París, año 2041. Una Europa dividida, y dormida, cae en manos de dictadores fascistas tras una década de depresión económica y radicalismo islámico. Tres amigos de la nueva Resistencia francesa luchan contra un régimen totalitario que reedita el pasado nazi.
Ambientada en un futuro incómodamente cercano, París 2041 es un canto al multiculturalismo que incluye los pilares de toda buena novela: intriga, romance, amistad, acción y una mirada nueva sobre una ciudad emblemática.
Una fábula hipnótica que escenifica los miedos que corroen el presente y exhibe la fragilidad de la condición humana. Un libro que conmueve por su efecto perturbador, al tiempo que invita a una reflexión sin demora.
París 2041 te trasladará al futuro y a una realidad de la cual ya no podrás regresar. Una vez hayas estado allí, verás el presente con otros ojos, y las vidas de sus protagonistas te acompañarán durante mucho tiempo.
Ezequiel Szafir, Ph.D. was born in 1971 in Quilmes city some 20 miles south of Buenos Aires, Argentina. He started his career as a journalist writing for mainstream newspaper Clarín and the financial daily Ámbito Financiero. He wrote hundreds of unnoticed columns, most of them covering sports, including gliding, which is his passion. He also contributed to several magazines down in Argentina and the US and Germany.
His first novel, Marina de Buenos Aires, was published in 2004 by Espliego in Argentina and by Penguin Random House in Europe. His latest novel, París 2041, was published in 2015 by Penguin Random House in the Spanish Language.
As for influences as a writer, he thinks there is Borges, and then the rest. The rest goes from Kafka to the more terrestrial Kundera, Auster, Steinbeck, and Roth.
Szafir holds a Ph.D. in Psychology from Tilburg University in The Netherlands, where he lived for 10 years. He also studied literature at Cambridge University in the UK. His work is focused on the development of personality and Jung’s archetypal theory.
Szafir has worked as a consultant for Arthur D. Little and McKinsey and Co. has been a Partner in the Financial Advisory Services Practice at Deloitte, Strategic Planning and Operations Director at Nike, Vice President at Liberty Global, Managing Director of the Cortefiel Group, and Vice President at Amazon Europe.
He studied at the Engineering School of UADE University, has been a researcher at the MIT Center for Technology and Industrial Policy Development, received his Masters in Management from the ADL SOM in Boston, US, and his Ph.D. in Psychology from the Tilburg University in the Netherlands. In the past 20 years, he has worked and lived in Argentina, the United States, The Netherlands, Spain, and Luxembourg.
Está historia. Me ha roto, me ha alegrado, me ha hecho de todo. No puedo creer que al estar comprando en rebajas me encontrara con algo tan bello como lo es esta Distopia. ¿Podemos calificarla de esta manera? No lo sé. Mi poco conocimiento indica que sí. La situación que plantea parece tan ajena y cercana. La manera tan intensa en que se quiere y se vive. Y ESE FINAL. DIOS MÍO SANTO. ESE FINAL.
A pesar de mi afinidad con las distopías (que entonces pareciera darles un punto extra a todas), considero que el libro es una buena lectura. Digo buena porque magistrales son "1984", "Farenheit", "Un mundo feliz", pero hace una buena lucha. Es un libro muy digerible, te sumerge rápido en la historia y, aunque por momentos se vuelve un poco sosa, tiene momentos que a mi me cautivaron. Además de que justo, para los que gustamos del género, hace referencias a Orwell, Bradbury y otros tantos que te hacen sonreír durante la lectura. Muy ad hoc justo ahora, con los problemas que existen de migración en Siria.
Una buena premisa con un desarrollo un tanto insulso, aunque escrito de forma eficaz. A mi modo de ver, lo menos interesante es la ridícula historia de amor en la que se fundamenta buena parte de la trama, puesto que ese enamoramiento a primera vista resulta más bien irrisorio. Las partes de acción son mejores, pero se echa de menos una mayor profundidad en la sociedad que se describe, así como en la situación política de Europa.
