Amena novela ganadora del premio Gran Angular en 2015. Se trata de una historia la mar de original (nunca mejor dicho guiño guiño), que es un canto a la vida sencilla y a encontrar la felicidad en las cosas pequeñas del día a día.
El mar es un libro con encanto. Creo que esa es la palabra adecuada: encanto. Tiene una ambientación muy original, una mezcla de ciencia-ficción, fantasía y realismo a la vez. Si bien el comienzo no me enganchó, la trama sencilla y los personajes carismáticos consiguen colarse en la mente del lector de forma que se sumerge en ese mundo medio onírico donde apenas hay nudo principal. Entiendo por qué esta historia encandila a muchos, y aunque yo no esté en ese grupo, me ha parecido un soplo de aire fresco. El lenguaje, sencillo y coloquial, da también un toque de humor a la historia (esos diálogos de tira y afloja entre Rob y Lana, por ejemplo), y hay escenas desternillantes (el momento "Rob creyéndose la reina de los mares" lo leí en el metro y apenas podía aguantar la risa).
En fin, una novela sin adornos, con un estilo limpio y unos ingredientes humildes pero acertados. Deja una sonrisa en el lector, y eso se agradece mucho y no es fácil sin caer en la sensiblería.