Es una novela, no la vida real. Y como novela logra su propósito: imaginar un escenario ficticio que describe esa otra realidad, que perfectamente pudo ser. Me encantan las descripciones costumbristas de la sociedad bogotana. Es el que más he disfrutado de sus libros
Si existe un libro que se llama Serafín, yo lo tengo que leer. 😸 Tener un Serafín peludo, que de verdad cayó del cielo, prácticamente se adoptó solo y nos llenó el corazón de pelos y amor, era motivo suficiente para querer conocer esta historia.
Daniel Samper Ospina, conocido como escritor, youtuber y, digámoslo así, humorista, nos trae una historia de amor canino, de reivindicación de los calvos, de la crisis de la mediana edad y de todo lo que implica llegar a cierta etapa de la vida. Lo hace con ese estilo que lo caracteriza, pero dejando entrever que en esa cabeza brillante —es inevitable hacer la alusión 😄— no solo caben el humor mordaz, amado por muchos y detestado por otros, sino también historias capaces de conmover, con una carga emotiva importante, pero nunca cursi.
El autor construye una novela corta en la que se mezclan realidad y ficción. Todo parte de la adopción de un perro con alopecia que llevaba mucho tiempo esperando una familia y, a partir de ahí, desarrolla la historia de un hombre que debe enfrentarse a cambios profesionales, la paternidad, el matrimonio, a pasar a ser padre de su padre, el dolor de la pérdida y tantas otras situaciones que pueden aparecer al llegar a los cincuenta.
Hacía mucho tiempo que un libro no me arrancaba tantas carcajadas 😂. Gran parte del humor nace de referencias muy colombianas —¿cómo olvidar la Hora Gaviria?— que seguramente disfrutarán mucho quienes compartimos ese contexto. No sé si un lector de otro país conectará igual con esos guiños, pero hay algo que sí creo que trasciende cualquier frontera: el vínculo entre Serafín y su humano. Ese amor incondicional que solo los animales parecen capaces de entregar sin pedir nada a cambio. ❤️
Solo puedo decir que para mí valió completamente la pena comprar un libro que se llamara como mi Serafín. Me reí, me carcajeé, también se me aguó el ojo y, en más de un momento, me sentí identificada.
Así que, para mí, esta historia es un sí. Y apenas terminé el libro quise darle un abrazo a mi Serafín felino… pero él se levantó, se fue con un maullido entre fastidiado y ofendido por haber interrumpido su descanso 😹. Aun así, sé que, a su manera, en sus tiempos y bajo sus propios términos… este Serafín también ama a sus Karens.
Se vende en carátula como la historia de serafín, pero aunque al inicio se especifica que la historia es del infarto del autor, no me llega a conectar la historia de serafín con la conciencia del mundo del autor. Lo veo más como un step que se sumo al libro solo por mero marketing, pero el libro está muy bien narrado.
Bastante fácil de leer, corto, siento que tenía ciertas partes un tanto tediosas por los chistes políticos o en contra de algún tema abordado en ese capítulo, de resto bien. El final fue directo al grano y se sintió como un agradecimiento al gran cambio que genera un perro en una persona, ese amor incondicional que nunca se olvida.
Un libro muy entretenido y muy fiel al estilo de Daniel Samper Ospina.Enternecedor, Serafin inspira lástima por lo feo y al mismo tiempo se muestra como todos esos perros que llegamos a querer por lo especiales que son. Un primer gran comienzo para Samper Ospina
El libro es una columna de 180 páginas, lo que para mí fue fantástico, me reí como en sus columnas y creo que es un libro sincero que vale la pena leer. Gracias por la incorrección política.
Un libro para los que hemos adoptado un perro callejero (o al revés), a los que nos hemos sentido excluidos por distintas razones, a los que hemos entendido a fuerza de golpes de la vida la importancia de tener a los de siempre cerca tuyo ...
Este extraño delfín, que envejeció a las 15, por la pérdida de cabellera, y que ahora parece, mentalmente, de 15 ya pasados sus 50s, pertenece a una estirpe colombiana de estas inacabables y perpetuas. Educado, como era obvio, en el colegio del compadre Tigre, su bisabuelito, y luego enviado a pasear a Harvard, a darle mas brillo a su ampliada frente, terminó regresando a finalizar sus estudios con la compañía de Jesús, que era muy acorde a su estampa juvenilmente tonsurada para terminar por salir al ruedo en las revistas de moda donde su apellido (y su papi) le conseguían trabajo. Dado que le cerraron las fuentes de trabajo, terminó de YouTuber y escribiendo esta obra de subliteratura que parece una reencarnación de "Dejémonos de vainas", donde él es todo un "Puchis", el personaje creado por su papi a principios de 1974 y recreado en la comedia televisiva de hace 40 años. Partiendo del mismo tipo de humor que hizo popular a su padre cuando decidió dejar el periodismo serio para dedicarse al humor, el delfín llega como un refrito a nuestra época con su novela semi autobiográfica . Ojala Danielito se anime algún día a pedir trabajo en la luciérnaga, donde seguro brillaría al lado de Alexandra y de las Casas. O que se postule como reemplazo de Humberto "el gato" Rodríguez, otro trabajo muy acorde a su genialidad. O, en el mejor escenario posible, que se una con Pachito Santos, un par de estirpe y genialidad, en un programa de humor político, eso sería legendario.