Más que extrañamente profética, me pareció personalmente profética! Llegó en el momento justo de mi existencia!!! Realmente es una buena novela, aunque algunos personajes que pintaban con algún papel importante, salieron sin mayor gracia de la historia. El final me pareció muy hermoso y casi inesperado! En general, me atrapó desde un inicio.
Creo que el peor error de este libro es ser tan pretencioso, y es que no pasa nada hasta la mitad, salvo una repetición rutinaria necesaria para establecer un romance sonso. Si soy honesto, solo lo seguí leyendo porque me prestaron el libro y no quería herir los sentimientos de quien me lo facilitó, pero es que los personajes no me importaban nada hasta pasado el capítulo 10. La segunda mitad es buena, pero a mi parecer, creo que el autor se tropezaba con sus propios cordones, adelantando el devenir de algunos personajes en momentos clave. Y el final, que podría haber sido más original, optó por copiarle a la escena de Batman: the dark knight rises de la cafeteria. Por otro lado, los gays o disidencias no son más que un accesorio y lo más importante (tan como “Te lo resumo así no más”) es el amor, el amor heterosexual. Pésimo servicio.
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Un libro que te atrapa desde la primera página hasta la última.
En él, el autor describe un París que en el año 2041 está gobernado por un partido fascista, que controla la Francia Libre (libre de judíos, musulmanes, negros, etc), vigilando las calles con drones, que no sólo tienen cámaras sino también armas. Y donde los no franceses (por raza/religión, que no por nacionalidad) están encerrados en una zona "protegida". Todo ello visto desde los ojos de Antoine y Nicholas, dos jóvenes miembros de la Resistencia.
Con reminiscencias al libro "1984" de George Orwell (citado en el libro), este libro distópico describe una situación plausible, no demasiado lejana de una realidad que ya hemos vivido.
Con una lectura amena, en la que mezcla la intriga del levantamiento de la Resistencia, el nacimiento de un romance, Ezequiel Szafir no se olvida de ofrecernos pequeñas reflexiones, además de comparaciones históricas con otra Francia ocupada (esta vez en la realidad).
La lectura fluyó como el río sena, desde el principio hasta el final la historia fue entretenida, logró que sintiera los sentimientos que allí se plasmaban. Aunque hubo un momento donde la historia no conectó, donde las partes de la historia no conectaron de la mejor manera en el clímax, haciéndolo confuso y tal vez fuera de contexto. Aún así es un libro que recomendaría mucho si es que te gustan las lecturas históricas y sobre revoluciones, tal vez no lo parezca pero es una historia de amor que florece en plena revolución.
No le haga caso a los comentarios positivos. Este libro es muy malo, texto de aficionados que quieren reescribir 1984. Lo compré por causa de los comentarios, pero los personajes son chatos, no hay suspenso, ni humor, ni nada que sea medianamente verosímil.
La lectura de este libro fluyó muy bien. Muy entretenido. Me recordo mucho a la serie española "La Valla". Es una novela profética, de lucha de ideales, con un toque ridículo de amor. Me hubiera gustado más profundidad en la sociedad que se describe en la historia. Le doy 2.5 estrellas.
Una de las pocas operas primas que me he atrevido a leer de un autor novel (Por cosas como esta, no me extraña que luego la gente no se atreva con los autores noveles). A decir verdad, es absolutamente horroroso, un compendio absurdo de clichés de películas sobre nazis sin pies ni cabeza. Es todo el rato "Oh por Dios bendito pero que horriblemente opresor es el malvado Gobierno de la Francia Libre, debemos oponernos con todas nuestras fuerzas porque... eeeh... porque es lo que toca".
