Estas historias provienen de experiencias personales, lectoras y míticas de la escritora. Microrelatos como Irene, Angelina, San Juan, Sahara, La casa, refieren a esas primeras vivencias; Wasser, Narciso, Schubert, por citar algunos, proceden de sus travesías lectoras. E historias como: Maldivas, Copán, La fuente, Máscaras, Sima cuentan hechos míticos originarios de distintas latitudes. Estos relatos hablan de ciudades lejanas, de tiempos inmemoriales ubicados en el mar, en los desiertos, en medio de las dunas y los oasis, en donde se practican ritos alrededor de fuentes, obeliscos, plazas o jardines en ambientes misteriosos, oscuros, nocturnos. Ahí habitan seres anónimos, solitarios, hadas, gnomos, máscaras, guardianes, tesoros por descubrir, recuerdos colectivos e individuales, olvidos, los cuales se hacen acompañar de música, danzas y ritmos. Además, intenta también capturar la esencia de la vida cotidiana de una manera novedosa y reveladora, relatos como: La taza de café, Barro, Bebé ratón, dejan una impresión perdurable en el lector por referir de manera cinemática acciones pequeñas, sucesos habituales, sin razones.
Sara Beatriz Vanegas Coveña (Cuenca, 1950) es una poeta ecuatoriana, docente universitaria, con estudios en Lengua, Literatura y Filóloga. Fue nombrada como Embajadora Universal de la Paz y como corresponsal de la Asociación Prometeo de Poesía (Madrid).