Hace mucho tiempo, el mundo era Uno. Todo estaba en armonía. Todas las criaturas reverenciaban a la gran madre, Gaia. Y entonces el tapiz del mundo quedó desgarrado. El espíritu fue arrancado de la materia por las garras del Wyrm y las telas de la Tejedora. De un mundo nacieron dos: la Tierra y la Umbra.
Un recuerdo que ha de llegar
Los Garou viven todavía entre ambos mundos. Tienen un pie en cada uno de ellos, pero su hogar no está en ninguno. Pueden caminar en la Sombra, hablar a los espíritus y encontrar sabiduría... pero también espera la Muerte; el Wyrm se ha infiltrado en la Sombra. No puede haber descanso, ni refugio seguro. Incluso en la Umbra, el Apocalipsis es inminente.