Tras convertirse en un fenómeno editorial con La suerte de los irlandeses, el guionista de Hollywood J. L. Rod regresa a las librerías con la segunda novela negra protagonizada por el carismático Pat MacMillan. En esta ocasión tiene que resolver un caso complejo y lleno de peligros en el atractivo mundo de las bodegas de Jerez de la Frontera.
Tras abandonar el CNI, MacMillan vive retirado en un pueblecito de la costa de Cádiz, consagrado a su huerto y sus perros, y se gana modestamente la vida con trabajos puntuales como investigador privado. Todo es calma y placidez, o al menos lo parece, hasta que conoce a la exquisita y amabilísima señora Donnelly, matriarca de una de las grandes familias vinícolas de Andalucía, quien le encarga investigar la muerte de su hija Nora, salvajemente asesinada unos años atrás.
A veces pasa que nos encontramos por casualidad a autores que nos enamoran a la primera lectura. A mí me pasó con La Suerte de los irlandeses y lo corroboré con este segundo libro. Pat MacMillan ya está retirado del CNI. Se dedica a sus hobbies y a realizar pequeños trabajos de investigación. Una anciana, dueña de un imperio vinícola, le encarga que investigue la muerte violenta de su hija sucedida tres años atrás. Es un thriller con muy buen ritmo, sin excesivas escenas escabrosas y con personajes bien perfilados. Pat MacMillan es un tipo listo, culto, con un humor ácido, amante de la buena comida y bebida, que cree en la Suerte de los irlandeses, la buena, la mala o ninguna de las dos. Muy recomendable!
Con las novelas de J.L. Rod tienes aseguradas al menos dos cosas. La primera, una buena colección de frases bien traídas, todas ellas con una desbordante crítica social hacia el ser humano en general, y al ciudadano español en particular. (Una especie de Pérez Reverte, casi con la misma acidez y mala leche, aunque la comparación resulte odiosa). La segunda, aprender bastante de algún tema. En su anterior novela aprendí bastante sobre el CNI español, (antiguo CESID). En la presente, y dado que la trama se desarrolla en Andalucia, sobre todo en Jerez de La Frontera, he aprendido un montón sobre vinos, su elaboración, su historia, y muchas otras cosas que, como abstemio que soy, desconocía. Y también, como en la anterior novela, nos enseñará alguna receta culinaria para el que se atreva a ponerla en práctica. ¿Pero, esto no es un thriller, os preguntareis? Y yo contesto. Es un thriller, y además me ha parecido un thriller muy a tener en cuenta, como lo fue su anterior novela, “La suerte de los irlandeses”. Tiene dosis un tanto escabrosas, debido a la trama, sobre todo hacia la parte final, aunque sin llegar a ser demasíado desagradable. En su conjunto, me ha parecido un pelín inferior a su primera y asombrosa entrega.
J.L. Rod vuelve a crear una historia con un ritmo trepidante, tremendamente adictiva y que engancha desde la primera línea. Lo mejor de todo, para mi gusto, su protagonista, Pat MacMillan, tremendamente mordaz, con una mala leche que asustaría al más pintado, irónico, alguien que no deja indiferente tanto por su forma de hablar como por la de actuar, muy incorrecto políticamente hablando (que nadie se pierda la frase que dedica a Penélope Cruz cuando la compara con su perro y la facilidad para destrozar papeles…), con continuas salidas de tono, en definitiva el yerno que no querría ninguna suegra…, o quizás sí. Pero tras esa coraza de tipo duro conoceremos también su lado sensible, amigo de sus amigos, de sus animales, una persona llena de sentimientos… y que además nos deleitará una vez más con sus recetas de cocina. :) Spain is different.
Si en La suerte de los irlandeses conocimos al protagonista en esta segunda novela podemos descubrirlo un poco mejor, y por supuesto no creo que vaya a defraudar a nadie. Es posible que en algún momento sobren algunas de las citas de personajes célebres que utiliza, pero para bien o para mal ya conocemos como es y como se desenvuelve Patrick.
Mañana es otro mundo es una historia que me ha gustado más aún que la anterior, mucho menos “localista” y me ha parecido que mejor contada, quizás menos intensa en cuanto a los peligros por los que pasa el protagonista, pero muy dura por los temas tan escabrosos que trata, dinero, sexo, droga… Una historia que no puedo dejar de recomendar y es que seguro que aquellos que disfrutaron con el detective irlandés volverán a hacerlo en esta ocasión, y los que le descubran en este libro seguro que quieren algo más. Muy recomendable para los amantes del thriller.
Después de leer "La suerte de los irlandeses" tenía muchas ganas de volver a leer una aventura del detective Pat MacMillan pero en ningún caso pude imaginar que esta segunda entrega superase a la anterior. Las breves menciones a "El Zorro" (antiguo jefe de Mac en el CNI) son el único nexo de unión entre ambos libros y el autor hace muy bien en describir perfectamente de quien habla para nuevos lectores.
"Mañana es otro mundo" y su anterior entrega comparten el mismo protagonista pero son 2 libros completamente independientes que uno puede leer por separado aunque ciertamente ayuda leer el primero para conocer el peculiar mundo de Mac y su singular forma de ver la vida con ese carácter tan especial.