El planteamiento es interesante y, bien llevado, pudo ser una muy buena novela. Ofrece imágenes icónicas e impactantes, pero el propio autor se encargó de estropearlo pretendiendo hacer de esta historia una especie de panfleto alarmista, con una trama de espionaje para tratar de hacerlo más digerible, y una trama romántica que pudo estar mucho mejor. Creo que debió trabajar de forma mucho mas autónoma el tema de una Francia fascista, en lugar de obstinarse en hacer retroceder el reloj hasta el año 1940. Un libro plagado de incoherencias, contradicciones y que constantemente te está restregando por la cara comparaciones con el nazismo, a menudo sin motivo alguno.
La primera incoherencia la vemos en el detalle de que los protagonistas comentan que están en guerra con "Inglaterra" (Nos quedamos con la duda de si se refiere a Gran Bretaña en general o solo a Inglaterra), pero no hay el menor signo de que haya una guerra. No se, no se... dos potencias nucleares en guerra entre si, separadas por un canal de solo 240 km en su punto más ancho... ¡¿Y ninguna hace nada?! Tampoco pido que aprieten el botón nuclear, pero... Bombardear la capital del vecino, por ejemplo, o combatir en el Canal, invadir las Islas Anglonormandas, conquistar la Guyana Francesa, ¡algo!
Ya de entrada, se nos informa de que el indeciblemente malvado y opresor Gobierno fascista de la Francia Libre ha encerrado a los musulmanes en un ghetto, pese a sus valientes "levantamientos armados en defensa de sus derechos civiles y la democracia", como los describen los protagonistas. (No cabe duda de que es muy democrático eso de iniciar levantamientos armados para plantear exigencias al Gobierno). Curiosamente, según la cronología del libro, dichos levantamientos se produjeron mucho antes de 2041, cuando Francia todavía no estaba gobernada por los fascistas.
Supongo que la pretensión del autor era otra muy distinta, y que seré tenido por un fascista por la lectura que hice de los “levantamientos musulmanes”, glorificados ex officio por los protagonistas como los inicios de la Resistencia. Lamento decir que a mi me dio una impresión bien diferente tal como lo cuenta, a saber, que los musulmanes franceses estaban todo el tiempo insistiendo en alzarse en armas y en cometer ataques terroristas contra indefensos ciudadanos franceses, por motivos que ni siquiera ellos tenían muy claros. Luego, cuando la Policía reaccionaba (con la violencia implicita a estas reacciones), los musulmanes lo que hacían era atacar a los demás franceses con todavía más virulencia que antes, y acusar de racistas a todos aquellos que tuvieran el mal gusto de criticarles.
El argumento explicativo para justificar meter a los musulmanes en el ghetto de la llamada "Zona Libre" parece mas un refrito de lo que se llamaba "Libelo de Sangre" contra los judíos, que un argumento serio. Según las menciones que hacen los protagonistas, el asesinato de un niño francés en un barrio musulmán dio lugar a "salvajes y brutales" reacciones contra los musulmanes. Estas reacciones, o mejor debería decir este calco de la Noche de los Cristales Rotos, consistieron en asaltos a los barrios musulmanes por parte de franceses que, de un día para otro, decidían ponerse brazaletes con esvásticas y empezar a atacar y asesinar a musulmanes y, ya que estaban, a todos los judíos que pasaban por allí. (Más sobre este tema de atacar a los judíos sin motivo alguno más adelante). Como resultado y "lamentándolo mucho", el Gobierno francés (no queda claro si entonces ya mandaban los fascistas o no) determina meter a todos los musulmanes en un ghetto "por su propio bien". Naturalmente, al tener que pagar ellos por el privilegio de ser protegidos, se financia la construcción de los ghettos... expropiando todos los bienes de los musulmanes... (Creo que esto lo he visto en alguna parte, pero igual son cosas mías).
Como ocurre en toda obra del género de la política ficción, y más específicamente el género ucrónico/distópico, el autor espera de los espectadores que pongamos de nuestra parte y adoptemos la suspensión de la incredulidad. Esto significa aceptar que en el mundo del libro pueden ocurrir cosas que en nuestra realidad son imposibles (por ejemplo, la magia). Por desgracia no se nos aporta nada para ayudarnos en esto, pues es todo demasiado increíble.
