Este poemario nos reta con una lectura compleja, en tanto que compleja es la comprensión que podamos querer sacar de sus poemas. La vasta complejidad del poemario tiene que ver con la gran cantidad de imágenes tan parcamente surrealistas que a veces parece confundirnos e impactarnos con su aparente incoherencia o absurdidad, pero que, como versos, poseen una carga lírica en su lectura sumamente interesante y enigmáticamente estimulante.
No obstante, creo poder vislumbrar los pilares que sustentan la arquitectura tematica y lirica de este libro en vagas intuiciones que me asaltan entre la barahúnda de imágenes surrealistas que efluyen en la lectura. Diría que estamos ante un poemario de muerte, amor, poesía y drogas. En este sentido, vemos a lo largo del poemario un yo poético totalmente enajenado, incluso fragmentado, entre un deseo de volver a la niñez, la búsqueda de respuestas ante el paso del tiempo y la muerte, y la poesía, el amor y las drogas como aparentes soluciones a aquél desasosiego existencial.
Las drogas dan tono a la época de su composición, a la adolescencia asociada a ellas, y a las imágenes surrealistas. Encontramos muchas referencias a las drogas y en ocasiones pareciera que la autora nos quiere transmitir ese estado de alucinación en sus composiciones, que empiezan con cierto sentido para perderse en aparentes imágenes inconexas y surrealistas, mostrándonos ese estado de consumo. Por otro lado, las imágenes surrealistas, siguiendo el movimiento surrealista, son un modo de negar y evadir la realidad a la que evidentemente se opone el yo poético.
Este enfrentamiento del yo poético con la realidad se da a causa de la angustiosa idea de la pérdida de la niñez, ese paraíso perdido tan fecundo en la literatura. El poema que más claramente muestra este tema es el último poema: "Para Olga". Es en esa pérdida en la que el yo poético se da cuenta de la finitud, del paso del tiempo y la muerte (que ya se ha revelado con esa muerte de la niñez). La conciencia del tiempo la vemos en distintas composiciones, como aquella que empieza: "Así, en pretérito pluscuamperfecto y futuro absoluto / voy hablando del trozo de universo que yo era..." En este tránsito a la vida adulta aparece el otro pilar del poemario, el amor, que se presenta como una de las respuestas a esas preocupaciones, por lo que nos encontramos algunas composiciones que parecen cantar al amor como un sentimiento trascendental, capaz de escapar de la finitud y la muerte continua que supone el cambio, como el poema "Cómo me parecerá extraño el aire que me envuelve". Sin embargo, el amor también está sujeto a la caducidad de Júpiter y es incapaz de escapar al paso del tiempo. Cuando hasta el amor y el deseo adolescente como asideros perecen, el yo poético se refugia en la poesía, en la escritura, algo que veo reflejado de forma explícita en el poema "Tu eras columna de Babilonia o casi".
En definitiva, si bien su parca y oscura comprensión pueden dificultar la lectura al desconcertar al lector, la sonoridad y la calidad lírica de la mayoría de sus versos surrealistas, en mi opinión, son una delicia literaria que permiten disfrutar de la lectura aún sin tener, como se dice paladinamente, ni idea de lo que se esta leyendo, que es lo que me ha sucedido en la primera lectura. Luego el reto que presenta intentar comprender el poemario en sus múltiples relecturas es otro magnífico aspecto de este inexhaurible libro. Por último, estos temas que, por lo que creo con cierta seguridad, trata el poemario, son universales y estan tratados de forma magistral.
Pero hablemos de ojos que desvanecen las lámparas sin ti, hablemos de las ardidas vincas de alcohol que tanto sufren, hablemos mientras piso descalza en esta línea novicia y con ojeras, mientras escribo versos como algas votivas, como alambres de lágrimas, mientras siento tu noche y dinastía.
«VENDRÁ sin las estrellas lácteas y sin tiranosaurios de luz, maroma umbilical para niños marítimos que se ahorcaron con algas y cabellos oceánicos huyendo en hipocampos de sueño de aquel parto, en la columna vertical mayor, entre jarcias y vértebras.»