En esta ocasión Mac ya retirado del CNI y dedicado al huerto, el cuidado de sus animales y pequeños trabajos detectivescos es el encargado de investigar la violación y muerte de Nora, la hija de una de las familias vinícolas más adineradas de Andalucía.
Este libro engancha como pocos y basta con leer las primeras páginas para encontrarte inmerso en su narración y no poder despegarte de su lectura. La prosa de J.L. Rod es magnífica, el ritmo frenético y el libro lleno de acción, giros y en definitiva, una trama muy bien elaborada.
Mac sigue con su característico humor negro, sus frases que dictan sentencia y su ironía y cinismo más vivo que nunca pero a diferencia de su anterior entrega no abusa tanto de la increíble imaginación que mostraba en su anterior entrega. Parece que el autor escuchó a sus lectores en este punto.
Un libro estupendo para los amantes del misterio, los thrillers y los libros detectivescos con un detective ya icónico en una obra que resulta increíblemente adictiva.
Increíble lo rápido que me he leído este libro, en 10 días, velocidad ultrasónica comparada con el ritmo que suelo llevar normalmente xD Buena señal, supongo. De esos libros que te enganchan y buscas cualquier ratito para avanzar más en la historia, aunque sólo sean un par de páginas. También ayuda, aunque parezca un detalle tonto, el hecho de que los capítulos sean cortos, porque siempre acabas diciendo "va, un capítulo más" xD
Ha sido muy divertido seguir conociendo a Pat MacMillan, su forma de pensar, su manera de ver la vida... En cierto modo me identifico con él en algunas cosas xD La historia, interesante, aunque creo que al final quedan algunos cabos sueltos que no acabo de entender. Pero lo que está claro es que si hay más aventuras de este detective tan original, yo las seguiré leyendo :)
Sin estar particularmente bien escrito la historia engancha. Consigue tenerte en tensión y lleva bien la historia para tenerte perdido pero que la resolución sea satisfactoria. Eso sí, el protagonista es un perdonavidas absurdo y un poquito imbécil.
Pat MacMillan es un gran personaje. Una divertida mezcla de gamberro estoico minimalista con mucho gusto para los fogones. La voz coloquial que nos guía en la historia suena muy auténtica y las hojas pasan casi sin darte cuenta. Sin embargo, esta vez creo que a la trama le falta algo de fuerza, me pareció que los engranajes no cuadraban del todo bien y el final de la historia se merecía algo menos trillado. En cualquier caso, un gran libro.
Un libro simple pero adictivo: trama entretenida, bien hilada, personajes muy bien descritos y adornado todo como solo JL Rod sabe, con su elocuencia y como ya nos tiene acostumbrados Pat MacMillan.
Reconozco que la primera novela de JL Rod me pareció demasiado forzada, con este protagonista, MacMillan tan poco realista, una especie de perdonavidas que sentaba cátedra sobre todo y sobre todos. Por eso me ha sorprendido tanto esta segunda novela, mucho mejor terminada, con sentido del humor, mucho más contenida y atractiva. Engancha desde la primera página. En este caso acepta la investigación de la violación y asesinato de Nora Donelly, la hija pequeña en un clan bodeguero en Jerez. MacMillan disfruta de la vida, de su casa, de sus libros, su música, de sus citas, y sigue sentando cátedra, pero resulta algo menos estomagante que en la primera novela. Su amor por la bebida y la comida es sólo comparable al gran Montalbano. Libro fácil, ameno e ingenioso. Espero ansioso la continuación de sus aventuras.
Una vez más jl rod nos deleita con su novela y personaje tan realista Y a la vez simpático, que genera en nuestras mentes sentimientos de la esencia humana y reflexiones de la vida bajo la madurez de un hombre solitario. Novela que no da espacio alguno al aburrimiento, sus palabras llevan todas a un fin, muy entretenido, no podrás soltar el libro hasta acabarlo. Altamente recomendado.
La segunda parte de la suerte de los irlandeses, en esta fascinante novela MacMillan se vuelve a adentrar en una trepidante trama que no te dejará indiferente. Me fascina este autor, te mantiene en vilo en cada capítulo. Disfruto tanto de las recetas como de las innumerables citas. Una novela superrecomendable.
Muy bueno. trama interesante y desenlace inesperado. lectura recomendada si eres fanático de novelas negras. Me sorprendió de a momentos con frases que dejan mucho que pensar. Al principio tenía mis dudas pero es un libro que te engancha muy rápido y no para ni un solo segundo. No vas a poder apartar la vista de esta novela. La recomiendo.
No tan bueno como La suerte de los irlandeses, o quizás suceda que como el primero fue tan increíble, es imposible de superar. Nuevamente irreverente, fresco, ácido.
Pat McMillan sigue tan igual a sí mismo como siempre. Muy buen libro; si bien tiene un tono distinto del anterior (Pat trabaja por su cuenta), igual la trama no da respiro. Me encantó.
De lo mejor del género negro actual. Trepidante, sarcástica, didáctica, amena. Fabuloso!! Más creible y redonda que el primero de j. L. Rod. Deseando el 3o. Grande como recreador de escenas.
Me encantó. La personalidad del protagonista es atrapante y maneja excelente la ironía siendo muy gracioso por momentos. El caso se resuelve con un giro que no me lo esperaba.