Una madre es una conversación inesperada en una sobremesa familiar. Desde el principio, sientes que te están invitando a una cena de Nochevieja en la que no conoces a nadie, pero en la que, poco a poco, todos te resultan familiares, como si llevaras años escuchando sus historias.
La voz de Fer, el narrador, es la que nos guía por la trama. Con su tono cercano y sincero, te introduce en el corazón de una familia que, como casi todas, tiene sus secretos, sus heridas y, sobre todo, ese amor incondicional que, aunque a veces no se diga en voz alta, siempre está ahí. Y en medio de todo, está Amalia, la madre, la gran protagonista de la historia. Amalia es un personaje que te gana desde el minuto uno: con su ternura, sus salidas divertidas y esa mezcla de ingenuidad y sabiduría que solo las madres tienen. Es imposible no quererla.
A medida que avanza la novela, te das cuenta de que no estás ante una simple cena familiar. Los diálogos, las miradas y los silencios entre los personajes van sacando a la luz lo que cada uno lleva dentro: los miedos, las pérdidas, las dudas y las pequeñas alegrías que, a veces, solo una madre es capaz de ver y valorar. Alejandro Palomas tiene esa habilidad de mezclar momentos muy emotivos con otros más ligeros y divertidos, así que te encuentras riendo en una página y sintiendo un nudo en la garganta en la siguiente.
Silvia, carga con el peso de sus responsabilidades; Emma, intenta encontrar su lugar; Fer, observa todo desde la calma, pero con mucha nostalgia. Y ahí está Amalia, intentando, como puede, mantener unida a su familia, a veces con torpeza y otras con una lucidez que te desarma. Pero no todo es perfecto en la novela, ni se resuelven todos los problemas, pero eso la hace aún más real.
Cuando terminas, te quedas con esa sensación cálida de haber estado en una casa ajena, pero sintiéndote como en la tuya. Amalia y su familia se quedan contigo, porque Alejandro Palomas no solo escribe una historia, sino que consigue que la vivas. Como una madre, te abraza sin preguntar. Y ahí está su magia.