Podría pensarse que France Livre, el nuevo partido fascista francés obvio calco del Front Nationale, adoptaría lo que a falta de otra palabra podríamos llamar “fascismo francés”, es decir, nacionalismo a ultranza, loas a la Patria Francesa y todo eso. ¡Que va! France Livre es un mero “copia-y-pega” del Partido Nazi de Adolf Hitler, así como de todos sus clichés más rancios.
Así, tenemos una situación en París que, quitando las referencias a tecnología moderna (especial atención del autor merecen las marcas comerciales caras, así como a los omnipresentes drones del tamaño de una cabeza) podría perfectamente haber sido situada en 1941, con los musulmanes ocupando el lugar de los judíos en un ghetto enorme (al que para colmo llaman “Zona Libre”) sospechosamente parecido al de Varsovia. Por parecerse, hasta han repetido el detalle de expropiar todos sus bienes a los musulmanes con la excusa de financiar la construcción del muro (Creo que esto lo he visto en cierto país eslavo de Europa Central donde también había muchos campos de concentración...) Por algún extraño motivo, los franceses han decidido renunciar a todas las tipografías corrientes, por lo que hay carteles con letras góticas por todas partes (aún más extraño, dichos letreros NO están redactados en alemán), y sicarios de las SS... perdón, quise decir sicarios de France Livre, en cada esquina.
Si, pese a todos estos indicios que prácticamente te lo gritan a la cara, al lector todavía no le ha quedado claro el símil con la Alemania Nazi (y mira que es difícil no percatarse), estos SS franceses empiezan a llevar esvásticas tatuadas en las manos (no cabe duda de que es el mejor lugar para tatuarse algo), y las constantes comparaciones con el nazismo que hacen los protagonistas llegan a hacerse pesadas por lo reiteradas. Prácticamente la ÚNICA concesión que se hace al carácter francés del Partido Naz... ejem, France Livre, es la adopción del gallo como símbolo. (Y aún así, sospecho que esto es solo porque al autor le apetecía reservarse la esvástica para el final, como ya veremos.).
Incluso la adopción del gallo como símbolo tiene que seguir la estética nazi, pues por algún motivo que se me escapa, para el Partido han retirado el color azul de las insignias francesas, adoptando una enseña roja y negra... calcada de la bandera nazi. Lo cual se contradice con dos capítulos más adelante, cuando vemos que emplean como emblema nacional la bandera de la Francia de Vichy (lo mencionan de manera explicita), tema sobre el que volveré mas adelante. ¡Si hasta hay una parodia del saludo nazi que se ha convertido en el saludo nacional! (En serio... Eso si que no tiene sentido. ¿Adoptas TODA LA PUTA ESTÉTICA NAZI pero te comes el saludo?). Y por supuesto, como no podía faltar en la lista de los clichés del partido nazi promedio, France Livre también odia a los judíos a muerte sin razón alguna, salvo porque... porque... porque... ¡NO EXISTE NINGÚN MOTIVO CONCRETO!
Incluso el Partido Nazi original alegaba una "razón" para odiar a los judíos, puesto que les culpaban de la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial. (No hace falta señalar que es un motivo estúpido y carente de toda lógica, pero al menos era un motivo...)
