Me dijeron que amara con la boca llena de barro y sal es un canto íntimo al amor que pequeño, tenaz, imperfecto.
Hay un borde frágil en el que el amor ofrece más preguntas que respuestas. Desde allí, Virginia P. De León escribe cuentos que respiran como heridas abiertas y poemas que murmuran lo que apenas nos atrevemos a nombrar. Su escritura es una llama que persiste incluso cuando todo alrededor parece apagarse.
Este audiolibro fija la mirada en lo que duele y descubre que, en medio del desaliento, todavía existe un gesto que sostiene, una mano que busca, una voz que llama.
Me dijeron que amara con la boca llena de barro y sal es un canto íntimo al amor que pequeño, tenaz, imperfecto. Un recordatorio de que, incluso tras la pérdida, incluso después del miedo, amar sigue siendo una manera —quizás la única— de habitar este mundo.
Yup. Ya me preocupaba leer este libro por la sospecha de que podía no gustarme nada, pero igual quería salir de la duda.
Me encontré con una colección de cuentos que, para mí, dependen demasiado del efectismo. Las historias empiezan, ocurre algo y terminan sin que haya un verdadero desarrollo o una intención que las sostenga. Hay varias premisas que podrían dar lugar a relatos mucho más interesantes, pero la autora casi siempre elige el camino más seguro, dejando una sensación de vacío que solo cumple una cuota, giros de tramas salidos de la nada y poco desarrollados.
Supongo que también es una cuestión de afinidad, porque no conecté con su manera de escribir. A ratos la prosa se siente plana y en otros momentos exagerada, como si hubiera una necesidad constante de sonar poético y lírico. Hay un exceso de símiles y metáforas que previene desde el título y en muchos casos no tienen nada que ver con lo que está ocurriendo en la narración y terminan distrayendo más que añadiéndole valor literario al libro.
También intercala algunos poemas que me parecieron olvidables. Sé que la poesía es más específica y personal, pero aun así me costó encontrar algo en sus versos que pudiese apreciar, es un libro que lastimosamente no me dejó nada, solo caras mientras lo iba leyendo.
No me decepcioné para nada! Y no es como que esperara que así fuera, pero me daba un poco de miedo adentrarme a historias ubicadas en el Caribe colombiano y no lograr entender el contexto, sin embargo me encantó y me parece un gran y enorme espejo a la cultura latinoamericana.
A pesar de que los cuentos no sean larguísimos o super descriptivos, creo que es una lectura muy inmersiva. Me encantaron todos y cada uno de ellos, especialmente “Volví al lugar donde mi nombre ya no duele”, me lleno el corazón inmensamente.
Siento que es un libro al que se puede regresar muchas veces, lo terminé, y ya me daban ganas de empezarlo desde el inicio nuevamente.
Tanto por las historias como por los poemas que encontramos entre ellas, casi que algunos se siente como una premonición a cuentos que vendrán después, entonces quieres volverlos a leer, para darles una nuevo significado después de haber terminado cada historia.
Las temáticas que abordan me parecen muy importantes, y creo que Virginia es una representante maravillosa para retratar estás historias, a veces crudas, a veces dolorosas, que tienen tanta inspiración y amor.
Una gran victoria para la comunidad lgbtqi+ que tengamos un nuevo lugar donde sentirnos vistxs y acompañados🤍
“Le prendieron fuego a la iglesia creyendo que el pecado se redimía ahí.
Para quemar nuestras casas tendrían que abrasar el mundo entero”
Este es un libro que esta dividido en cinco partes y en cada parte hay una historia independiente con personajes únicos, y cierra cada parte con poemas relacionados a la temática de la historia.
Leyendo las historias te topas con muchas emociones, cada uno de los personajes pasa por retos, decepciones y, algunos, amor y alegrías.
