuerte.
Con ellas inicia un camino, un camino hacia la venganza, contra un nigromante bastante sádico, pero también hacia la redención, la suya propia.
Y en este camino plagado de seres oscuros, dioses chungos, pero también de momentos tiernos e incluso mamarrachos, se irán uniendo nuevos integrantes al grupo. Como Éomar, que ha pasado a ser mi personaje favorito de esta historia.
Mientras el grupo avanza en el camino Claudia va soltando perlitas de lore y worldbuilding que me han encantado. Las religiones, antiguas guerras, como se estructuran los drazir…
Me ha flipado la pluma de Claudia.
Su capacidad para mezclar el cinismo, oscuridad y crueldad con frases lapidarias escritas con un lirismo que te dejan mirando a la pared un buen rato. Pero es que encima le añade ese punto de mamarracheo que me ha sacado más de una risa.
Una de las cosas que más me ha gustado es cómo trata el duelo. Sin romanticismo, tal y como es, duro y con ese peso que se hace insoportable en muchas ocasiones.
Si tuviera que ponerle una pega quizás sería que ha habido momentos en los que Lazor se me ha hecho un poco pesado y agorero. O que alguna que otra relación evoluciona con demasiada velocidad como para que empatizase con ella.
Por lo demás, mis dieses Claudia por darnos esta historia. Una prueba más de que hay que publicar más fantasía (encima grimdarkera) escrita por mujeres y nacionales 🔥
PD: no te perdonaré la vergüenza que pasé llorando con el final del libro en el avión de vuelta del Celsius 😂😂
En este libro Claudia nos cuenta la historia de Lazor, un drazir (una especie de dragón-vampiro humanoide pero que yo imaginaba como un draconido de D&D) totalmente destruido por el dolor y el peso del duelo.
La novela empieza con Lazor llegando prácticamente sin vida y sin ganas de vivir a una taberna, donde es salvado contra su voluntad por Rona y Mircea (dos humanas con los ovarios bien puestos la verdad).
El dolor que siente y su pasado oscuro han empujado a Lazor a la desesperanza más absoluta. Pero que Rona y Mircea aparezcan en su vida le aporta algo de luz, la suficiente como para dejar de regodearse en su miseria, buscar un nuevo sentido a su vida y convertirse en alguien mejor. O más bien, volver a ser el Lazor que existía antes de convertirse en Rojamuerte.
Con ellas inicia un camino, un camino hacia la venganza, contra un nigromante bastante sádico, pero también hacia la redención, la suya propia.
Y en este camino plagado de seres oscuros, dioses chungos, pero también de momentos tiernos e incluso mamarrachos, se irán uniendo nuevos integrantes al grupo. Como Éomar, que ha pasado a ser mi personaje favorito de esta historia.
Mientras el grupo avanza en el camino Claudia va soltando perlitas de lore y worldbuilding que me han encantado. Las religiones, antiguas guerras, como se estructuran los drazir…
Me ha flipado la pluma de Claudia.
Su capacidad para mezclar el cinismo, oscuridad y crueldad con frases lapidarias escritas con un lirismo que te dejan mirando a la pared un buen rato. Pero es que encima le añade ese punto de mamarracheo que me ha sacado más de una risa.
Una de las cosas que más me ha gustado es cómo trata el duelo. Sin romanticismo, tal y como es, duro y con ese peso que se hace insoportable en muchas ocasiones.
Si tuviera que ponerle una pega quizás sería que ha habido momentos en los que Lazor se me ha hecho un poco pesado y agorero. O que alguna que otra relación evoluciona con demasiada velocidad como para que empatizase con ella.
Por lo demás, mis dieses Claudia por darnos esta historia. Una prueba más de que hay que publicar más fantasía (encima grimdarkera) escrita por mujeres y nacionales 🔥
PD: no te perdonaré la vergüenza que pasé llorando con el final del libro en el avión de vuelta del Celsius 😂😂
August 22, 2026
Rojamuerte es original, divertido, apasionante y desgarrador. He disfrutado mucho su lectura y lo recomiendo 100%. A ver dónde me encuentro yo ahora un drazir.
July 18, 2026
Mientras llega la tercera parte de El ocaso de la magia, la autora nos ameniza la espera con este spin-off ambientado en lo que se conoce como El viejo continente
Protagonizado por Lazor, un drazir (o mestizo, como despectivamente lo llaman los humanos) cargado de culpa y remodimiento por un pasado del que apenas tiene recuerdos pero que lo atormentan hasta el punto de querer dejar de vivir, y cuya vida es salvada en contra de su voluntad
Rojamuerte es una historia cargada de sangre, violencia, personajes grises y crudeza. Grimdark en estado puro, aderezado con generosas dosis de monsterfuck (¿se dice así?)
Los que hayáis leído los dos volúmenes de El ocaso de la magia habréis comprobado como la pluma de la autora va madurando a cada paso, y este Rojamuerte es la confirmación de su evolución y constante mejoría. Si Claudia Laforet está llamada a ser una de las grandes voces de la literatura fantástica adulta de la escena nacional, es por méritos propios
Protagonizado por Lazor, un drazir (o mestizo, como despectivamente lo llaman los humanos) cargado de culpa y remodimiento por un pasado del que apenas tiene recuerdos pero que lo atormentan hasta el punto de querer dejar de vivir, y cuya vida es salvada en contra de su voluntad
Rojamuerte es una historia cargada de sangre, violencia, personajes grises y crudeza. Grimdark en estado puro, aderezado con generosas dosis de monsterfuck (¿se dice así?)
Los que hayáis leído los dos volúmenes de El ocaso de la magia habréis comprobado como la pluma de la autora va madurando a cada paso, y este Rojamuerte es la confirmación de su evolución y constante mejoría. Si Claudia Laforet está llamada a ser una de las grandes voces de la literatura fantástica adulta de la escena nacional, es por méritos propios
August 21, 2026
En varias partes me he perdido entre los diálogos y las escenas de acción, se vuelve un tanto confuso unas cuantas veces.
Me esperaba un grimdark y efectivamente, es grimdark. Lo que no me esperaba era el poderoso romance que tiene esta novela, un tanto empalagoso a veces, pero digno de un grimdark.
Me esperaba un grimdark y efectivamente, es grimdark. Lo que no me esperaba era el poderoso romance que tiene esta novela, un tanto empalagoso a veces, pero digno de un grimdark.
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