Aquí ni eso. Es algo mas en plan... “Bueno, somos fascistas, por lo tanto tenemos que odiar a los judíos. Porque si no lo hacemos, ¿Cómo va a saber el lector que somos los malos de la pelíc... del libro?”, parece que fue lo que pensaron los líderes de France Livre a la hora de establecer la línea de partido. Así, vemos cosas como políticos franceses antisemitas en los billetes del nuevo franco francés, como Louis Darnier (el cual era miembro del Régimen de Vichy. Es decir, colaboracionista con el enemigo alemán. Por lo tanto, según los criterios de France Livre, es un traidor a la Patria que no merece estar en los billetes de banco, ¡pero eso a quien le importa! Lo que importa es odiar a los judíos). O insistentes menciones a calles con los nombres cambiados, haciendo referencia a otros famosos políticos antisemitas franceses, tales como Esterhazy (el verdadero culpable del Caso Dreyfuss... y espía alemán, pero eh, es antisemita, eso le convierte en un héroe).
(Por otra parte, señalar que, si nos paramos a pensar que, según el propio libro, había terroristas judíos cometiendo brutales atentados con bombas contra los miembros del Partido antes siquiera de que llegasen al poder, cuando se supone que Francia todavía era una democracia, de repente ese antisemitismo ya no parece tan inmotivado...)
Pero toda esta estética nazi en realidad es un adorno gratuito, puesto que los propios protagonistas ya se encargan de restregarnos todo el tiempo por la cara lo muy similar al nazismo que es todo. Prácticamente cada cuatro o cinco frases, una mención (en muchos casos forzada) a Hitler, Goebbels, el Partido Nazi o la Segunda Guerra Mundial, nos recuerda qué sistema de Gobierno nos rodea en esta Francia alternativa. No se... ¿no deberías dejar tal vez que el lector lo descubra por si mismo? Es solo una sugerencia, eh. ¿Es necesario que nos estés constantemente machacando con lo igual que es todo al París bajo la ocupación nazi? ¿Es absolutamente imprescindible que emplaces a los judíos a que luchen cuando previamente describes que tus propios franceses se dedicaron a atacarles sin ningún motivo tampoco, y que acto seguido empezaron a poner bombas? (Parece que en esta novela todo ocurre porque si) ¿Es NECESARIO que tus personajes estén todo el rato hablando entre ellos de lo opresivo que es todo? (Y encima parece que tampoco se está tan mal, a no ser que entres en la Zona Libre; no se ve un París destrozado). Estos comentarios no solo llegan a hacerse pesados, sino que el autor, entre otras incoherencias históricas, mezcla el Imperio Alemán con el Tercer Reich, de modo que da la impresión de que las dos Guerras Mundiales se libraron contra el fascismo y que Alemania siempre fue fascista y lleva 100 años intentando esclavizar a Francia.
Lo puedo resumir en una sola frase: ¡DEJA DE MATARNOS LA INTRIGA A CADA MOMENTO! Tampoco es que fuese una situación demasiado intrigante y opresiva de partida (parece que los únicos que lo pasan mal en esta Francia alternativa son los musulmanes). Pero me cuesta creerme la "infinita opresión" que describes, cuando veo a tus protagonistas criticando al Gobierno siempre que tienen ocasión, y en todo momento y lugar que pueden, sin que parezcan en ningún momento poner la menor atención a ver si les está escuchando alguien que no deba. Vale que uno de ellos tenga un pase del Partido, pero eso ofrece una protección limitada, joder. (Puestos a reciclar los clichés fascistas, deberías haberte acordado de los informantes).
Puedo perdonar la estética absurdamente retro del partido fascista de turno, y tragar incluso con los clichés argumentales, pero es que hay otros detalles que simplemente no tienen sentido alguno.
La idea misma de convertir la Torre Eiffel en soporte de focos de vigilancia es uno de los detalles que más se han alabado de este libro, hasta el extremo de que se ha pedido incluirlo en la portada. Es cierto que estéticamente causa mucho impacto, y si se hace la película, será sin duda una de las imágenes icónicas. Pero ahora en serio, ¿soy el único que se ha fijado en que es algo completamente absurdo?
