En una boda, Rosa Makrisí conoce a Vasili Dalaras, un empresario con dinero, famoso por su cadena de hoteles. Ambos pasan una tórrida noche de pasión que olvidan al día siguiente. ¿O no?
Vasili Dalaras tiene sus oficinas en Santorini y quiere ubicarlas en Creta, y justo allí ha visto una casa que le encanta y desea comprarla. Lo malo es que los dueños no parecen aceptar su oferta, ni están interesados en venderla. Hasta que un día le abren las puertas y le permiten visitarla.
Cuál será su sorpresa cuando se encuentra cara a cara con la mujer que robó su corazón hace cuatro años. Sabe que conocer a Rosa de un día, o verla a través de la pantalla de televisión, ya que ella tiene un programa, no significa que lo sepa todo de ella.
Pero lo que sí averigua, cuando ambos se pierden durante una tormenta en el mar, es que esa mujer lo vuelve loco, y no precisamente de amor.
Rosa no lo entiende. Ella es pura ternura.
Las lectoras han dicho...
«La historia te hace sonreír y el romance es muy bonito».
Y termino con la familia de Adara, ella siendo una mujer que va a lo que va y su familia que es una maravilla encuentra el amor!!! No importa el dinero que cada uno tenga si hay amor sincero es lo más importante, porque aunque el dinero de felicidad nunca da libertad. Una historia muy chula aunque empieza con un traspiés acaba con otro pero el definitivo!!! Me encanto y estoy esperando que salga el cuarto!!! 👏🏼👏🏼👏🏼
Una comedia romántica divertida con escenas bonitas y pasionales. Me gustó conocer la historia de Rosa y de Vasili. Tengo ganas de leer el cuarto de la serie. Gracias a selecta por la colaboración.
Qué ganas tenía de leer la historia de Vasili y Rosa. La verdad es que son dos personajes que llaman la atención y que parecen muy diferentes pero que se complementan a la perfección. Rosa y Vasili coincidieron años atrás en la boda de Adara y Fabio. Tras una noche tórrida no habían vuelto a verse. Hasta ahora. Vasili invita a Rosa a trasladarse entre islas en su yate, un día de tormenta...y Rosa cuando se pone nerviosa es capaz de cualquier cosa. Una novela muy divertida, como las demás de esta autora y con alguna que otra situación delirante. Ideal para pasar un rato estupendo. Como punto negativo es que en las últimas novelas estoy notando varias faltas de ortografía, acentos más que otra cosa que me chocan porque antes no estaban. Mi valoración es 4.5
Me lo he pasado genial leyendo esta novela, es muy divertida y ha superado mis expectativas en cuanto a lo que sucedió durante la tormenta que se mencionaba en las dos novelas anteriores.
Cronológicamente, esta novela se encuentra en torno a la mitad del primer libro y al final del segundo, por lo que es recomendable leer las anteriores si no quieres hacerte ningún spoiler (especialmente del segundo).
En esta ocasión, los protagonistas son Vasili (personaje presentado en la primera novela) y Rosa (a quien llegamos a conocer en profundidad en la segunda), dos personas de mundos distintos a quienes les es imposible olvidar al otro tras una noche de pasión años atrás.
Su reencuentro, propiciado gracias a una casualidad, los llevará a descubrir que los sentimientos que surgieron al conocerse siguen igual de presentes que en aquella noche, lo que se traducirá en una tensión que traspasa las páginas cada vez que se encuentran juntos en cualquier situación.
Es por ello, que el empresario Vasili, a quien conocíamos como alguien serio y ocupado, tendrá sus momentos de locura gracias a la pitonisa, quien es espontánea y divertida desde el primer instante.
Además, lo sucedido durante la tormenta explica las incógnitas que había en las novelas anteriores y añadiendo un toque de locura que sorprende al lector en más de una ocasión, ya sea por la paciencia de Vasili o la impulsividad de Rosa.
Así mismo, cuenta con un romance que se disfruta desde el principio, desde el punto de vista de ambos y con escenas que te animarán a leer un capítulo más y temiendo el momento en el que algo o alguien se interponga en la felicidad de la pareja.
Además, la vida cotidiana de Rosa es muy entretenida, ya sea por su trato con los trabajadores de la cadena de televisión o su relación con sus hijas, encontrando alguna que otra sorpresa digna de empatizar con la protagonista y en otras te saca varias sonrisas.
Por otro lado, el desenlace me ha sorprendido mucho, con una reacción por parte de los protagonistas que no me esperaba y que le da el cierre que necesitaba la novela.
La primera novela de la serie, Llévame al huerto, con la que me divertí bastante, contaba la historia de Marta y Fabio. Y allí es donde se conocen Rosa y Vasili, en medio de una boda en la que ella no está demasiado cómoda y se suelta la melena con ese hombre encantador. Luego, no lo vuelve a ver. Cierto, no se vuelven a ver, aunque ella no puede dejar de pensar en el sujeto, que por cierto es un riquísimo empresario con hoteles por toda Grecia. Y no puede, porque él, desconocedor de que ella es la dueña, envía de cuando en cuando una oferta para comprar su casa.
Desde que Rosa acepta que vaya a visitar la casa, para dejarle claro de una vez por todas que no piensa venderla, se suceden las escenas graciosas, los malos entendidos y las situaciones comprometidas para ambos. Lo que el lector disfruta de lo lindo. Y es que ambos son muy distintos: él es un hombre serio, centrado en sus negocios, controla cada paso que da, y aunque recuerda y muy bien la noche que pasaron juntos en aquella boda de hace años, no quiere volver a casarse. Rosa, por su parte, conocida en la televisión con Ámbar, la pitonisa, es una adivina de éxito, pero solo busca un par de revolcones; es que pensar en algo más con Vasili no es posible, sus mundos son muy distintos. Sin embargo, comienzan a hacer algunas salidas juntos… que acaban de nuevo en la cama.
Sandra Bree tiene sin duda un don para escribir escenas hilarantes que te obligan a estar sonriendo desde el inicio de la novela. Una en concreto, mientras se ven perdidos en el yate de Vasili, en medio de una terrible tormenta, alertando a familia y amigos que piensan que les ha pasado algo grave, me hizo estar riendo un buen rato. No podía parar imaginándole a ambos en el capítulo. Mi marido me preguntó qué leía, intrigado ante las carcajadas; Sandra, contesté, y dijo: ahora lo entiendo. También sabe encoger el corazón cuando se lo propone, desde luego.
Os recomiendo la novela para que eliminéis el estrés sonriendo en cada capítulo, para que podáis conocer a dos personajes estupendos y, de paso, para que os deis una vueltecita por las islas griegas y por Atenas, que nunca viene mal.
Una historia divertida, pasional que te hace sonreír,me encantó reencontrarme con los otros personajes de la serie. Una novela amena con un bonito romance.