Mitos y ritos. Vidas y huecos en la España vaciada.
Mories articula una breve historia de folk horror a su estilo, fragmentado narrativamente, cinematográfico, cadencioso, circular… qué bien sienta volver a leerla.
Nieves escribe con una fuerza única. Vuelca en las palabras lo peor, lo más feo del ser humano. Y a la vez sabe ver lo bueno. Como el blanco que rodea a Castralba. Que parece luz y a la vez mortaja. Esta es la historia de una familia, de un pueblo, que existe y luego no. Del campo, de la naturaleza. De ellas…de nosotras.
Llegar a un pueblo pequeño insolada e ir descubriendo los misterios de un pequeño pueblo y sus tradiciones ancestrales no apta para todos los públicos.
Oscura, terrible y agobiante. La autora primero te lleva encandilado al espacio rural, después te eviscera y te rasca alma. No podía ser idílico este viaje a la España vaciada sino sangriento y contundente.
Un folk horror magnífico que no solo redignifica las leyendas de la "España vacía" si no hace una crítica social visceral sobre cómo se trata estas zonas en la actualidad.
Una maravilla de historia, Nieves siempre exigente con el lector. Paisajes rurales, calor de agosto, ritos, el blanco y el vacío. Y la noche para las de la noche. No pises. No bebas. No nombres.
El estilo de Mories te atrapa y convierte la lectura en un disfrute de “cómo lo cuenta”, incluso por encima del “qué cuenta”. Un viaje aparentemente lisérgico que, si pones atención, te permite descifrar el misterio de aquello que ocurre en Castralba.