A 300 metros de altura, la luz de un foco de vigilancia se disiparía al llegaron al suelo. Incluso así, hay montones de edificios en medio que limitarían mucho la utilidad de un foco semejante. Por otra parte, cerca de la Torre el único lugar que requiera semejantes medidas de seguridad es... la misma Torre. Para terminar, eso en 1941 podía tener sentido, pero no en 2041. Con la enorme cantidad y variedad de sistemas de seguridad de que disponemos en 2017 (y es de suponer que en 2041 será aún peor) ese aparatoso foco no solo es innecesario sino que puede hasta ser un estorbo para los otros sistemas.
Otro ejemplo. Antes mencioné la bandera de la Francia de Vichy. No es solo la bandera: también han resucitado el lema “Trabajo, Familia y Patria”, y el escudo de armas de la “doble hacha”. Me resulta como mínimo curioso que un partido que dice ser nacionalista-fascista francés adopte la simbología del Gobierno que colaboró con el ocupante alemán nazi. ¡La doctrina de Francia Libre se basa precisamente, entre otras cosas, en el odio a Alemania, y en culpar a Alemania de todas las desgracias que no han causado los musulmanes!
Sin embargo, la lista de escenas carentes de todo sentido puestas solo para cumplir con los estereotipos no termina ahí. Ya he mencionado que se adoptan todos los clichés fascistas, como odiar a los judíos sin razón alguna para ello, o meter a los indeseables en un ghetto sospechosamente parecido al de Varsovia.
¿Qué cliché nazi falta? Exactamente: La quema de libros. Como sin duda sabréis, una de las imágenes mas famosas de la Alemania Hitleriana es precisamente la quema de libros que organizaron en 1933, donde arrojaron a una gran hoguera docenas de libros de autores prohibidos por los nazis. Hasta se molestaron en darle un nombre técnico a esta campaña, la impronunciable frase “Aktion wider den undeutschen Geist” (algo como “Acción contra el espíritu anti-alemán”). Pues he aquí que estaban los protagonistas en su labor habitual (es decir, hablar entre ellos de lo corrupto y criminal que es el Gobierno) cuando de repente en la televisión aparece una transmisión en directo de la quema de libros. Y no se crean que se trata de una grabación de algo ocurrido en 2035 (fecha mencionada como la del ascenso al poder de France Livre), sino que es algo que está ocurriendo en ese momento. Se ve a decenas, si no cientos, de personas, acercarse a la gran hoguera, cada una con al menos cinco o seis libros prohibidos, además de libros electrónicos, que arrojan a la hoguera entre vivas a Francia.
Vale... ¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO? ¿Desde 2035 hasta 2041 –seis años completos– NO HA HABIDO TIEMPO para organizar quemas de libros? Es más: si se supone que están prohibidos, lo cual significa que no se venden y que poseerlos es motivo para ir a la cárcel, ¿de donde saca la gente tanto libro prohibido para arrojarlos a la hoguera? ¿No deberían mas bien las autoridades ponerse a detener e interrogar a toda esa gente para averiguar por qué razón tienen libros prohibidos? No se, a lo mejor es cosa mía, pero creo que eso sería la reacción lógica de un Gobierno tan fascista y opresivo como nos dicen...
Con todo, el detalle que menos me convence de la construcción de esta "Francia Libre" es no saber cómo demonios ha logrado un Estado ABIERTAMENTE ISLAMÓFOBO esquivar una crisis energética. Me refiero, por supuesto, a que ahora mismo obtener petróleo (indispensable para mantener a flote una economía moderna) pasa por llevarse bien con las naciones de Oriente Medio... todas ellas islámicas. ¿En 1973 los árabes provocaron una crisis mundial negando el petroleo a toda nación sospechosa de apoyar a Israel, pero en 2041 siguen vendiendo petroleo a una nación que ha metido a los musulmanes en un ghetto? ¡Vengaaaa, un poco de coherencia! A menos que me diga que los franceses han reconquistado Argelia en 2037, o encontrado un yacimiento enorme y por alguna razón inexplotado bajo la Provenza (algo muy poco probable), o algo parecido, en este aspecto me temo que el autor ha patinado.