Siento que me ha encantado muchísimo, pero se me han escapado de las manos muchas de las cosas que se dicen aquí. Ha habido poemas que me han fascinado, aunque sin duda le daré una segunda lectura.
"concilio de castaños en vilo verdeherido y alguien desde muy lejos abdicando, andando desde lejos a morir entre lejanas ramas empapadas: alguien desde muy lejos esperando la flora, las ojivas y las bocas del mar"
me parece cojonudo el poemario para ver las características de la poesía de la transición: la locura, la poesía como actividad paracientífica, las influencias extranjeras, lo hipodérmico, la obsesión por la anatomía… más allá de eso yo no conecto con este estilo -a mi parecer- demasiado forzado, menos en un par de poemas sobre el amor y la infancia
até tenho medo. tenho medo de voltar a ler, de voltar atrás, de esquecer tudo, de contemplar na sua forma ingrata, desdesenhosa, embirrante, amorfa, de meter a mão e não ter nada por trás dele. denso. demorei um mês e meio a ler 60 páginas, míseras, pobres 60 páginas. até tenho medo. o medo. o que me surge é sempre o medo.
a voz de Blanca Andreu é irrespondível. dócil, sufocante, como um suicídio feliz. muito muito feliz. é o medo desse mesmo suicídio. é o medo de ser feliz, de ser um suicídio feliz, de ser um marco, um evento. e de facto é. depois dele não se volta atrás. é impossível. pois há poetas dos quais não se volta atrás, não se recupera algum dia. são feridas que purgam ainda. que expelem pûs. que não têm cura.
como escrever depois deste livro. como escrever SOBRE este livro. é ingrato. uma obra que questiona a cada passo as suas próprias possibilidades, um livro obtuso, indulgente, com uma arrogante atitude perante o passado presente e futuro. publicado aos 21 anos. ninguém sabe de onde veio e nem se prestou a dirigir-se para mais algum lado: Blanca cessou este estilo aqui, esta voz.
para quê mexer? numa obra que se aproxima a cada leitura do perfeito, para quê esticá-lo ao irreconhecível? cada poema se renova a cada leitura. lia os de início como se me tivesse esquecido. o medo. que medo terrível de me esquecer. de ser esquecível. que medo indomável eu sinto deste livro. é tão difícil escrever sobre isto, durante isto, depois disto. é melhor deixar assim.
las tripas “como un nudo, amor mio, en un nudo”, las tripas revueltas y frente al espejo de un poemario. ¡Mi vida ahora es luz! Blanca Andreu, querida, te detesto porque ahora yo querré escupirte de mis sueños. porque soñaré con tu poesía calada en mis entrañas…
"[...] siente por mí el sabor de la impaciencia y di los tantos tristes que eran míos, araña y roza, desde la niña antigua, todo lo que soñé hasta la dicha de la muerte."
tiene cosas muy chulas pero no me ha acabado de encajar creo q es imposible con solo 1 lectura pero tampoco sé si es el tipo de poesía que me apetecerá releer
"Cómo me parecerá extraño el aire que me envuelve, cómo será así extraño, cuando tú ya no estés, la catedral del día, el claustro que condensa la gran edad de la luz y el carácter de las tormentas."
"Amor mío, mira mi boca de vitriolo y mi garganta de cicuta jónica, mira la perdiz de ala rota que carece de casa y muere por los desiertos de tomillo de Rimbaud, mira los árboles como nervios crispados del día llorando agua de guadaña.
Esto es lo que yo veo en la hora lisa de abril, también en la capilla del espejo esto veo, y no puedo pensar en las palomas que habitan la palabra Alejandría, ni escribir cartas para Rilke el poeta."
Según iba avazando en el poemario me iba sintendo más y más la mamá pez esa de Bob Esponja que protege a sus hijos pececitos. Y es que yo soy bien poco de surrealistas, pero… uf, suena de cojones.