Cada una de las historias me dejo una huella diferente: 1. El ejemplo y la confianza que se tienen los demás en ellos mismos debería tomarse como una motivación para hacerlo con uno mismo, no como un motivo para criticar al otro. 2. Cada persona lleva sus propios traumas y sus propias luchas internas, si no entendés el por qué una persona es como es, preguntate que tanto contexto tenés de su realidad. 3. No tengas miedo de cumplir tus sueños, siempre que te hagan feliz, cumplilos cuando estes listo. 4. Aprovecha la vida, aprovecha cada momento con las personas que amas y date tiempo de conocerte y vivir plenamente, la vida es tan impredecible que a veces puede llegar a estar en manos de personas externas. 5. El karma llega, para bien o para mal.
Los poemas del libro son muy buenos, no estoy acostumbrada a leer poesía y tres de los poemas son los mas lindos que he leído, me gustaron mucho y movieron muchos sentimientos.
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Qué cuentos tan malos, diómío. Genéricos, sin identidad; la jerga caribe, tan impostada. Todo se nota artificial, inverosímil. Sí, bonita la idea de la representación, de visibilizar ciertas cuestiones, pero más allá de la etiqueta, este libro no logra realmente mantenerse. Estéticamente es hermoso. Le doy dos estrellas: primero, por el trabajo de la ilustradora y, segundo, porque hay un par de líneas de los poemas que me parecieron interesantes. De ahí en fuera, es malo. (Y eso que no quiero hablar de las incongruencias en la trama o el exceso de símiles). En fin.
como cordobesa leyendo esta majestuosidad solo puedo decir que realmente me llena de orgullo ver como virginia pudo narrar y mostrar cómo es nuestro maravilloso departamento, no tiene palabras. virginia petro de león eres patrimonio e icono cordobés, jamás dejes de llevar dentro de tus historias y tu pluma a este hermoso conjunto de pueblos que por alguna razón nunca hemos tenido ese foco que tú nos estás dando. ey y de los cuentos la verdad el primero y el último son mis favoritos, y los poemas están POTENTES y más ahora q yo ando pasando mi tusa. mujer te amo.
Que escritura tan bella y atrapante la de Virginia, que me recordó en momentos a Gabo. Me transportó al Caribe Colombiano, a vivir de cerquita el amor que existe donde el que tiene los ojos y el corazón abiertos, sabe encontrarlo.
Qué libro tan hermoso, tan profundo y tan especial. 🤎
Sin duda, Virginia escribe de una manera muy, muy, muy mágica. Me encanta tanto su primer libro como este, pero siento que aquí hay una sinceridad y una vulnerabilidad preciosas. Es una mezcla de muchas cosas: amor, heridas, identidad, territorio, deseo, miedo y libertad.
Me encanta cómo, a través de sus historias, muestra diferentes narrativas y nos permite acercarnos a personajes, lugares y realidades que se sienten tan humanas. Amo especialmente esa forma de mostrar el territorio, de hacer que también sea parte de lo que se cuenta y de lo que sentimos mientras leemos.
Y, por supuesto, amo cómo habla del amor. Del amor aun cuando no todo está bien, cuando llevamos heridas, cuando tenemos miedo y cuando sentimos que necesitamos escondernos para poder querer. Y qué reto tan grande es aprender a no hacerlo, a entender que podemos amar desde nuestra vulnerabilidad y que no tenemos por qué esconder quiénes somos.
Hay algo muy poderoso en recordar que tenemos una libertad que muchas personas antes de nosotros no tuvieron. Y que quizá también amar es atrevernos a vivir esa libertad sin miedo.