Y luego está el asunto del autoatentado... De verdad, cada vez me está costando mas seguir con esto... En serio, ¿este autor donde aprendió a escribir novelas? Parece un panfleto político con una trama de resistencia contra el Estado para hacerlo mas interesante (y fracasando en ello).
No contento con la quema de libros carente de toda lógica, Szafir recurre a otro cliché nazi también muy manido: El autoatentado, repitiendo además todos y cada uno de los detalles del incidente de Glewitz en 1939. A saber, vestir a prisioneros con uniformes de SS... perdón, guardias del Partido, drogarlos, llevarlos al lugar de la ejecución, y ejecutarlos a tiros, para acto seguido presentarlo en todas las televisiones como un atentado cometido por “los musulmanes” (en vez de por los polacos) contra "indefensos guardias que luchaban contra el crimen" (en lugar de soldados alemanes).
Antes mencioné que este autor mata la intriga, y en este caso lo lleva al extremo. Creo que habría sido mucho mejor que el lector descubriera por si mismo, a través de indicios y posterior desarrollo de la novela, que era un autoatentado, ¡pero que va! El autor no nos da esa oportunidad. Ya desde el primer minuto, los protagonistas empiezan a machacarnos con que si es todo mentira, que si a ellos nadie les engaña, que si es un autoatentado organizado por el Gobierno, que si los fascistas están imitando un incidente nazi, que si es tan obvio que es un autoatentado que no comprenden como puede alguien ser tan imbécil como para creerse en serio que ha sido obra de los musulmanes...
Vayamos por partes. El mismo autor nos dice desde el primer capítulo (aunque lo presenta como episodios de heroica resistencia contra el Régimen) que los musulmanes están todo el tiempo organizando levantamientos armados contra el Gobierno, poniendo bombas sin motivo, atacando y asesinando a sangre fría entre gritos de "Allahu Akhbar" a miembros del Partido y a civiles inocentes. Y que también los judíos tienen comandos que se dedican a eso. A veces, hasta se enfrentan los terroristas judíos con los terroristas musulmanes. Los propios protagonistas son miembros de la Resistencia y su principal ocupación parece ser exclusivamente dedicarse a proporcionar a los musulmanes y al Comando Judío los medios necesarios (detonadores, explosivos, etc) para cometer esos atentados. De hecho, a lo largo de todo el libro, nunca les he visto dedicarse a otra cosa que no sea criticar al Gobierno -sin importarles quien pueda oirles, por cierto- y hacer de correos de la Resistencia.
¿Me está usted diciendo en serio que, en esas circunstancias, el Gobierno necesita inventarse un atentado? ¿No sería más sencillo sentarse y esperar a que los musulmanes pongan la siguiente bomba, para acto seguido "darles leña", por usar un vulgarismo muy español? Por lo visto no.
Y que decir del tratamiento de España...
Por si no había bastante con la Gran e Irreal Francia Fascista, resulta que el autor usa a uno de los protagonistas como excusa para meterse en España. Aunque nos ofrece un resumen del asunto muy por encima, nos aporta los detalles suficientes sobre la situación en España como para que nos quedemos horrorizados.
De algún modo Portugal cayó en manos de una revolución fascista. De modo que poco después Portugal se pone de acuerdo con Francia, y entre los dos invaden España. Acto seguido, de repente media España decide estar con los fascistas invasores (no cabe duda de que esa es una actitud muy nacionalista, alinearte con el invasor) y la otra que lo mejor que pueden hacer es declarar la independencia unilateral de su región. El resultado es la Segunda Guerra Civil.
París 2041, no narra una premisa interesante, las democracias en Europa han fallado y nos presenta una dictadura fascista, en la cual tenemos dos personaje que pertenecen a la resistencia y presente generar una desestabilizacion de esta dictadura. Particularmente me gusto mas el desarrollo político que el de los personajes, una buena idea pero que en mi opinión no me termina de cuadrar.
