Mi abuelo hace muchos años abrió una taquería en Tacubaya en la cual muchos años después trabajo mi papá hasta que nos mudamos a Guadalajara, así es que, aunque por un breve espacio, mi vida estuvo conectada a este lugar.
Fue impresionante para mi descubrir lo que a Tacubaya había sido tantos años (siglos) atrás y encontrar este libro me abrió una puerta de información tan increíble y vasta que leerlo me hizo muy feliz.
El libro esta buen documentado para la mayoría de los lugares que describe aunado a la historia de los personajes ligados a las quintas y las mansiones que ahí existieron.
Es para mi sumamente difícil visualizar como realmente se veía la villa de Tacubaya con sus campos llenos de flores y las vistas privilegiadas que tenían y en el fondo siento celos y nostalgia por aquellos afortunados que pudieron verlo así. Afortunadamente el libro esta lleno de ilustraciones fantástico para gente de imaginación corta como yo.
Es una pena y una perdida de tiempo lamentarse por todo lo que se perdió por la falta de visión de mucha gente pero más que lamentarse es una suerte poder conocer un poco mas de la historia y tener la oportunidad de ver a Tacubaya con otros ojos.