Amo este libro. Me dejó pensando, sintiendo y, sobre todo, con ganas de seguir leyendo a Virginia. 🤎
Frase que me deja: “A veces, amar no es encontrar algo perfecto, sino encontrar algo que, aun siendo imperfecto, nos haga querer quedarnos.”
si algo he pensado desde que leí “después del amor, nosotras” el año pasado, es que virgina escribe el dolor con ritmo. me encanta cómo tiene tanta poesía dentro de sí que hasta sus relatos de ficción los termina escribiendo en prosa, haciéndome sentir todo el libro de forma latente y viva.
su escritura me recordó muchísimo a garcía márquez por todas las razones posibles: la sensibilidad, las imágenes, la manera de convertir lo cotidiano en algo inmenso. lo único distinto es que aquí el realismo no se siente mágico, sino brutalmente real. las cosas extraordinarias en esta antología existen porque así de intensa es la vida y el dolor latinoamericano.
el libro es, sin duda, una carta de amor al caribe colombiano. sentí mi hogar en cada una de las historias: en la humedad, en la forma de hablar, en la nostalgia, en las mujeres, en la violencia y en la ternura. las historias de la costa deben ser oídas porque somos una región constantemente borrada, reducida o malinterpretada, y este libro logra devolverle dignidad y belleza a esas voces.
hubo relatos que me hicieron llorar, otros me sorprendieron muchísimo, y varios me dejaron una sensación incómoda de estar leyendo algo demasiado humano. incluso en sus momentos más flojos, la escritura sigue siendo preciosa.
Un libro profundamente hermoso y necesario. Sus relatos y poemas se sienten escritos con corazón, memoria y alma. Es poderoso leer a una autora colombiana que hace parte de la comunidad LGBT, de las identidades no binarias y de los pueblos afro, porque desde ahí exalta lo increíble de nuestra nación y también la fuerza de nuestra comunidad. Sus textos hablan de identidad, territorio, dolor, belleza y resistencia sin perder ternura. Sus poemas, además, siguen siendo de los más bellos que he leído. Una lectura importante para cualquier colombiano.
Leí este libro después de comprarlo en el primer bar literario, tener la experiencia del club de lectura fue increíble, me gustó mucho leerlo en compañía de Virginia y ver desde donde nació cada frase, cada poema y cada historia me llenó el corazón.
Lo llené de post-it, resalte cada frase y cada poema que le mostré a mi chico quien al igual que yo lo disfrutó mucho, asi mismo como resalte cada poema que re-leeré mil veces.
No solamente está escrita de una forma preciosa, alternando entre cuentos y poesía, sino que también muestra múltiples caras de Colombia.
Algo que me encanta de Virginia P. De León es que cuenta historias con mucho dolor, pero sabe como dejarlo a uno con una curita literaria para no perder la esperanza.
Las historias cortas me encantaron todas y cada una de ellas. En especial la primera y la tercera. También la última. Que hermoso escribe Virginia, definitivamente se superó a el anterior, no puedo esperar por sus próximos libros.🤍
Hay amores muy grandes para pueblos tan pequeños .
Me gustó el libro, cada historia te lleva a una realidad diferente, y cada historia y poema es súper digerible y fácil de leer. No sé si es porque es de la costa, afro y lesbiana pero conecto y me identifico en muchas ocasiones con la autora. Espero leer más!
Lo sorprendente que fue para mi ver que eran cuentos y no solo poemas, y lo gratificante que fue leer a Virginia en cada uno de ellos. La prosa de Virginia, en este libro, se volvió realismo mágico en una forma tan increíble que me hizo sentir en el pueblito donde nació mi mami cuando iba de pequeña, me hizo sentir a Colombia en cada una de sus partes, me hizo sentir su gente, sus calles su dialecto. Aparte que nos mostró su gran corazón y la diversidad del amor y las personas, nos abrió su corazón y perspectiva y nos dejó con ganas de leer más.
Para quienes crecimos en los lugares más escondidos del país, estas historias son el mejor retrato a las vivencias escondidas que allí habitan. Entre líneas hay mucho amor y mucha crueldad porque, lastimosamente, así es esta realidad. La poesía de Virginia es imposible no sentirla propia y eso simplemente es lo más ❤️🩹
"¿Cuántas veces habrá llorado sus dudas mientras dejaba de quererme", supuse eso: que ya no me quería. "A veces pienso que uno no llora por los muertos, sino por los que siguen vivos y deciden desaparecer". Virginia logra plasmar en cuentos y en esporádicos poemas el pesado, el sentir, la angustia que pareciera que apagars nuestras vidas en momentos, sin saber que el amor puede ser la única manera de habitar el mundo. Una lectura íntima que decide compartir desde la resiliencia y el cariño amigo de "todo estará bien".
