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La extraordinaria vida de sir Laurens van der Post (1906-1996) es difícil de sintetizar en pocas líneas. Fue escritor, granjero, soldado, prisionero de guerra, consejero político de jefes de estado británicos, profesor, filósofo, explorador... y un gran defensor de los derechos humanos en Sudáfrica, su tierra natal. Fue un férreo opositor del apartheid y dedicó gran parte de su vida a mostrar al mundo el sentido y el valor de las culturas indígenas en la sociedad moderna. En los años cincuenta se dedicó a explorar el sudoeste de África y se adentró en la vida y las costumbres de los bosquimanos, de donde nacieron dos míticos libros de viajes, El mundo perdido del Kalahari (1958) y El corazón del cazador (1961), de próxima aparición en Ediciones Península, donde ha publicado ya El ojo oscuro de África.
Desde los tiempos de su infancia en Sudáfrica, Laurens van der Post soñaba con emprender la búsqueda de los supervivientes puros del único pueblo primigenio de su tierra natal: los bosquimanos del Kalahari. El sueño se vio cumplido cuando tuvo la oportunidad de organizar una expedición por el interior del desierto que se convirtió en un viaje repleto de peligros, decepciones y también sorpresas. Asediados por los constantes ataques de quienes se obstinaron en dar con ellos, los bosquimanos se refugiaron en la abrasadora inmensidad del desierto del Kalahari. Tras una durísima travesía por uno de los paisajes más inhóspitos del mundo, Van der Post encontró los últimos vestigios de un pueblo que todavía mantenía intactos algunos aspectos de su cultura, como la música y el arte.
Para Doris Lessing, El mundo perdido del Kalahari es «un libro de obligada lectura» y un excelente relato sobre un arduo viaje por una de las regiones más remotas y primitivas de África que se convirtió, para su autor, en una intensa y profunda experiencia espiritual. De este libro, la prensa ha escrito: «Un relato fascinante, curioso y mágico» (The New York Herald Tribune) «El mundo perdido del Kalahari tiene, en gran medida, la apasionante combinación de cualidades que Van der Post ha aportado a la literatura de viajes: un excelente dominio del lenguaje y una gran habilidad para evocar los sonidos, los paisajes y las formas del África interior» (Atlantic Monthly).
299 pages, Paperback
First published January 1, 1958

diabolically clever & his needs were utterly committed to Africa. He exists with all of the beings of Africa, from lion to cobra. He contained & was contained by the symmetry of the land. We other races went through Africa like locusts devouring & stripping the land for what we could get out of it, while the Bushman was there solely because he belonged to it.There is often a dreamlike quality to van der Post's prose, as he seems to have from an early age, seen his identity linked to the Bushmen or San people, with no small degree of fealty to the ideas of Carl Jung, particularly Jung's writings on archetypes and the collective unconscious. Van der Post seemed to sense a deep connection, a feeling of universality with the San people.


We have forgotten the art of our legitimate beginnings, the importance of being truly & openly primitive. We no longer know how to change the gap between the far past and the immediate present in ourselves. With our radioactive intellects, we we have hurt so deeply the first spirit of Africa.There is a bittersweet ending to The Lost World of the Kalahari. As the author waves goodbye to the San people, he feels as if his rediscovered childhood was dying within him, the child now reconciled to the man. He comments that his "aboriginal heart now had kinsmen & a home on which to turn."