Relatos que esconden universos, brevedades eternas, espejos en los que descubrimos que no nos reflejamos sino que hay otro mundo detrás del marco. Eso son los cuentombligos de Julia, recetas amorosas y macabras detrás de las cuales acechan los ingredientes más inesperados: tome una taza de venenos, una cucharada de alambrados, agregue unos pocos cachetazos de tiempo, mezcle con lápices sanguinarios a la vez que rocía con gotas como rubíes. No se preocupe si nota vacíos o ausencias: como los gases nobles, tienden a ocupar todo el recipiente. Sazone con trenes e insomnios, y déjese llevar por las palabras. Diego Golombek
Este es un libro que te pide hacer una pausa entre tanta novela, entre tanta trama compleja y enrededada. Un respiro que invita a lo breve, a leer de a poquito, con pausas, a disfrutar de cada historia mientras pensamos más allá de sus palabras y lo que hay detrás, no dicho.
No es un libro para todos los gustos. E incluso cuando disfrutás mucho de la publicación, es probable que no conectes con cada una de sus historias, como me pasó a mí. Hay un par que me encantaron, otras que no acabaron de convencerme.
Pero al cerrar el libro, me quedé con un balance muy positivo. Hay pequeños cuentos que todavía me dan vuelta en la cabeza, algunos días después de haberlos leído. Y eso es fenomenal.
Es una lectura que recomiendo, en especial, para hacer un reseteo mental entre libros más pesados o entre días de mucho estrés.
3,5
Agradezco a Trapezoide ediciones y a Relámpago Prensa por hacerme llegar una copia.
Un libro con relatos, algunos muy oscuros que me encantaron porque les guste o no, cada quien tiene un pensamiento oscuro q alguna vez paso por la mente