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Disfruten del primer cuento porque de ahí en adelante es sufrimiento tras sufrimiento jajaja. Una hermosa representación del caribe y sus amores escondidos. Me gustó mucho la cotidianidad que se sentía en cada cuento, la naturalidad de cada una de las historias. Tristemente choqué con un par de detalles. Sobre todo en el segundo cuento. Justicia para mi Julia, los traumas que vivió no la hicieron merecedora de ser la antagonista de la historia.
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En lugares así, tan cerquita del río, el amor no puede desaparecer: se desborda. Se sale de las casas, de las ventanas y de los patios; se riega por las calles como si buscara su propio territorio. Es para esos amores que existe este libro, un lugar para guardar el corazón mientras encuentra casa.
Hay libros que sirven como escampadero para guardarnos de la tormenta, mientras les abrimos su lugar en el mundo real.
¿Estás enamorado o no? —¿Y eso qué significa? —Pues es como si el mundo se le desajustara a uno, pero se le acomodara al mismo tiempo.
Fue un beso que le encendió el pecho, le llenó la cabeza de luces y lo hizo sentir que todo el aire del mundo le cabía en el corazón. —Toda la vida viendo volar a otra gente… y yo sin saber que así es cuando le toca a uno —dijo Ángel
Para ti siempre es temprano o tarde porque no te has enamorado en el momento equivocado.
Siento lástima por ti, que reduces el amor a un hombre y una mujer y no has entendido el gesto libre que brota de querer a quien se ama.
A veces pienso que uno no llora por los muertos, sino por los que siguen vivos y deciden desaparecer.
No tengo tiempo de amar, pero el amor no pregunta. Llega sin mirar el reloj, sin pedir permiso, como una brisa que se cuela por las rendijas del pecho. No importa si uno respira o se detiene, si tiene los brazos llenos o vacíos; el amor llega cuando todo —hasta el dolor— se atreve a sentir.
me lo lei en una sentada porq tenía muchisimas ganas de ver como escribe virginia la edicion es preciosa y siento que debo mencionarlo, la letra es VERDE cuando han visto ustedes un libro con letra VERDE, genial, absolutamente genial
ya hablando del contenido al principio senti q los cuentos iban muy rapido pero en realidad yo era la q estaba leyendo de afán, ya despues los disfrute mas
me encanta que esta 0 colonizado el lenguaje y que encuentras el lenguaje perfectamente colombiano y de la region, y es algo q creo muy importante resaltar
disfrute mucho tambien de los poemas, soy siempre amante de la poesia
me quedo con estas frases: * “La entrada la dan los difuntos, que siempre saben mas que los vivos” *”Por buscar tanto corregir todo de si se le olvidó que la gente a esa edad ya se había enamorado más de una vez” * “A veces pienso que uno no llora por los muertos, sino por los que siguen vivos y deciden desaparecer” * “ yo lo que creo es que hay amores muy grandes que no caben en pueblos tan chiquitos”
en general es un buen libro, pero siento que los cuentos más que todo si les falta un poco más de desarrollo, pero está muy bien para ser apenas el segundo libro publicado y me gustaría leer más de Virginia
"Me dijeron que amara con la boca llena de barro y sal" es el segundo libro de Virginia P. de León y, a diferencia de su primera obra, aquí la autora se inclina más por la prosa que por la poesía. Mientras que "Después del amor, nosotras" estaba compuesto principalmente por poemas, este nuevo libro propone una narrativa distinta, aunque sin abandonar del todo el tono lírico que caracteriza su escritura.
