Alicia, recién divorciada y con dos niños, alquila un piso en un barrio sencillo que parece lo que realmente un lugar lleno de vida auténtica, de la de verdad. Confusa y agobiada, Alicia no sabe si va a ser capaz de estar tan viva como sus nuevos vecinos. Sin embargo, casi sin quererlo, una sorprendente revolución le espera entre las cajas de la mudanza. Arturo el Anciano, Ángeles la Dispuesta, Fernando el Guapo y Rodrigo el Tímido le van a enseñar a Alicia la Triste que la felicidad es una planta que florece inesperadamente y que, si no estamos atentos, corremos el riesgo de perdernos su perfume. No importa que tengas veinte años o ciento doce, cuarenta y tantos o sesenta y tres. En esta novela estáis tú, y tu vecino del bajo, la del tercero A , y el chaval del primero B . Están tu barrio y otros barrios, sucesos antiguos, de la semana pasada y también, ya lo verás, del porvenir, ese lugar que puede ser — ¿por qué no? — , tan luminoso como una primavera.
Un llibre entranyable, uns personatges encantadors. Aviso però que el llibre té una part de moralina que potser no agradarà, a mi ha anat a estones. No sé ben bé si és un llibre feel-good i cozy, però a trossos m'ha recordat aquest gènere. No el recomanaria a tothom, però no pas per difícil, sinó per aquest to de donar consells sobre com sobreviure a la vida. Això sí, uns personatges que demostren que a la vida no hi ha res blanc o negre, bo o dolent, ni molt menys perfecte.
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Un libro entrañable, unos personajes encantadores. No obstante aviso que el libro contiene una parte de moraleja que puede que no guste, a mí a ratos bien y otros no. No puedo decir si es un libre feel-good y cozy, pero a ratos me ha recordado este género. No lo recomendaría a todo el mundo, pero de ninguna manera por su dificultad que no la hay, sinó por este tono de dar consejos sobre como sobrevivir en la vida. Eso sí, unos personajes que demuestran que en la vida no hay nada blanco o negro, bueno o malo, ni de lejos perfecto.
“Donde puedo alquilar una primavera” es una novela coral, en la que los protagonistas son los vecinos de una pequeña comunidad, que la verdad, más que vecinos parecen familia y eso supongo es porque son poquitos. Tres plantas y dos pisos por planta. Utilizando como figura central a Alicia, una mujer recién divorciada y con dos niños que se traslada allí a vivir, iremos conociendo a quién habita detrás de cada puerta.
Es fácil reconocer en esta comunidad de vecinos a personas reales y situaciones cotidianas. Es una historia contemporánea que además es fácil situar en el tiempo por la referencia a la tragedia del Madrid Arena.
Aquí todos son gente corriente y la autora nos retrata a todos bastante bien, pero a mí me cuesta imaginar una comunidad en la que todos se lleven tan bien, en la que haya tanta tanta, pero tanta confianza que se sueltan unos discursos (o verdades que no quieren oír) unos a otros que sí, te hacen pensar, que los lees y dices “qué razón tiene”, pero que muchas veces son más largos que un día sin pan y difíciles de creer.
Cuesta imaginar que todos sean tan intuitivos hacia los demás pero no para sí mismos y al final me daba la sensación de estar leyendo un libro de autoayuda. Creo que quiere ser una novela esperanzadora y supongo que en el fondo lo es, pero a mí me ha resultado algo lenta.
Me ha dejado con opiniones contradictorias. Por una parte, es una historia contada de una manera muy tierna que hace que empatices con los personajes, pero, por otro lado, las situaciones del libro considero que son bastante inverosímiles y a ratos me costaba leerlo precisamente por esta razón. Aún así, es un libro para pasar un rato agradable que apenas cuesta leer.
Alicia, recién divorciada y con dos niños, alquila un piso en un barrio sencillo que parece lo que realmente es: un lugar lleno de vida auténtica, de la de verdad. Confusa y agobiada, Alicia no sabe si va a ser capaz de estar tan viva como sus nuevos vecinos. Sin embargo, casi sin quererlo, una sorprendente revolución le espera entre las cajas de la mudanza.
Arturo el Anciano, Ángeles la Dispuesta, Fernando el Guapo y Rodrigo el Tímido le van a enseñar a Alicia la Triste que la felicidad es una planta que florece inesperadamente y que, si no estamos atentos, corremos el riesgo de perdernos su perfume.
Me ha gustado. Voy a intentar localizar otro libro de la misma autora y ya os contare "La habitación de al lado"
Para Alicia, divorciada y con dos hijos pequeños, su mundo ha dado un giro de 180 grados, y aunque ha sido una decisión suya, se enfrenta a su nueva realidad en un piso de alquiler en un barrio obrero de Madrid.
Es precisamente su llegada a este bloque de apartamentos lo que va a marcar un antes y un después en su vida. Aquí, los vecinos más allá de compartir el espacio de la escalera, mantienen una relación tan cercana que en ocasiones parecen una familia.
El bloque se organiza en 3 plantas y en cada planta 2 pisos. De esta manera los capítulos van a ir saltando de un piso a otro, narrándonos la vida y relaciones de sus habitantes. Esta es una novela fácil de leer, cuyos protagonistas e historias parecen reales. Además, podemos conocer el marco temporal de la novela por su referencia al incidente del Madrid Arena.
Aunque como he mencionado, la autora narra situaciones de la vida cotidiana, sin embargo me ha costado creer en la buena relación que tienen todos los vecinos, la libertad/facilidad con la que se meten en la vida de los otros y los discursos larguísimos que se marcan, siempre con una intención moralizadora, motivadora, etc.
Es un libro fácil y rápido de leer, que aunque me ha llegado a emocionar, en el fondo no he llegado a conectar tanto con la historia por esas cuestiones que os he comentado, la intención de presentar siempre una especie de “moraleja”, en ocasiones se me ha hecho bastante previsible y en ocasiones hasta lento (sobre todo los discursos de algunos de los vecinos).