La narrativa del escritor es muy entretenida y te lleva de la mano de una francia que no te llega a asustar un poco porque no se ve tan lejos de la realidad, en cuanto a xenofobia.
Una muy buena trama, que se acerca de manera terrible y sorprendente a lo que pueden ser los siguientes años en Europa. Una invitación a descubrir el encanto del romance en medio del caos.
Las distopías casi siempre causan un efecto particular en mi… me hacen reflexionar sobre la naturaleza y “estupidez” humana, si acaso no es lo mismo. También me generan miedo, porque pienso que como especie cometemos los mismos errores de manera cíclica y que nuestro “futuro” fácilmente se puede convertir en pesadilla. “Alguien vivía una tragedia, algo que le marcaría de por vida- un amigo que se moría, un robo violento, un accidente-, y a pocos metros una pareja se encontraba y se saludaba con un beso, una madre levantaba a su hijo en brazos por primera vez o dos amantes se cruzaban una mirada. Un niño moría de hambre en África, miles de mujeres eran mutiladas y lapidadas en Oriente Medio, y mientras tanto alguien se quejaba de lo incómoda que era su almohada en un hotel de cinco estrellas de Nueva York. Así ocurría, así era la esencia del ser humano y su mundo relativo. Y esa noche parisina no era la excepción a esa normalidad tan humana que era la indiferencia y la negación colectiva…”
La crítica social y política es buena, sin embargo, el desarrollo de historia y personajes es bastante pobre, cayendo en lo mediocre. Más que una novela, debió ser un ensayo. Sin poder conectar con los personajes y con un estilo de escritura bastante pretencioso y aburrido, este libro contiene la historia de un París distópico (no tan alejado de la realidad) en donde tres personajes en concreto describen sus papeles en la revolución para liberar a Francia de un gobierno autoritario. El problema es que en el libro no pasa nada, se describe mucho pero en un plano general y al terminarlo, te das cuenta de que pudo ser un libro de 100 páginas y haber aportado lo mismo. Una idea buena, mal ejecutada
Un libro bien escrito, con un gran ritmo en sus primeros tramos que pierde, extrañamente, en los últimos. Szafir escribe bien, con unas descripciones sencillas pero muy efectivas; realmente traslada al lector al momento y lugar. Es, como digo, en el tramo final cuando el libro decae un poco sobre todo con su conclusión tan apresurada.
Por lo demás, muy recomendable de leer a pesar de rescatar innumerables elementos de la obra de George Orwell.
En lo personal siento que hay cambios muy dramaticos de tonos en el libro, en un momento estamos intentando derrocar a este regimen y en el siguiente uno de ellos esta soñando despierto con un amor al cual solo ha visto dos veces en su vida.
Se que esto es un tema común en fantasía juvenil pero en esos libros usualmente esta mejor balanceado, sin embargo aquí no es asi y me desestabilizaba el cambio tan radical de tema de un capitulo a otro.
De fácil lectura, el autor te mete de lleno el la guerra que se avecina por liberar a Francia de sus dirigentes fascistas, salpicada con personajes que te envuelven en sus deseos, temores, esperanzas y una historia de amor, que deseas que supere el infierno que se desatará, para poder tener un futuro.
Es una historia que me mantuvo muy atenta e intrigada. No perdí nunca el interés. Es sobre una posible realidad que se repetiría en Europa y que no me sorprendería que volviera en un futuro mediato. Los elementos románticos, la filosofía de la lucha y las reflexiones sobre vivir o morir por un ideal fueron de lo más atinados sin caer en los excesos. Buena lectura y satisfecha con el desenlace.
Una lectura que aunque se lea muy futura, definitivamente la aprecio profética, algo tan doloroso sin duda puede convertirse en un futuro tan cierto. Pese a todo eso, me dejo el aprendizaje, dentro de lo malo, siempre hay que preservar el amor.