El libro reúne, podría decirse, cinco historias sobre amores disruptivos que se desarrollan en el Caribe colombiano, particularmente en la ciudad de donde es originaria la autora, Mateo Gómez. A través de estas historias, Virginia construye relatos íntimos que exploran las relaciones afectivas desde una mirada profundamente personal y situada en su territorio.
Uno de los aspectos que más valoro de su escritura es la forma en que constantemente abraza su identidad y se mantiene fiel a su propia voz. En estas páginas se percibe claramente esa intención de contar historias de amor que también dialogan con su propia experiencia y con su forma de habitar el mundo. Esa honestidad narrativa se convierte en uno de los rasgos más interesantes de su obra.
También resulta muy atractivo que, en este libro, la autora experimente con la prosa utilizando un lenguaje sencillo, cercano y fácil de leer, pero que al mismo tiempo logra enganchar al lector. En muchos momentos recurre a un tono coloquial que refuerza esa sensación de autenticidad y que termina convirtiéndose en una marca muy clara de su estilo. Esa forma de escribir, tan directa y tan propia, le da al libro una esencia muy particular que hace que su voz literaria se reconozca con facilidad.
Aun así, Virginia no abandona por completo la poesía. A lo largo del libro también encontramos algunas páginas de poemas, algo que se agradece mucho, sobre todo para quienes disfrutaron su primer libro. Es como si la autora quisiera recordarnos que, incluso cuando escribe prosa, su mirada sigue siendo profundamente poética.
Otro elemento que destaca son las ilustraciones, que acompañan las historias y funcionan como un recurso estético que ya parece formar parte de su identidad como autora. Estas imágenes no solo complementan la lectura, sino que ayudan a reforzar el universo visual y emocional del libro.
En lo personal, el libro se me hizo muy corto y terminé con la sensación de querer seguir leyendo más de ella. Es una lectura que se consume rápido, pero que deja con ganas de volver a la voz de Virginia y descubrir hasta dónde puede seguir llevando su forma tan particular de narrar el amor. 📚✨
Entré a este libro con la emoción que me generó el primer libro de Virginia y con el conocimiento de que es maravillosa.
Cada momento que esperé (que no fue mucho) para tenerlo en mis manos valió la pena. Soy una persona diversa, colombiana y caribeña, que ama a una mujer y que creció en un colegio católico, este libro fue catarsis para mí yo de 12 años que se dio cuenta que le gustaban las niñas.
En este libro Virginia nos lleva de la mano por historias que resuenan como el eco del viento una tarde calurosa en el Caribe Colombiano.
Historias que golpean, que dejan huellas, de esas que te obligan a cerrar los ojos y echarte para atrás en la mecedora, que dejan un sinsabor y mucha memoria.
Todo el tiempo sentí que estaba sentada en un piso de concreto de color rojo, fresco, que al lado mío estaba Virginia contándome con lujos de detalle estos amores “imposibles” y aún así amores que han existido y existen.
“Yo lo que creo es que hay amores muy grandes que no caben en pueblos tan chiquitos”
“Me dijeron que amara con la boca llena de barro y sal.”
Este libro logró hacerme sentir tantas cosas que todavía no puedo creer la rapidez con la que lo leí y, sobre todo, cuánto lo disfruté.
Después de leer Después del amor, nosotras, no pude evitar tener mis dudas con este escrito. El libro anterior me removió muchísimo y llegué a este con ciertas expectativas y también con un poco de miedo a que no lograra conectar conmigo de la misma manera.
Pero me equivoqué.
No solo me regaló poemas que me llenaron el corazón y me hicieron llorar, también me regaló historias capaces de abrirte la mente y hacerte mirar la vida desde otros lugares.
Es una narrativa diferente, de esas que te llevan por las vueltas de la vida, por el duelo, por la necesidad de aprender a soltar, pero también por la posibilidad de volver a amar y, quizá más importante, de aprender a recibir amor.
Me quedo con la sensación de haber vivido muchas cosas entre sus páginas. Y creo que eso es lo bonito de ciertos libros: no solo los lees, también los sientes. 🤍